TIENE LA PALABRA

Carta al senador José Mujica

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Estoy pretendiendo ubicar la actual realidad política que, para mí, ciudadano común, no es fácil. Ella me permitirá conocer como futuro votante, sobre qué aguas voy y en qué dirección, para evitar el rencor de terminar derivado por una corriente encubierta.

Hace algún tiempo, lo tangible era el Dr. Tabaré Vázquez, opción obligada, lógica, contundente. Su estructura filosófica no afectó su imagen, ni aquellos que en viejos tiempos alertaban sobre lo judeo-masónico, lo hirieron, e hicieron bien. En su andar político, que la ciudadanía lo eleva a lo aclamatorio, llega a la actualidad en la que el Frente Amplio aparece resquebrajado por ambición de parte, y no escapa la aparente límpida figura del actual Presidente de la República, al señalar con estilo de rey, su línea sucesoria. De los consensos, votaciones, etc., el contador Danilo Astori se evade de tal formalidad para, contrariando a una unión política, establecerse sí o sí, candidato a futuro presidente de la nación. Por consiguiente, a la vista se destaca un clasismo orgulloso y soberbio. ¿También masónico? En otros términos, se estuvo jugando con las cuarenta del mazo y sus comodines.

Todo encubierto, porque en tiempo reciente el contador Astori parecía dispuesto a esperar resultados obtenidos en situaciones distintas y, repentinamente, cruza la calle y ya en la vereda de enfrente se establece en un sillón presidencial mullido con más de trescientos mil votos de quien será su segundón. Pretensión por demás personalista como para definirla frenteamplista, que hace sospechar si su advenimiento distribuirá personalidades fortaleciéndose un nuevo cuerpo satélite fuera del Frente Amplio. Dando forma a esta carta, empujan al ruedo al ministro Daniel Martínez, sencillo, capaz, con empuje, sin demostraciones de lo indeseable: la soberbia.

Abro paréntesis para incluir que quien lucha y asciende por méritos propios, no debe claudicar de lo obtenido para glorificar personajes veleidosos; no es ni siquiera dadivoso. Es soterrar el derecho a ser lo que merecemos ser.

Antes de aparecer el señor Daniel Martínez en esta fiesta taurina que comienza a las cornadas, pensé como propicia la dupla Martínez-Mujica. Señor Mujica, juéguese. El contador Astori deberá mostrar que sus cartas son meritorias, entrando por derecho, si no, al mazo.

Le saludo atentamente,

RUBEN W. MARTINEZ CASAL – C.I. 429.807-9

 

Todos somos barrabravas

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

A quién le sacamos los puntos de esta herida que no cierra nunca. Los reglamentos indican sanciones para el próximo período anual, dígase en el 2009. Nacional y Danubio por ejemplo, locos de la vida. El desaguisado del domingo último en Jardines no les complica la tabla de posiciones.

No será hora de que como en el básquet, a las 48 horas se sancione quitando puntos del campeonato en que se está jugando, y de esa manera ­sarna con gusto no pica­ en carne propia se sufren las consecuencias. Si fuera así, ¿qué pasaría si a Nacional por ej. le quitaran 2 puntos en este campeonato? La gritería gaucha se escucharía desde la Pampa, claro, casi como que los dejaría fuera de carrera. Esta sanción sí que duele.

A la hora de las culpas todos somos barrabravas. Analicemos. Directivos, hinchas, periodistas.

1 – Directivos. Hay testimonios, filmaciones de profesionales abogados, contadores, arquitectos, azuzando a la masa, recuerdan, la tarde del Parque Central con Villa Española, nada pasó. Luego el vanagloriarse de la viveza intelectural de los eruditos en la materia, chicaneando una y otra vez en la presentación de recursos que hicieron que todavía a los más de 75 días, el fallo de un juez que obró según le indicaron, está por verse. Así se han pavoneado, orondos, soberbios, los delegados recorriendo con su verba los medios de comunicación, ejerciendo los derechos de defender a la Institución, bla, bla, bla… En tanto la masa aficionada, orgullosa de sus próceres jurídicos, se siente fortalecida y se expresa con la misma soberbia y alguna gotita de prepotencia en las tribunas. ¿Es o no el directivo, en este caso un barrabrava? Es barrabrava el directivo que manda sicarios a destruir el comité de un rival en las elecciones… ¿es o no barra brava el directivo que amenaza de muerte a otro en la lucha electoral telefónicamente?

Ahora resulta que aparecen más de 400 nombre de violentos que estaban durmiendo en algún cajón de la AUF, luego de ser enviados por los clubes; de ripley….

2 – Hinchas – ¿Son barrabravas o no los que, supuestamente reconocidos por las directivas, reciben entradas pero alegan que no pueden parar a 15 gurises que rompen un alambrado por donde pasan 2. Ellos reconocidos, reporteados, en televisión y radio, con notas en prensa escrita, protagonistas de la parafernalia en que vivimos en el fútbol.

3 – Periodistas – Oh… Impolutos censores de todos los problemas, dioses de olimpo que cual ca………. bajan y suben el pulgar para sancionar. En tanto desde los medios en que desarrollan su actividad, destilan groserías y violencia envenenando a los hinchas que poco necesitan para ser violentos. Y así se escucha, ganemos a lo macho, pongamos hue… luchemos, apelemos a la vieja garra, o con el cuchillo entre los dientes, o a este chico no le funciona la cabecita, contados son aquellos que pregonan el buen fútbol, el tomar el deporte como el arte de jugar mejor para ganarle al adversario, no, se desgastan en el griterío macho y de punta a punta del dial el vocinglero se eleva para azuzar a quienes con sus cabecitas ahora sí no preparadas, se lancen a los estadios con sable en mano y carabina a la espalda. Los perodistas no juegan, no cabecean, ni tiran penales, no erran goles pero a la hora de los hornos son los primeros en cremar a las víctimas.

Y si transformados en vendedores de avisos logran colmar sus egos y afinar su narcicismo, detentando la posibilidad de manejar a su antojo un medio de comunicación, por supuesto no debemos olvidar que hay honrosas excepciones.

Directivos, hinchas matones conductores de la barra, periodistas, son protagonistas también junto a las fuerzas de seguridad de la violencia desatada en los estadios, y más allá de la droga, el alcohol y la realidad dura del mundo en que vivimos, ellos también deben asumir de una vez por todas su autocrítica y no hacerse los chanchos rengos y mirar para otro lado…..

JORGE PEREZ – C.I. 885.911-8

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