El casco antiguo de la ciudad sigue siendo de los más visitados
Una niña llegó al Teatro Solís tomada de la mano de su padre, frente el magnífico edificio, que lucía gran movimiento en sus galerías, le preguntó a su papá: «¿Acá es el patrimonio?».
No pudimos escuchar la respuesta del padre, pero confirmamos la importancia que tiene el Día del Patrimonio, no sólo por la actividad social que genera entre los uruguayos, sino también por su función educativa.
Una vez dentro del teatro, las personas se demostraban interesadas en saber más sobre los orígenes de la antigua sala y también de la recientemente inaugurada sala Zavala Muniz, que tiene una capacidad para 300 personas.
Por el hall, las salas y escaleras del teatro, personajes de otra época se colaban entre la gente. Una doncella, que parecía recién escapada de una obra de teatro, buscaba frenética a su Romeo y aunque lo confundía con muchos de los visitantes, finalmente lo encontraba. Si bien eran actores de la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD), lograron transportar al público a años remotos.
Tanto en el teatro como en otros sitios de la Ciudad Vieja, las visitas guiadas, recorridas y charlas informativas transcurrieron con mucho dinamismo. Lo que provocó que las personas participarán con gran ímpetu de las diversas actividades.
Cultura urbana
La Peatonal Sarandí y sus alrededores invitaban a quedarse. La oferta era variada: flamenco, tango, acrobacias, puestos de artesanos, castillos inflables para niños, lugares gastronómicos y más.
El Mercado del Puerto también fue una parada obligatoria para muchas personas que disfrutaron de un menú muy nuestro en un fin de semana que renueva el sentimiento de pertenencia y de aprecio por lo que se tiene.
A esa altura de la Rambla 25 de Agosto de 1825, quienes no frecuentan la zona y la eligieron como destino el Día del Patrimonio, encontraron algunos cambios. Desde calles que se volvieron peatonales, hasta importantes edificaciones recicladas, como el edificio Jaureguiberry.
A pocos metros del Mercado está el Museo del Carnaval. Durante la tarde el sitio había sido visitado por más de 2.000 personas. De las muestras se destaca la exhibición del carro alegórico «Barca de no sé». Por otro lado está la exposición «El detalle», donde reunieron accesorios y complementos del vestuario carnavalero, imprescindibles sobre el escenario. Entre los objetos se encuentra una máscara del presidente venezolano, Hugo Chávez, que utilizara la murga Agarrate Catalina en el 2006.
Una recorrida distinta
La sede central del Banco República (Cerrito 351) es una de las visitas no tradicionales. Durante el fin de semana del Patrimonio se pudo recorrer la edificación, que en días comunes, es conocida a medias.
La creación del monumental edificio fue dispuesta en 1896, los materiales que fueron utilizados, especialmente los mármoles y granitos, provinieron de la plaza local, solamente se dispuso la importación de algunos tipos de madera. El hall principal tiene una superficie de 2.027 metros cuadrados y 35 metros de alto, si se toma en cuenta su volumen entran tres edificios de 10 pisos.
La visita guiada, que se continuará realizando en el día de hoy, incluye la sala de directorio, el despacho del presidente y el pasillo con los retratos de todos los jerarcas del banco.
El despacho, que actualmente es ocupado por Fernando Calloia, está revestido en varias maderas, roble, caoba y nogal y cuadros de pintores muy reconocidos, como Blanes y Figari, cuelgan de sus paredes. Todos los muebles son originales, datan de fines del siglo XIX, la nota de modernidad la da la computadora de pantalla plana ubicada sobre el escritorio.
Los guías, los propios funcionarios del Banco, cuentan anécdotas y curiosidades como la vez que se solicitó a Francia para el diseño de un billete, la figura de un gaucho. Al no tener los europeos una idea clara de como lucían los pobladores de nuestro campo, dibujaron a un marinero. Finalmente el billete circuló de esa forma, recordemos que antes de la creación del Banco Central en 1967 era el República el que emitía la moneda.
Patrimonio electoral
La alta concurrencia de público a la Ciudad Vieja fue aprovechada por militantes políticos para promocionar a los candidatos de su preferencia. Un coche con parlantes circuló con la propaganda de Tabaré 2009 y la lista 71 de Luis Alberto Lacalle también se hizo presente con banderas y folletería.
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