CALENDIARIO
HISTORIAS DE ACÁ
1971.- Un domingo de noviembre, soleado, playero. Pocitos con más montevideanos que nunca porque tenía atracción especial gratis: la exhibición que realizarían varios helicópteros.
La pericia faltó sin aviso y provocó una tragedia. Uno de los aparatos comenzó a caer y chocó con otro que iniciaba el vuelo. Cayeron los helicópteros sobre la multitud y repartieron hierros lejos de la colisión. Ocho muertos y centenares de heridos en medio de esa catástrofe.
2005.- Han pasado 21 años desde el secuestro de tupamaros en Buenos Aires. LA REPUBLICA da a conocer, en la víspera, en entrevista de Roger Rodríguez, declaraciones de Julio Abreu, sobreviviente de la matanza de Soca, en la que fusilaron a cinco sediciosos que habían sido traídos desde la vecina orilla en el «vuelo cero» de la Fuerza Aérea Uruguaya. Torturados aquí, se llega al 20 de diciembre de 1974, un día después del asesinato en París del coronel Ramón Trabal.
Murieron acribillados: Graciela Estefanell Guidali, Héctor Brum Cornelius, María de los Angeles Corbo Aguirregaray (embarazada), Floreal García Larrosa y Mirtha Fernández.
Hoy, el abogado Javier Miranda afirma a LA REPUBLICA que el testimonio de Abreu es clave para la reapertura de la causa.
Se transcribe parte de lo que Carlos Martínez Moreno escribiera en el libro «El color que el infierno me escondiera» (Editorial Nueva Imagen, México 1981).
Explica Martínez Moreno que el régimen dictatorial había resuelto en aquellos años que por cada oficial militar que pudiera morir en la «lucha contra la subversión» se procedería a ejecutar a cinco «subversivos», y que los fusilados de Soca fueron la «cuota» por la muerte del coronel Trabal en Francia.
Martínez Moreno sostiene que el homicidio de los cinco tupamaros fue sometido a votación en el Cosena, donde el dictador Juan María Bordaberry habría hecho constar en actas que no acompañaba la medida.
De todas formas, Bordaberry ya procesado por «coautoría de homicidio» por las muertes de Michelini, Gutiérrez Ruiz, Whitelaw y Barredo, engrosará su expediente.
FELIZ DIARIO
1918.- Nace Aníbal Barrios Pintos, historiador y maestro de historiadores. Sabe que el pasado puede recuperar su hoy y así trabaja afanosamente investigando porque el pasado tiene vida, y en ese sinfín de investigaciones, desde las vaquerías a los alambrados, a los héroes nuestros, a las mujeres nuestras, a los barrios montevideanos. Realizó un exhaustivo trabajo sobre varios departamentos de Uruguay ya que no solo Montevideo es el país, y conformó el más rico registro de quienes fuimos y somos.
Por muchos años fue además el centro de lectura del suplemento sepia de «El Día» dominical.
Recibió con merecimiento el Premio Nacional de Literatura; ocupa el sillón «Javier de Viana» en la Academia Nacional de Letras y es miembro del Instituto Histórico. Entre sus últimas obras está «Río Negro, Historia General», dos volúmenes y está con su tercer tomo de «Los pueblos Orientales», entre 1850 y 1900, con 100 pueblos integrados a ese estudio. «Es el más importante que he hecho en mi vida» confiesa, sobre ese difícil trabajo de un centenar de agrupaciones humanas.
1949.- Nace Luciano Alvarez, comunicador e investigador, doctorado en Lovaina en Comunicación Social. Estuvo vinculado a la Fundación BankBoston. Es Catedrático de la Ucudal.
1952.- Nace Uruguay Cortazzo, crítico literario. Estudioso de la obra de Delmira Agustini. Entre sus ensayos está «Arte, Literatura y Masculinidad».
1961.- Nace Julio de Brun, economista, ex presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo y, en el anterior período de gobierno, presidente del Banco Central de Uruguay.
1964.- Nace Luis Sergio Botana, representante del Partido Nacional por el Departamento de Cerro Largo.
LO PIENSO, LO DIGO
» En la vida no hay clases para principiantes; enseguida exigen de uno lo más difícil». Rainer Maria Rilke
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