TIENE LA PALABRA

Desarrollo Ambiental de la IMM prohibiría a umbandistas usar playas céntricas para hacer ofrendas

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens:

A través del Departamento de Desarrollo Ambiental, dirigido por Néstor Campal, llegó a nuestra federación la noticia de que por observaciones de organismos de certificación de calidad en las playas (normas ISO 14001) seríamos impedidos de usar libremente los espacios costeros para entregar ofrendas, como es la usanza litúrgica del afroumbandismo, religión que venera la Naturaleza.

Si bien desde nuestra institución sugerimos a los fieles el uso de materiales biodegradables (que son la mayor parte, incluso los animales) y el desplazamiento a lugares despoblados para hacer las ofrendas, no todas las personas poseen medios físicos o económicos para hacerlo. Somos ciudadanos, pagamos impuestos, y tenemos derecho a expresarnos espiritualmente en libertad en un país democrático según Don José Artigas instruía en 1813 por: «Libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable». Si en el umbandismo tanta gente ­como en otras religiones­ encuentra su razón de ser, paz, alegría, salud y el bienestar necesario para vivir y contribuir al desarrollo pacífico de la comunidad, pensemos si no es mejor menos drogadictos o suicidas aunque de vez en cuando veamos bandejas en la playa.

Muchas veces se mata el animal dedicado, siempre de criadero, y se come en comunión de fieles, pero en caso de pedidos por riesgos de vida (personas en el CTI o desahuciadas) por ejemplo, o si se hace una limpieza energética con esa ave, no se debe comer, porque está cargada de suciedad astral y su destino es morir para trasmutar la energía negativa en algo positivo, sea buena salud, trabajo, amor de pareja, negocios prósperos, embarazos saludables y felicidad en general. Necesitamos esa Naturaleza donde ella esté para dejar la ofrenda o el despacho, no donde se le antoje a los directores municipales. Será un cruce de caminos o lugares donde circule energía de dinero como los bancos o negocios prósperos reino de Eshú Elegbara, el Cementerio o Kalunga reino de Omulú o de las Almas donde se pide salud física, los montes de Orixá Oxosse u Hosanna dueño de las hojas, los ríos y cascadas de la Mãe Oxum, las playas de mar de Yemanjá, las vías de tren y los puentes o hasta un cuartel para Ogum y Iansá los guerreros, la puerta de un juzgado para Xangó el dueño de las letras que ayuda a estudiantes a salvar exámenes, las plazas con juegos infantiles para los Orixás niños Ibejis, etc.

La fe nos reconcilia con la vida y habrá menos delincuencia si priman valores espirituales. Si a la señora que toma mate en la rambla le damos a elegir entre un malviviente -que podría estar rapiñándola mientras ella busca esparcimiento- o una gallina muerta, velas y flores en las rocas, la opción es clara.

Los rituales de los pueblos originarios integran la diversidad cultural e identidad uruguaya, y no deberían sufrirse sino disfrutarse, y si no hay lugar para algunos en Uruguay que lo digan. No parece ser la política de una IMM que viene de celebrar «Ciudades contra el racismo» como capital líder con disposiciones que hablan sobre la «protección a las religiones de origen ancestral», siendo tipificado en derecho penal el delito de ofensa al culto y al sentimiento religioso.

Ya hay normas que sancionan transgresiones sanitarias a las cuales también estamos sometidos los umbandistas, por eso no entendemos porqué recortar los derechos a la libre expresión religiosa de un sector de la población. ¿Acaso es porque nuestra fe proviene de los negros y de los indios? Nosotros toleramos que haya un Papa y una cruz en medio de una de las avenidas más importante de Montevideo. Podría pensarse para quienes no creen en él, que eso es basura como algunos catalogan a nuestras ofrendas sagradas.

Resulta muy preocupante este tipo de pensamiento intolerante en ciertos directores de la Intendencia de Montevideo, que parecen creer que los afroumbandistas somos un problema social. Exigimos sea respetado nuestro derecho constitucional de libre culto. Necesitamos recomponer 516 años de ceder libertades forzadamente, queremos recuperar la mancillada cultura, tener derecho a conservar nuestra esencia e identidad, no continuar recortándola. La modernización trajo aparejados problemas ambientales que ponen en serio peligro al planeta en su habitabilidad. Endilgarle a una vela en la arena, símbolo de la fe de los pueblos nativos, las debacles ecológicas que sufrimos todos, sinceramente parece absurdo cuando no rozando el fundamentalismo.

El sentido de la ofrenda umbandista justamente es cuidar la naturaleza, alimentarla, agradecerle y brindarle energía para que viva sana y nos permita a su vez la vida en comunión con el ecosistema del que somos parte. Luego del momento de entrega y vibración energética, esos enseres se transformarán en desechos al igual que cualquier residuo de actividad humana sea la que sea. Hay trabajadores municipales que a eso se dedican -hay recolectores porque hay basura para recoger- los cuales también son sustentados por los aportes de los fieles seguidores de Yemanjá.

INSTITUCIONES FEDERADAS AFROUMBANDISTAS IFÁ DEL URUGUAY

Susana Andrade  – www.atabaque.com.uy

 

Al intendente de Montevideo  Ricardo Ehrlich

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

¿Qué función cumplen los comunales? (Comunal 11)

Desde hace 20 años estoy pagando por una propiedad horizontal al BHU. En el predio son 3 propiedades. Mi casa está detrás del apartamento, las ventanas del baño y dormitorio dan hacia el fondo de la otra propiedad. Así, hace 50 años, están hechos los planos municipales y ante el BHU se me edificó un galpón contra mis paredes, eso trajo serios inconvenientes: grandes humedades en dormitorio y baño. En febrero se me canceló las ventanas con un muro de 2,20 mts. Todo esto fue denunciado en el Comunal 11. Vinieron arquitectos e inspectores, pero no sucedió nada. Aparte me dijeron que para que la denuncia tuviera más peso, tenía que abonar $ 813. Cosa que hice. Cansada de estar sin ventilación ni luz, vuelvo a ir al comunal, me dijeron que lo llevara a la órbita judicial. Lo hice y vino una jueza con aguacil a comprobar. Hubo una audiencia, la primera no se realizó porque la parte denunciada no llevaron abogados. En la segunda, que fue el 15 de octubre, su abogado interpuso unos cuántos atropellos, ahora el 5 de noviembre será la otra audiencia. La contestación a semejante atropello a mi propiedad fue que aceptara que redujeran la altura del muro de mis ventanas, de lo contrario, si esto se lleva a juicio puede demorar 3 años.

Pregunto: ¿dónde están las leyes municipales?, ¿dónde están mis derechos como ciudadana? ¿qué debo hacer y dónde y con quién hablar?

Ya no soporto más esta situación de tener mi baño y dormitorio, en forma lamentable. Desde ya de todo corazón, agradezco se haga pública esta carta.

LIDIA FERREYRA – C.I. 944.519-0

 

No asombrarse por actitud de la Iglesia Católica

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Como lo hago diariamente, al leer este excelente medio escrito, único, me encontré con una pregunta de otro lector, que evidenciando su erudición, pero más aún su loable inquietud acerca de los acontecimientos que se suceden en nuestra siempre convulsionada América, en relación a la batalla librada por la Iglesia Católica contra el ejemplar y democrático referéndum ­ampliamente triunfante­ impulsado por un dignísimo presidente, como lo es de nuestra hermana República de Ecuador, el Ec. Sr. Alvaro Correa. Atento a lo que antecede, me extraña sobremanera que no recuerde que esta siniestra organización fue siempre enemiga de los únicos verdaderos propietarios de estos su
elos. Cuando los españoles, más bestias aún que los caballos y perros salvajes que traían, desembarcaron en nuestras costas, venían también los curas que bendecían por igual asesinos y armas que iban a matar, descuartizar, en fin someter, sin importar los métodos, a los que faltos de fe, en estas tierras habitaban. La cruz y la espada fueron los siniestros símbolos por ellos portados. Triunfante, comenzó la iglesia a despreciar los valores para inculcar en cambio, aberrantes creencias, las más notorias, cielo, infierno (el paraíso fue recientemente tachado), esa sí que sagrada Escuela Pública. Muchas enseñanzas nos brindaron, empero, distraídamente, no mencionaron las cruzadas ­que a solicitud de un papa se formaron­ y que asesinaron a hombres, mujeres, ancianos, niños; ni mencionaron tampoco la inquisición, cuyo símbolo era la hoguera, ni a la papisa Juana, que parió en plena procesión, en fin, relatar todas las infamias que en su nombre fueron realizadas ameritaría una cantidad de libros como para llenar una enorme biblioteca. Saluda al Sr. Director, siempre con su mayor consideración y estima.

GUSTAVO PASTORELLI OCHOGARAY  – [email protected]

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