Tiene la palabra
Carta para el «Maxi»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Como parece que se está poniendo de moda el negociar con los «delincuentes» directamente, me voy a atrever a intentarlo.
Hay, por lo menos que se sepa, dos antecedentes: una fiscal que lo hizo con quien le robó un celular y un propietario de Punta Gorda que hasta ofreció recompensa a un ladrón si le devolvía ciertos objetos que le había sustraído. Inédito. Pero la capacidad de asombro no tiene límites. Voy al punto: He leído detalladamente los motivos que llevaron a la Barra del «Maxi» a asesinar a un hincha del cuadro rival porque supuestamente, hinchas de ese otro cuadro, previamente habían atacado a integrantes de la Barra del «Maxi» y había que «salvar el prestigio del líder de la Barra». Leí que entre los barrabravas tienen «códigos de honor» que respetan, aún al precio de una vida ajena. Lo más importante es no romper los códigos. Los homicidas salieron del Estadio, en busca de venganza, para recuperar el «respeto» de la hinchada. En este caso, el «Maxi» es el líder de esa barra; hay más de una. El ser líder requiere la capacidad de atraer gente, defender a sus integrantes y entregarles las entradas (las que les concedían como «becarios» del club). En esos códigos, por ejemplo, la bandera o «el trapo» muchas veces puede valer más que una vida humana, al punto de que son considerados «trofeos de guerra». Así consideraron también la gorra del hincha asesinado; después de matarlo salieron sacudiéndola, orgullosos, pues esa era la demostración de que el prestigio de la Barra del «Maxi», había sido reinvindicado. ¡Qué poder tiene un líder de una barrabrava! ¡Si tendrá poder, que se «bancaron» treinta meses encerrados, sin que uno delatara al otro!
El «Maxi» es el antihéroe; el que domina inexorablemente a todos lo integrantes de su banda.
¿Pero hasta qué punto llega ese poder? ¿Sería capaz el «Maxi» de vulnerar un poco los códigos y convocar a los demás integrantes de la banda para que se presenten ante la Justicia y digan: «Nosotros también participamos de esa hazaña reinvindicadora del prestigio de nuestro líder». Porque si hay códigos y ello implica respeto por su líder, ¿cómo pueden ser tan cobardes de permitir que su líder y tres compañeros más permanezcan encerrados por muchísimos años mientras ellos, impunes, andan olímpicamente por las calles? De esa manera, ¿no están también traicionando a su líder?
Entonces «Maxi» (como sé que tenés acceso a radio, prensa y TV) te desafío a que demuestres ese poder, si es que lo tenés. Hacé la prueba de convocar a los 10, 12, o 15 «compañeros» que quedaron sueltos, mientras tú y los otros 3 que están allí, entre rejas, y lo estarán por mucho tiempo más, a que den la cara y ahí sí, empiecen a ser un poquito más respetados por ustedes, por los integrantes de las demás barrabravas y por los verdaderos hinchas de Peñarol que creemos que la violencia sólo engendra más violencia. «Maxi», tenés la oportunidad de transformarte de antihéroe, en héroe, pues si eso ocurriera estaríamos empezando a recorrer el camino de la vuelta a las canchas de todas aquellas familias que desde el 11 de marzo de 2006, no pisaron más una cancha (y me incluyo) Confío en tu poder porque creo que todos los seres humanos, si tienen una oportunidad, pueden rescatarse como personas de bien. No desaproveches la tuya.
NOEMI DA CUNHA – C.I. 843.844-9
Lo que otros gobiernos no hicieron
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Lo quiero felicitar por su editorial del domingo 29 recibo su diario los domingos por exhaustivo y totalmente acertado.
El domingo 29 ppdo. el Dr. Scavarelli nos alecciona en artículo de página entera sobre la inseguridad creciente por la incidencia en los delitos de la droga.
Incluso nos hace recordar sus misiones en el combate (¿?) a la misma nombrado por el presidente Jorge Batlle, y su mérito de introducir en la ley que aún nos rige como «agravante» para un delincuente si comete un delito bajo efecto de la misma.
A mi juicio: 1) no veo una línea de reconocimiento por el fracaso que implícitamente confiesa de toda esa labor; por ej.: no recuerdo incautaciones de droga continuas y tan voluminosas como ahora; no recuerdo un solo procesamiento por lavado de dinero que son efectuados por los que alimentan este desastre, y ahora son decenas esos procesamientos. 2) Ese «agravante» legislado que lo computa como mérito, yo, sin ser jurisconsulto, no dudo, debe ser causal de un tratamiento profesional y no un agravante. 3) Todo el artículo es una contribución a centrar la atención pública en un problema grave, pero enfrentado por este gobierno y no durante los gobiernos anteriores.
Lo saludo con mi mayor aprecio
FRITZ SCHAPIRA – [email protected]
Se puede, siempre se puede
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Querer es poder. Solo hay que fijarse metas, cortitas, alcanzables, realizables, reales y posibles. Si uno se propone realizar o alcanzar algo, puro, diáfano, transparente, útil a uno mismo y a la comunidad toda, no hay nada ni nadie que lo pueda impedir.
Lo importante es saber que todo es realizable. Caminos sinuosos, tortuosos, escarpados, difíciles, toman sentido inverso si nos fijamos como punto de partida la intención de correr a ayudar, apuntalar, a quien necesita de nosotros. Vamos a poder. Hay que amar. Con mayúscula. El amor es vida. La vida es camino. El camino conduce al amor.
Es un maravilloso círculo inquebrantable, que nos llena de ternura y felicidad al saber que somos útiles. Que brindamos al tiempo que recibimos. No importa la cuantía, Cuenta más, si damos más. Vale igual. Amar y ser amado. Honrar y ser honrado. Brindarse, sin esperar recompensa ni aplauso. Desinteresadamente.
La mayor alegría, es que nuestra fe, que emana de nuestra alma, nuestro corazón y espíritu, estén al servicio del necesitado. Cuanta beatitud. Tranquilidad de espíritu, el observar que nuestro camino es cada vez más ligero y rápido. Manos invisibles, pero realmente existentes, se extienden a nuestro paso. Con ademanes de súplica, encuentro, saludo, agradecimiento. Sin conocer nombre de autor quiero, necesito transcribir lo que tengo archivado bajo el rótulo de:
«Si no puedes ser…»
«Si no puedes ser pino de la cumbre,/ sé la mata del valle, la más linda/ de las matas que van junto al arroyo/ sé el arbusto, si el árbol está arriba./ Si no llegas a arbusto, sé la hierba/ que el camino feliz y humilde vista/ de no ser almizoleña, sé la atocha/ que entre todas el lago más estima./ Tripulantes, sino los capitanes/ que un lugar siempre guardamos a la vida/ hay que hacer cosas grandes y pequeñas/ pero siempre ha de hacerse la más chica./ De no ser el camino, sé el sendero/ sino sol, sé la estrella que titila/ no busquemos tamaño en la pelea/ sino ser el mejor en nuestras filas».
«Demos más para que otros sufran menos» N.N.
«Existe la alegría de ser sano y de ser justo, pero hay sobre todo, la hermosa alegría de servir». Gabriela Mistral
Amigo/a lector/a: un muy breve recorrido, por uno de los caminos de esta bendita vida. El camino de querer y poder.
Como verán y creo concordamos en ellos, solo hay que proponerse esta travesía. Depende de cada uno y cada cual. Vale la pena. ¡Viva la Vida!
Con mis cordiales saludos,
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
Compartí tu opinión con toda la comunidad