Calendiario

HISTORIAS DE ACA

1984.- Este día, en la madrugada, en el hospital militar muere Adolfo Wassen Alaniz, «el Nepo», uno de los nueve rehenes, aquellos que fueron separados y que recorrieron los cuarteles y las torturas en todo el país. Tenía 35 años. Estaba preso desde 1972.

En 1980 comenzó su final, con dolores en el cuello y la zona cervical, hasta llegar a desarrollar un tumor enorme. Los médicos le recetaban analgésicos, sostenían que eran problemas digestivos, hasta que el propio Wassen es consciente de que tiene cáncer, una metástasis total, y que no llegará a recobrar la libertad.

Fue operado varias veces, le trataron con cobalto, con quimioterapia, pero sin mucha atención.

Tan consciente está de su muerte que en junio de este año inicia una huelga de hambre reclamando un imposible, la amnistía general e irrestricta, la que mantiene hasta el 25 de agosto cuando comienzan algunas liberaciones.

Mucho quedó de aquellos tiempos finales, las visitas de su esposa Sonia Mosquera, de otros familiares, la comunicación golpeando la pared en el hospital, cuando Sonia finge un ataque de apendicitis y es ubicada en una celda pegada a la de Wassen, en la que se reconocen y reviven sus tiempos como pareja.

En una de las últimas cartas a su esposa, Wassen escribe:»Sabés una cosa, que hay una cosa que a mí me deja contento, yo creo que voy a ser la última víctima de la dictadura en la cárcel».

Mauricio Rosencof, en su libro «Adolfo Wassen-El tupamaro», recuerda las tres últimas horas del Nepo. Lo tenían en una celda de 2 X 1 en el hospital militar, solo. Sobre las diez de la noche sintió que lo rondaba el punto final, y salió de la cama que sólo le dejaba libre un espacio de sesenta centímetros. Alguien le ordenó que se volviera a acostar. «Voy a morir», contestó, «y la voy a pelear». Sobre la una de la madrugada, cuando semiinconsciente se daba contra los muros, lo acostaron. Había dado su última batalla».

Cuando por última vez se lo llevan al hospital, con la muerte a cuestas, recuerda Mauricio Rosencof, se despidió cantando, sin dramatismos, casi alegre, los versos de «Adiós muchachos, compañeros de mi vida, barra querida de aquellos tiempos…» (Ref. notas ,»Crónicas de noches y sueños de pesadillas» en «Mate Amargo», de Alberto Silva)

 

FELIZ DIARIO

***. Nace José Losada (67), diputado en el segundo período de regreso a la democracia, luego director en la Administración Nacional de Puertos.

***.- Nace Luis Alberto Ospitaleche (63), profesor de dibujo pero lo más importante, un artista plástico de valor internacional, con trabajos en mármoles y cerámicas.

***.- Nace Carmelo José Vidalín Aguirre ( 53), diputado breve en 1999, luego intendente municipal de Durazno, electo senador en 2004 y reelecto en las elecciones municipales de 2005 como intendente duraznense.

***Nace Mariana Ingold, cantante popular, tecladista, solista, develando misterios de la vida, de la muerte, del amor, haciendo candombe, también. Algunos de sus discos: «Hasta siempre», «El gran misterio», «El planeta sonoro» y muchos junto a Osvaldo Fatorusso como «El disco Kid», «¿Será imposible?», «Arrancadonga».

*** Nace Alfredo Goldstein (50), crítico teatral en varios medios de comunicación oral y escrita, pero, además, director de numerosas obras, varias de ellas luego vistas en TV Ciudad. Algunas: «Greek», «I love Clint Eastwood», «Brasil, libreto en mano», «Amores», «Un acto de comunión».

*** Nace José Fernández Bardesio (46), uno de los grandes guitarristas de esta generación, con abundante discografía y presentaciones al más alto nivel internacional.

*** Nace Alicia Herrera, con joven pero rica trayectoria en fotografía y cine.

 

LO PIENSO, LO DIGO

«Si se os pregunta: ¿que es la muerte?, responded: la verdadera muerte es la ignorancia. ¡Cuántos muertos entre los vivos!»

Pitágoras

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