Más seguridad y ahorro energético
Por otro lado, los promotores de esta idea aseguran que se trata de un método de conexión más seguro que el acceso mediante redes wifi. Argumentan que la zona de cobertura se reduce al área iluminada por la luz, que además no atraviesa las paredes como sucede en el caso de las señales de radio. Por eso, resulta mucho más difícil que alguien intente acceder sin consentimiento, al estilo de lo que ocurre con el sistema wifi, que alcanza con facilidad los 100 metros de cobertura a la redonda. Por ofrecer menor cobertura, este sistema conseguiría un consumo de energía más reducido, una ventaja que se debe considerar en una época en que el ahorro energético es clave. Ahora bien, esta forma de transmisión de datos obliga a mantener la luz encendida, y esto puede ser un derroche durante las horas diurnas y contribuir a gastar la energía que se pretende ahorrar.
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