Flores es el único departamento sin asentamientos irregulares
La organización Un Techo para mi País dio a conocer parte de los datos relevados durante el Catastro Nacional de Asentamientos.
Luego de cinco meses de trabajo, la información obtenida señala la existencia de un total de 566 asentamientos en todo el territorio nacional. Entre estos, más de un 70% están concentrados en el sur del país, el 61,1% en Montevideo y un 13,6% en Canelones.
Un dato a destacar es que el departamento de Flores fue el único donde no se registró ningún asentamiento. No obstante, el equipo coordinador del catastro informó que hay un barrio «bastante pobre» en Trinidad.
Heterogeneidad
Mediante el esfuerzo de tres o cuatro voluntarios en cada departamento, un equipo mayor en Montevideo y la colaboración de informantes calificados de cada uno de los asentamientos, fue posible acceder a la información publicada. Es importante mencionar que la investigación no consistió en una encuesta de hogares, sino que se recabaron datos sobre la zona a través de delegados de comisiones barriales, habitantes más antiguos de la zona y otros referentes.
Según el estudio realizado, la heterogeneidad es una característica de los asentamientos de nuestro país. «Hay algunas familias que viven en construcciones de material, otras en casas más precarias y las hay de chapa y cartón», comentó Cynthia Pérez, directora social de Un Techo para mi País Uruguay.
«Esto revela la realidad que vivimos: hay personas que se levantan y pisan el barro día a día y eso es emergencia en Uruguay», enfatizó.
Servicios básicos
La propiedad de la tierra es una variable definitoria en la situación de irregularidad habitacional de las familias que viven en asentamientos. Más de un 60% se encuentran ubicados en terrenos públicos municipales o estatales y en terrenos fiscales. Mientras tanto, un 32,4% son terrenos privados.
En el acceso a los servicios básicos, en el 73% de los asentamientos hay al menos una persona con energía eléctrica regularizada y en el 71% ocurre lo mismo con el agua potable. La energía eléctrica tiene una cobertura casi universal, pero basada en el hecho de que más de la mitad de las familias acceden en forma ilegal.
El acceso regular a la red de saneamiento es sensiblemente menor. Sólo está conectado un 14,5% de los asentamientos.
Modelo a seguir
«El techo» nació en Chile. Allí la experiencia se comenzó a desarrollar hace doce años. Desde 2001 se han realizado cuatro catastros que han servido para «denunciar la realidad», dijo Jorge Atria, director del Centro de Investigación Social (CIS) de Un Techo para mi País.
Asimismo, permitió constatar que en doce años los asentamientos disminuyeron un 50% en ese país. Uruguay y El Salvador son los únicos países en los que se ha hecho un relevamiento a nivel nacional, hasta el momento.
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