Adolescentes dicen que se aburren en la clase
«Que no me gusta que me traten de mala forma», opinó un niño del departamento de Treinta y Tres que participó del relevamiento «Opino y Vale», que realizaron Unicef y la Asociación Nacional de ONG (Anong), en el marco de la Estrategia Nacional para la Infancia y la Adolescencia 2010-2030.
«No me gusta que la familia se pelee», indica otro de los encuestados, en este caso de San José. Los alumnos de 36 grupos de educación primaria y secundaria de todo el país fueron consultados sobre temas tan diversos como la demora en los centros de salud o la atención que consideran que les brindan sus padres. En dicha encuesta, cuyos resultados finales se divulgarán hoy, se reveló que el 61,8% de los niños y niñas del área metropolitana sienten que muchas veces demoran en ser atendidos en los centros de salud. En el caso del Interior, el 47,5% contestó de igual manera. El 53,1% de adolescentes del área metropolitana también señaló demoras, al igual que 67,7% de los adolescentes del Interior.
Otro dato revelador fue que el 73,7% de los estudiantes liceales del Interior se aburre en clase, algo que también ocurre con el 51,4% de los liceales del área metropolitana consultados. Los escolares se aburren menos. Los datos recogidos indican que 17% de los niños del área metropolitana se aburren, así como 14,5% del Interior.
Tal vez las razones podrían estar contenidas en algunas respuestas citadas en el informe, como «No nos gusta como nos trata la maestra» (SIC) o «el mal humor de algunos docentes», «No nos gusta la falta de libros para los alumnos», o «Quisiéramos una educación a gusto nuestro».
Son escuchados
Los niños y adolescentes del Uruguay en general se sienten escuchados por sus mayores. Pero casi 24% de los adolescentes consultados dijeron que en su familia no les prestan atención.
A su vez 79,1% de los adolescentes del área metropolitana y un 73% de los del interior del país declaró que en su familia son escuchados y entendidos. La mayoría siente que el lugar donde se les presta más atención es la casa.
Los niños y adolescentes también se manifestaron en contra de la violencia doméstica y el abuso sexual (No nos gusta «¡Violencia sexual: de padre a hija!» (SIC), dijeron en Lavalleja), de la «pobreza» y del mal estado de los espacios públicos («También queremos un buen alumbrado público para el barrio», pidieron en Flores).
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