TIENE LA PALABRA

¡Aflojen muchachos!

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens:

Tenemos tantos temas para explayarnos quienes intentamos escribir sobre la actualidad de nuestro país y del mundo, que es difícil decidir por uno de ellos. En nuestro pequeño territorio (pequeño geográficamente), parecería que primavera fuera todo el año, florecen de todo tipo y color. Para todos los gustos. Mas, realizar un análisis de cada tema es imposible, trataré de enlazar los que pienso se unen con el mismo objetivo: elecciones 2009.

Si no, veamos. Hace meses que estamos inmersos en las posibles candidaturas a la Presidencia de la República por parte del Frente Amplio. Y lo que se ha logrado, «riña» mediante, es que haya un desconcierto generalizado, dentro y fuera de la fuerza de gobierno. Primero con la dupla que señaló en su momento Tabaré, como apreciación propia, para abordar las elecciones venideras. Luego la aparición de una posible reelección suya, colmó el vaso, y se terminó de enredar el panorama interno del FA.

Hasta llegar a este momento en que el Presidente debió salir al cruce y suspender un acto proyectado para el 25 de este mes (Consejo de Ministros abierto), argumentando que la situación política no es la más adecuada, frente al Hotel Presidente, lugar que supo ser el elegido en el momento del triunfo en 2005.

Ha hecho mover las estructuras de todos los partidos que integran la coalición de gobierno todos estos temas. Reuniones entre unos y otros, consultas, opiniones y hasta actos en pos de las posibles candidaturas. Y finalmente algunos sectores tratando de posicionar a otros candidatos para la dupla a los cargos máximos (Daniel Martínez), terciando en esa puja. Con opiniones a favor de llegar al Congreso con un consenso y otros de que sería bueno resolverlo en las elecciones internas de la fuerza.

Para agudizar el panorama, en estos días se «trenzaron» dos hacedores de opinión, quieran o no ellos, con notas epistolares, a través de los medios de comunicación. El senador Fernández Huidobro y el periodista Valenti. No es buen ejemplo, que hombres de su investidura saquen sus «trapitos al sol» de esta forma. Existen otros métodos, por supuesto no violentos, para dirimir fuerzas. Es decir, café mediante y frente a frente.

Paralelamente hacen su «festín» los blancos y colorados. Se han colocado en posición ofensiva hacia todo lo realizado por el gobierno. Solamente haciendo hincapié en los hechos diarios y no en un plan de futuro gobierno, en caso de resultar ganadores el año próximo. Algunos de ellos con alocuciones lamentables. Mejor dejarlas pasar porque no tienen asidero alguno. Pero trabajan y mucho en pos de conseguir votos en una franja de población indecisa o ignorante de lo que ellos hicieron, o no, cuando fueron gobierno. No construyen para el país. Solamente manifiestan que eliminarán todas las leyes y planes realizados por el actual gobierno.Se aferran y aparecen ante los medios (estos están trabajando a destajo), ante el menor de los acontecimiento para adjudicarle culpas al ministerio que corresponda. Los últimos hechos de violencia en el deporte así lo demuestran, más allá de que existen, suceden y son situaciones graves.

Pero estos temas no son partidarios ni se deben tomar como herramienta para buscar adherentes en las urnas. Son golpes bajos que no son merecedores de elogios, ni mucho menos.

El tema de la violencia es de todos, y como tal se debería tomar, sentarse a una mesa todo el espectro de ciudadanos que está involucrado (y todos lo estamos, en diferente medida), e intentar atenuar este hecho, no muy fácil de resolver, que se manifiesta también en la región, y que no ayuda para nada a la convivencia de los ciudadanos y a la imagen del país.

No todo debe ser color de rosa, en política. La confrontación es saludable, pero con lealtad, con la vista puesta en un objetivo común: el crecimiento en todos los terrenos de nuestro país. Un poco de seriedad de todos sería interesante y productivo. Aflojar tensiones y pensar a lo grande, es decir dejar de lado las apetencias personales, como lo hicieron tantos hombres y mujeres encumbrados que existieron en todo el espectro político de nuestro Uruguay.

Para decirlo en criollo, y se entienda mejor: ¡Aflojen muchachos! ¡No mezclar aserrín con pan rallado! ¡No meter en el frasco todos los tipos de caramelos! ¡Ponerse a la altura de las circunstancias! No es menor lo que tenemos por delante, nada menos que el futuro de nuestro querido país ¿o no es tan querido?

CARLOS SCOROVICH ­ [email protected]

 

Algunas preguntas para la Iglesia Católica

Señor Director de La República

Dr. Federico Fasano Mertens

De mi mayor consideración:

Soy un lector habitual del periódico que dirige, y solicito tenga a bien recordarles al Sr. Cotugno y a otros párrocos y sacerdotes de la Iglesia Católica si pueden responderme a mí y a otras personas algunas preguntas que espero no los comprometa con el Santo Padre, antes de ponerse a intentar argumentos incoherentes contra el aborto.

1) ¿Quien escribió la Biblia?

2) Empecemos con el nombre: ¿se llamaba Dios, Jesús, Cristo, Yahvé? Los 4 evangelios dicen nombres diferentes.

3) ¿Hijo de quién?, porque sólo el Evangelio de Mateo dice que José es carpintero, y el de Luca y Mateo que nació en forma milagrosa, gracias a la intervención del Espíritu Santo?

En la medida que puedan contestar estas dudas y la interpretación que puedan darle, no suena «serio» nombrar a Dios en vano, ya que estarían contra uno de los mandamientos.

En la historia se ha matado más en el nombre de Dios que en el nombre de todos los otros dioses, declarando guerras terribles y asesinado a millones de hombres, mujeres y niños.

¿Recordarán la guerra de Albi?

Gracias por su atención y perdón por hacerlo perder un poco de su valioso tiempo.

CARLOS ALBERTO ISI  – C.I. 1.194.322-7

 

Ayudemos comprando productos nacionales

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hace tiempo que debería haber escrito lo que ahora voy a decir, son momentos en que las cosas rebasan la tolerancia, la mía por lo menos, a pesar de que pareciera que a nadie le importe, ni a los mismos perjudicados, los trabajadores uruguayos desocupados.

¿Cuál fue el disparador? El de siempre, que leo en productos tradicionalmente uruguayos la leyenda: Importado por XXX.

Hoy le pagué el jornal a un trabajador extranjero, creyendo que ese producto siempre fue hecho en el Uruguay, no, decía «Importado» por …

¿Hasta cuándo seguiremos indiferentes a ver gente desocupada y hasta especializados sin que nadie los apoye comprando los productos hechos por sus manos?

Y esto no es un asunto que deba resolver el Estado, es un problema de todos nosotros los que compremos productos importados habiendo nacionales iguales o mejores.

LUIS ENRIQUE ANSUAS – C.I. 429.007-7

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