Tiene la palabra

A los señores diputados, senadores, ministros y al señor Presidente

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Estoy de pie o de rodillas, o

me arrastro en el fango?

¿Estoy vivo o muerto? ¿Estoy?

Me asesinaron a mi hijo, mi

Marcelo.

Me desgarraron el alma, me

robaron la sonrisa y la alegría.

Pero el amor por ti está, hijo del

alma.

Pusiste en mi mano una bandera

para luchar contra la violencia.

Soy egoísta, lo confieso.

Nunca la hubiera querido tener,

al precio de tu vida, amado hijo.

Pero la tengo, el fin de tu vida la

puso en mis manos. Amo a mis

hijos con el corazón, con la

mente, con el alma.

 

Amo a mis hijos, y me asesinaron

mi Marcelo.

El infeliz asesino, aún anda libre.

No pagará, jamás lo pagará.

Porque una vida, la vida de mi

hijo, no tiene precio.

¿Puedes entenderme, ministra?

¿Puedes entender mi dolor, mi

angustia; mi maldecir, mi rabia

brutal, mi miedo a no

contenerme? ¿Puedes, ministra?

¿Puedes hacerlo como ministra,

cómo ciudadana? ¿Cómo

persona? ¿Cómo madre?

 

Pero pedí en los medios me

atendieras como la carta

Magna manda, en su artículo 30º.

Y aún o me has llamado,

ministra

Pueden entenderme ustedes,

senadores, diputados.

¿Me atenderán ustedes?

Porque la bandera no se la

entrego a nadie, aunque me

queme en lágrimas y en mi

sangre,

En mis manos, aún en mi razón,

que loco de dolor seguiré la lucha.

Maldito traficante, tu también lo

mataste, y la sociedad impúdica,

en su degradación que no tiene

coraje ¿qué esperas? Que

destruyan a todos nuestros hijos

 

Mi pequeño Marcelo está muerto,

Y se me caen las lágrimas.

Perdón hijo, no temas, no me voy

a quebrar.

Ya viejo me pondré de pie

tu bandera, tu vida truncada me

dará fuerzas.

Gritaré con rabia, con dolor,

para que todos los padres sean

conscientes del veneno

¡Peleemos juntos, carajo,

salvemos nuestros hijos!

¿Puede entenderme, diputado,

senador? ¿Puedes tú, ministra?

¿Y tú, Presidente, puedes?

No, no pueden, por eso pido que

me atiendan.

No es una bandera partidaria.

Es amor, amor y compromiso,

con mi Marcelo.

AGUSTIN CORBO – C.I. 951.270-9

 

El espejo mágico o la manera de ver las cosas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Uno de los cuentos de Andersen refiere la historia de un espejo mágico que tenía la curiosa particularidad de que, al mirar en él, sólo se veían las cosas malas y desagradables, nunca las buenas.

Un día, el espejo se rompió en infinidad de pedazos y uno de aquellos minúsculos cristalillos se metió en el ojo de un chico llamado Kay.

A partir de entonces, Kay ya no fue el mismo de siempre. Cambió su carácter. Sus juegos ahora eran distintos.

Aparentaban ser muy juiciosos, pero su actitud era siempre crítica, ácida, distante. Veía ridículo todo lo positivo y bueno.

Le gustaba resaltar lo malo, poner de relieve los defectos de todos. Y aquel odioso cristal, que tanto había cambiado su modo de ver las cosas se fue deslizando desde el ojo hasta llegar al corazón, que se enfrió tanto como su mirada y se convirtió en un témpano de hielo.

El chico acabó recluido en un frío castillo, y allí vivía, persuadido de que era el mejor lugar del mundo. Su amiga Gerda tuvo que superar muchas dificultades hasta que al fin lo encontró.

Gerda al verlo tan endurecido comenzó a llorar y aquellas sinceras lágrimas de cariño se abrieron paso hasta el corazón de su amigo, que también comenzó a llorar, de tal modo que el maldito cristal salió arrastrado por sus lágrimas.

Quizá en la vida ordinaria, a bastantes personas les ha pasado algo parecido. En determinado momento, su mirada cambió. Empezaron a ver todo con peores ojos, a fijarse siempre en lo negativo. Pensaban que con eso superaban una ingenuidad anterior, y les sucedió como a Kay. Al cambiar su mirada, cambió también su corazón. El cambio es difícil pero no imposible.

Una mano amiga, una persona que supere los obstáculos que sean necesarios hasta hacernos comprender lo triste de nuestra actitud…

La vida a veces es dura y difícil, pero lo es, sobre todo, por ese cúmulo de prejuicios que nos ha entrado por la mirada y ha ido descendiendo hasta el corazón. Y sólo ese llanto del alma nos hará valorar ese error y superarlo.

JOSE R.

 

El gobierno nacional, la  reelección y las elecciones internas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De mi mayor consideración:

En la edición del 5 de diciembre de 2008 se publica una carta del señor José Raimusso en la que plantea una serie de temas sin desarrollarlos, por lo que me tomo el atrevimiento de aclarar el pensamiento de aquel lector.

Dice Raimusso que «algún jurisconsulto de renombre dijo que en las actuales disposiciones, eso era inconstitucional» refiriéndose a la reelección del doctor Tabaré Vázquez. Por eso es que, quienes quieren que el mejor presidente de los últimos 100 años siga con su gestión, no plantean la reelección con las actuales disposiciones, sino que plantean una reforma constitucional para así sí poder reelegirlo.

Piensa el lector que también es inconstitucional que un Congreso formado por más de 4.000 delegados elija el candidato de su partido político, agregando que le «parece que las disposiciones que existen en las elecciones internas de los partidos políticos son muy claras al respecto» . Ciertamente son muy claras; la ley 17.063 en su artículo primero deja en manos de la Corte Electoral todo lo relacionado con esos actos para lo que ésta debe «Organizar el acto, dictando las reglamentaciones…», y la Corte Electoral en su Circular 7645 dice «Art. 3°.- (Requisitos para ser electo) Sólo podrán ser precandidatos presidenciales los ciudadanos naturales en ejercicio, que tengan treinta y cinco años de edad o los cumplan a la fecha de la elección nacional siguiente».

Queda claro entonces que es tan constitucional elegir a los precandidatos en una multitudinaria convención como lo hace algún partido (por ejemplo los días 13 y 14 del corriente mes) o elegirlos entre cuatro paredes como lo hacen otros.

En cuanto a que el actual gobierno envía sus proyectos de ley al Parlamento como lo establece la Constitución sin consultar a los 3 millones de habitantes es porque entonces sería inoperante. Lógicamente siempre quedan minorías desconformes que se hacen oír por todos los medios masivos de comunicación pero este gobierno piensa en toda la población y no en quienes nunca van a estar de acuerdo con lo que se legisle.

Culmina diciendo que «recientemente el senador José Mujica hizo un llamado a abrazar a los militares» jóvenes que no tienen nada que ver con aquellos gorilas que mandatados por los EEUU violaron la Constitución y cometieron todo tipo de desmanes.

Sin otro particular saludo muy atentamente.

GREGORIO ARSLANIAN – C.I. 879.061­7

 

Julio y no Jorge, una aclaración…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Cometí un error, por el que pido la consiguiente disculpa, en mi nota sobre el deceso del doctor Armando Tommasino. Al mencionar a otros abogados de la familia, nombré a Jorge De Gregorio cuando en realidad se trata de Julio, como aquel, hijo del también ex presidente de la Suprema Corte doctor Julio De Gregorio.

Julio, «Julito» para familiares y amigos, siguió los pasos de su padre en la profesión. Jorge en cambio, se dedicó en
vida a la venta de autos. Queda hecha la aclaración.

MILTON CUBON

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