UNA DURA HISTORIA

Raúl Bentaberry y su mujer convivían desde hacía 15 años. La violencia fue moneda corriente desde un primer momento. Las golpizas tenían como protagonistas tanto a su mujer, que se dedica a la recolección de residuos, como a sus tres hijos, de 11, 13 y 14 años.

Ante una denuncia, el 26 de octubre de este año el juez de Familia Especializado Oscar Núñez resolvió la prohibición de comunicación y acercamiento entre los cónyuges en un radio de 200 metros. Convocó a una audiencia, el 28, pero la madre de los chicos no se presentó.

El 19 de noviembre, la jueza letrada de Familia Especializada Ana Muñecas prohibió a las partes cualquier tipo de relacionamiento o comunicación durante 90 días. Bentaberry no cumplió con las medidas cautelares, y fueron varias las ocasiones en que ingresó a la casa en la que ya no vivía, ebrio.

En la última de ellas, el domingo 23 de noviembre, intentó agredir a su ex pareja con un arma blanca. Su hijo de 13 años defendió a su madre, lo empujó, le quitó el arma y lo hirió. Como consecuencia, Bentaberry falleció.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje