Salvataje para ordenar la casa. El gobierno exigirá en contrapartida "que se reestructure la masa salarial"

El gobierno respaldará al Casmu para evitar su colapso financiero

Sería una forma de «asistencia» que se facilitará a la institución durante «cuatro meses» para que la mutualista pueda implementar una «reestructura de la masa salarial» de sus funcionarios, una «condición» que fue impuesta «por el Poder Ejecutivo para apoyar».

Ese préstamo puente está condicionado al cumplimiento del plan estratégico de la institución y a los acuerdos que se logren entorno a cómo se va a estructurar la masa salarial de la institución», explicitó la ministra Muñoz.

La otra opción, se explicó, pasaría por el establecimiento de «un fideicomiso», tal como se propuso desde el SMU, en una iniciativa que fue respaldada desde la mutualista. En tanto, se negociará un posible fideicomiso u otra solución financiera más estable.

La situación de la mutualista, que cuenta con 240 mil afiliados, fue analizada durante una prologada reunión en el Edificio Libertad, de la que participaron el presidente de la República, Tabaré Vázquez, la ministra Muñoz, la Junta Directiva de la mutualista y una delegación del Sindicato Médico del Uruguay (SMU).

La ministra Muñoz aclaró que la opción del fideicomiso «no puede comprometer los aportes de los afiliados al Fondo Nacional de Salud (Fonasa)», ni tampoco los aportes que realicen al Fonasa los afiliados «de otras instituciones».

El gobierno aclaró que esta facilidad está supeditada a la reducción de la masa salarial, que implica disminución de los salarios más altos, y que la Junta Directiva de la mutualista sea honoraria.

El Sindicato Médico del Uruguay, por su parte, presentó también una propuesta al presidente Tabaré Vázquez y sus ministros, para un fideicomiso con algunas modificaciones a la propuesta anterior de la gremial.

El presidente del SMU, Alfredo Toledo, explicó aspectos generales de la propuesta que volverán a discutir con el Ejecutivo el jueves.

«Sí, se levantaron las observaciones, con las que el Sindicato Médico del Uruguay estaba de acuerdo, por tanto, con esas observaciones y la posibilidad también de que alguna institución que ya tiene resuelto el tema de la reestructuración de pasivos, pero quiera utilizar este dinero para inversiones, también lo puede hacer. Esas fueron las dos modificaciones más importantes al proyecto que fue presentado».

Por su parte, la Asociación de Funcionarios del Casmu (Afcasmu) exige el pago de la segunda y tercera franja de los funcionarios, que aún no se ha hecho efectivo.

 

Rehenes de la crisis

Los trabajadores no médicos del Casmu montaron una carpa frente a la sede del SMU en Bulevar Artigas para reclamar por la situación de 1.400 trabajadores de la mutualista que no han cobrado sus salarios, que oscilan entre 11.000 y 25.000 pesos nominales.

El presidente de la Asociación de funcionarios del Casmu (Afcasmu), Luis Laxalt, indicó a LA REPUBLICA que la crisis del Casmu es responsabilidad del SMU, que dejó a los trabajadores como rehenes. «Esperamos que en la reunión de hoy con el Presidente de la República, el Poder Ejecutivo no afloje ante el pedido de más dinero para lo mismo», afirmó Laxalt. «Este conflicto no es con los médicos, sino contra el corporativismo empresarial de la salud, que está en contra de la reforma y del Sistema Nacional Integrado de Salud», aseguró.

El Casmu tiene un pasivo de 90 millones de dólares, cuyo origen se remonta a los últimos 15 años y se ha agudizado por la entrada en vigencia del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).

Uno de los problemas, según los médicos, es la edad de los pacientes. Muchos jubilados no integran el nuevo sistema de salud porque sus salarios son mayores a 4.000 pesos mensuales.

«Desde enero hasta ahora el Casmu ha perdido 23 millones de pesos, un déficit operativo causado entre otras cosas por pago de intereses del pasivo de la institución», indicó a LA REPUBLICA el vicepresidente del SMU, doctor Julio Trostchansky.

El Casmu es propiedad del SMU, pero tiene una Comisión Directiva aparte. Las autoridades son electas al mismo tiempo que las del SMU y en su directiva tiene un representante del sindicato. Dentro del SMU siempre hubo diferentes posturas que planteaban la separación del Casmu del SMU, pero nunca llegaron a concretarse.

 

Autocrítica

«Antes que este problema estallara tuvimos varias reuniones con autoridades del MSP, tratando de evitar esta situación. Planteamos el fideicomiso, que recién ahora fue aceptado por el ministerio», explicó Trostchansky.

El dirigente no evade la autocrítica que el sindicato debe realizar y propone una nueva forma de organización. Para los médicos es fundamental encontrar una salida final a la refinanciación del pasivo de la institución, como el fideicomiso: la creación de un fondo con dinero de las AFAP para pagarle a acreedores del Casmu.

«El fideicomiso debe acompañarse de una reestructura de la gestión administrativa del Casmu», explicó el vicepresidente del SMU, quien también cree necesario el otorgamiento de un «crédito puente» otorgado por el BROU, para sobrevivir el tránsito entre la critica actualidad y la puesta en funcionamiento del fideicomiso.

Trostchansky va más allá y no le parece descabellado unirse con otras instituciones de salud privada para encontrar una solución a la deuda de 400 millones de dólares que tienen en conjunto, a través de un fideicomiso. «Muchas mutualistas están interesadas en una salida en conjunto», aseguró.

El doctor Daniel San Vicente, integrante del Comité Ejecutivo del SMU, indico a LA REPUBLICA que en su opinión «existen intereses importantes para privatizar el Casmu».

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