Calor, agua y arena
«Si se va a usar la notebook en la cama -aconseja Aguado- hay que proveerle una superficie lisa. ¿Por qué? Porque así no se obturan las rendijas que disipan el calor, evitando que se dañen o se acorte la vida de los circuitos y de las baterías. Una base para refrigerar la notebook no es una mala idea.» El sol directo es un rival implacable de los equipos electrónicos y siempre gana la batalla. La notebook puede quedar linda en esa mesa junto a la ventana, pero si le va a dar el sol toda la tarde, terminará arruinándose. Dentro del auto, ni pensarlo. Aunque los teclados modernos están bastante protegidos contra derrames, ninguna notebook es impermeable. Además, inexorablemente, el agua traerá óxido con el tiempo. Siguen la falla eléctrica y el service. La reparación de una notebook casi nunca es un trance barato. La imagen del ejecutivo trabajando desde la playa puede resultar tentadora, pero un poco de arena podría devastar nuestra preciada portátil.
Compartí tu opinión con toda la comunidad