TIENE LA PALABRA
Consenso en el Frente Amplio
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El famoso consenso para la elección de candidaturas con miras a las elecciones de 2009, se ha convertido en un insoportable culebrón. Los diversos sectores políticos que integran la coalición de izquierda, en lugar de demostrarle a sus huestes y a la ciudadanía toda, unidad, coherencia y comprensión, optaron por enfrascarse en un conventillerismo desembozado, en aras del inmaculado consenso.
Seleccionar candidaturas o el orden de las mismas, según el criterio de un grupo de iluminados encerrados en un cónclave, poco menos que eclesiástico, es anacrónico, elitista, escasamente cristalino, antipopular y fundamentalmente antidemocrático. La única forma de evitar «dedazos» subjetivos o conveniencias políticas mezquinas, es recurrir lisa y llanamente, a elecciones internas. De esta manera, vaya perogrullo, se permite al universo de votantes frenteamplistas elegir a sus candidatos sin ataduras, democráticamente.
¿Qué temor, con ribetes de pánico, le tienen algunas fracciones del FA a las elecciones internas? Acaso, ¿no lo hacen los demás partidos políticos uruguayos? Por lo pronto queda demostrado que, con elecciones internas, se hubiera evitado este irritante y cínico bodevil, que puede traer consecuencias funestas para las próximas elecciones. Además, los simples votantes que no ejercen militancia y no pertenecen al infalible Congreso, así como los ciudadanos que huyeron despavoridos de los partidos tradicionales, pero no son de izquierda (votos golondrinas), pero que fueron decisivos para el triunfo del FA ¿no tienen derecho a elegir libremente a sus candidatos, sin necesidad de intermediarios? Cuesta entender semejante aberración, que los candidatos sean elegidos a espaldas de la mayoría, En realidad, no lo quieren entender aquellos partidos o sectores, cuya dirigencia, por vanidades, egocentrismos y ambiciones postergadas, le temen a la democracia. Paradójicamente son los mismos que lucharon por instaurar la democracia, en el oscuro pasado.
¿En qué quedó el idilio entre Astori y Mujica respecto a arribar a una fórmula consensuada? Ambos candidatos manifestaron, no hace mucho tiempo, que con tal de mantener la irreductible «unidad» del FA, estarían al firme luchando en le lugar que le asignaran los «queridos compañeros». Como sabemos, las loables intenciones de ambos políticos se fueron por el resumidero, por la sencilla y elemental razón, que tanto uno como otros, tienen inocultables ambiciones de ser Presidente de la República. Astori fue concreto: «No voy de vice»; Mujica, por su parte, amaga con «descolgarse» y posar de víctima. Este episodio, lamentable por cierto, demuestra cabalmente la patraña que significa el omnipotente consenso. Si dos personas no lograron ponerse de acuerdo para una salida consensuada, ¿qué podemos esperar de un Congreso?
Como conclusión, seguimos afiliados al evento democrático que significan las elecciones internas, que permiten la expresión libre de todo el universo frenteamplista, sin que nadie se arrogue el derecho de indicarnos cuál es el mejor candidato
R.F. – 677.807-5
Se repiten en el FA lo que siempre criticamos a blancos y colorados
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Constitución de la República. Art. 77.12) «Los partidos políticos elegirán su candidato a la Presidencia de la República mediante elecciones internas que reglamentará la Ley sancionada por el voto de los dos tercios del total de componentes de cada Cámara. Por idéntica mayoría determinará la forma de elegir el candidato de cada partido a la Vicepresidencia de la República».
En democracia, no existe mejor forma de expresar la voluntad de las mayorías que mediante el voto libremente expresado. Antes, cuando el FA no tenía chance de gobierno, era muy fácil llegar al consenso en cuanto a los candidatos.
Ahora, que sentimos el gusto del poder, las cosas no son tan sencillas, sobre todo, cuando vemos que se repiten en el FA las conductas que siempre criticamos a blancos y colorados, cuando éramos oposición.
Mucho me temo que algo de eso hay en la oposición que se observa por parte de algunos grupos a las elecciones internas. Corremos el riesgo de que, mediante «arreglos», «negociaciones» y «componendas» entre dirigentes, terminen priorizando su opinión aquellos que menos votos tuvieron en las últimas elecciones. Y eso sería una burla a la democracia.
Por supuesto, no soy ingenuo. Hay quien «sabe hacerlo, y podría volver a hacerlo».
Creo que hay quienes están tan obnubilados, que no perciben que ponen al FA ante el riesgo de perder las próximas elecciones, para ganar dependemos, como en la anterior, de miles de votos «prestados» de ciudadanos no frenteamplistas.
Y esto no es sólo una opinión personal, se oye en todo el FA, apenas uno conversa con familiares, vecinos, amigos, e inclusive ciudadanos que no pertenecen al FA.
Por una vez, tengan grandeza, no pongan en riesgo el futuro del FA, que no es de Uds. sino de los miles y miles de ciudadanos que lo hicieron nacer y lo cuidaron con muchísimo esfuerzo y sacrificio durante tantos años. Por una vez, recuerden al querido Gral. Seregni, sus enseñanzas y su ejemplo de vida y de entrega. Están en deuda con nosotros. Pónganse al día con un gesto de renunciamiento, en favor del país y del FA.
P. R. Ballesteros – C.I. 781.782-2
Debe votarse ya una ley de protección animal
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En el Parlamento, a la hora de votar la Ley de Protección Animal, habría que tener en primera consideración a los seres más sufridos del Uruguay, que son los caballos del sistema informal de recolección de basura en Montevideo.
La tortura cotidiana a dichos seres vivos es el mayor drama del país, comparable al sufrimiento humano durante las cruentas luchas fratricidas que se llevaron a cabo en estas tierras, comparable al sufrimiento de esclavos africanos y al sufrimiento de la mujer cuando tampoco tenía ni voz ni voto.
Drama social y cultural. Drama que involucra al gobierno, especuladores, gente humilde sin seguridad social y animales desamparados. Drama de niños que viven de la basura, que no se alimentan ni se educan, que arriesgan sus vidas en la calle. Drama de todos. Vergüenza nacional. Drama demasiado grande, demasiado obvio y demasiado actual para ser eludido por la prensa y por el Parlamento.
FELIPE BAEZ – [email protected]
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