En zona rural de Canelones, vecinos se organizan para frenar ola de robos
La histórica región de chacras conocida como Las Violetas alberga un vecindario de características rurales, cercano al millar de personas; la zona, atravesada por las cañadas Las Violetas y Echevarría, se encuentra a 5 kilómetros de la capital departamental de Canelones.
Grandes extensiones de viña, árboles frutales y algunas bodegas tradicionales, conforman la generosa geografía del lugar, que encanta y seduce a naturales y forasteros. En las últimas semanas, sin embargo, una alarmante ola de robos ha sacudido a esa apacible zona, generando preocupación en los vecinos, que decidieron organizarse para tomar algunas iniciativas. Paradójicamente, 15 minutos antes del comienzo de la reunión, que se desarrollaría en el salón comunal a las 21 horas, un móvil policial patrullaba el principal camino de la región, la carretera de Las Violetas, que une la ciudad de Canelones con la Ruta 5, a la altura del kilómetro 39. Más de medio centenar de vecinos, muchos de los cuales representaban a más de un núcleo familiar que prefirió permanecer en sus hogares para no arriesgar, debatieron e intercambiaron ideas y propuestas durante más de dos horas. Algunos de los damnificados por la ola de robos hicieron pública su desagradable experiencia.
El arma de la solidaridad
Entre todas las propuestas barajadas cobró fuerza la creación de una suerte de red solidaria entre todos los vecinos de la zona, recurriendo para ello a los teléfonos de línea y celulares para ser utilizados en casos de emergencia o ante situaciones potencialmente sospechosas. Apostar a la colaboración, apelar en todo momento a la solidaridad y estar alerta ante la presencia de personas o vehículos desconocidos, fueron iniciativas compartidas por todos los presentes. Si bien la zona es muy compleja en cuanto a caminería, contando con varias entradas y salidas, los vecinos confían en sus posibilidades para ponerle freno a los robos. La asamblea decidió llamar a otra reunión ampliada, para la cual serán convocadas las autoridades policiales de Canelones. Uno de los damnificados relató que con el último ya van cuatro hurtos en su casa; «metieron una camioneta por entre la viña y cargaron todo, hasta la heladera», dijo con amargura.
En otra finca cercana, los audaces delincuentes «ahogaron» la alarma en agua para después arrancarla, penetrar a la casa y actuar con absoluta tranquilidad. En ninguno de los hurtos registrados en la región han sido identificados o atrapados los responsables; los vecinos presumen que la -o las- bandas se desplazan en automóviles y camionetas. Otro de los vecinos afectados no ocultó su indignación, ya que según dijo, «la Policía me mandó a buscar las cosas al Pozo», una feria marginal de la ciudad de Las Piedras.
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