TIENE LA PALABRA
Nuestros recuerdos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Es una bendición querer y poder recordar a personas, situaciones, experiencias, vivencias, tiempos. Ya lejanos, ya cercanos. Poder comparar y sacar conclusiones, no temerle al pasado. Si ya pasó, queda pues, el recuerdo. «Quién no quiere recordar, y reniega su pasado, no merece vivir el presente. Por lo tanto, tampoco el futuro».
Para los muchachos/as, que hoy tenemos entre 60 y 100 carnavales cumplidos, dedico, recuerdos de mi niñez. Medio siglo. Tal vez con algún lustro más. Pido disculpas por no seguir, meticulosamente un orden estricto. Pero, igual viene bien viajar, hurgar, buscar aquel ayer. Algunas cosas cambiaron. Evolucionaron para bien. Otras siguen vigente o parecidas.
Otras, son puro recuerdo. Se acuerdan de nuestros juegos, diversiones y entretenimientos. Yo tenía un trompo de madera, le afilaba la púa en el cordón de la vereda, con la chaura lo tiraba lejos. Zumbaba.
Lo dejaba «dormir». Y el balero de madera de 3 tiradas, embocaba 2. ¿Te acordás del centésimo, el medio, el real? Si teníamos bastantes, iban a la chanchita. Aquella pesada alcancía del Banco de la República.
Con la libreta de ahorros, llena de sellos. Si teníamos alguna moneda nomás, jugábamos a la arrimadita. Podíamos ser 2/3 o 10 jugadores. Me acuerdo, hablando de monedas, los días sábados. Ibamos a la iglesia de «San Miguel» (Goes). Había casorios. Al grito del «padrino pelado», éste, tiraba monedas.
Nos zambullíamos todos para agarrar alguna. Decime: ¿hurtabas figuritas? Yo juntaba las del chocolatín Aguila. Jugaba a la montadita, a jugador o cartón. Tenía el álbum, y cambiaba, una por una, las comunes. Si era «difícil», el canje era 2/3 o 5, por esa. Nunca me saqué «la sellada». Luisito (amigo hoy fallecido) se sacó una «globa de fóbal Nº 5.
Allí están las «pibas». Están dibujando con un cacho de tiza. Una rayuela en la vereda. Otro grupito de nenas, le daba a la payana. 5 piedras comunes, o de las pulidas. Cuando se aburrían, alguna traía una cuerda. Si corta saltaban de a una. Si larga, de a dos y hasta tres. Que muñeca de trapo tenía Lucía. Rellena de estopa, lana retazos de tela.
En la casa, la abuela tenía una de porcelana (la cabeza). Se la había prometido a su nieta… para más adelante. Bueno. Nosotros seguíamos con lo nuestro. Con una globa de trapo, en medio de la calle, ¡qué partidazos! Cachilas, casi no venían, y si aparecía «la cana», bueno. Yo no fui. Yo para entonces era todo un hombre. Y tenía casi 10 años. Un «jopo», raya al medio, brillantina o gomina, y si no había guita en casa, la vieja me preparaba goma tragacanto y yo le decía como ella me debía peinar. La raya derecha. Más. Así no. Ta’bien Y… sí. Fumaba Oxi Bithué (los finitos). Compraba solo 1 o 2 sueltos. Los compraba el gordo Jano. Tenía 10 o 12 años, pero parecía más. A él le vendían. Yo me pintaba el bigotito, pero con lompa corto y re-petiso, en vez de parecer un año más, parecía dos menos.En la escuela, me la rebuscaba bien. Era uno de los bizcocheros. Vendía en el recreo a vintén o 3 por un medio. Y la panadería me recompensaba con dos bizcochos. Si señores lectores.
No había merenderos. Pero Primaria daba en el recreo un pan chico (porteño) y un vaso de leche. En jarras y vasos de lata/aluminio. Hasta se podía repetir. Pahh. La escuela.
Una de las más viejas. La Nº 193 de varones matutino, Nº 66 era vespertino. Ay, ay, ay. Mi carné. «Debe estudiar más y conversar menos». «Debe traer los dibujos y cuidar la conducta». Bueno. Mirando hoy, para atrás, igual salí «gente». Ludo, dominó, tres en raya, al millonario, se jugaba mixto nenas y nenes, muchachos y chiquilinas, botijas todos/as. En la escuela había que dirimir posibles pleitos.
Era a «piña limpia». Se comenzaba el ritual con un «cortá pa’la salida», dale, mojale la oreja. Duraba poco la trompadería. Pero, como dolía. (Yo era separador). La tinta, lápiz, lapicera con pluma, hojas y cuaderno.
Tabaré y texto único, eran gratarola. En carta anterior, ya conté que todo era carro con caballo. Ponys de caramelos Zabala, basurero, hielero, lechero, panadero, todo. Para la coladera, los preferidos eran los de hielo. Tenían un escalón atrás, donde se podía ir sentado. Y reitero. Se asustan hoy con los carros hurgadores. Es que quedaron de reliquia del carrerío de otrora.
El tano Antonino pasaba a las 5.00 o 6.00 pm. Era el pizzero. Desplegaba el caballete y cortaba pizza o fainá.Barquillero con el giroscopio que siempre paraba en «uno», con sus dos hierros tin, tintin, tin, tintin. Y el oso polar helados. Kasdorf, la competencia. Se acuerdan de la «Bidú». Y la naranja «Crush». Un muñequito muy chico representaba esa marca, era «Crushito». Ese, era uno de mis muchos apodos. En este caso por ser chiquito. Y el manicero. Garrapiñada. (Si. Ya lo dije. Mucho perdura, algo cambió y un poco/mucho, desapareció). Para terminar (por hoy), les cuento: Con mis viejos (en se momento andaba por 30 y pico), íbamos de excursiones, en camión, al Parque Durandó (Rivera). Luego una súper excursión hasta Carrasco. Y la mega, hasta Miramar. 5 años después al parador Tajes. Terminó. Caso contrario, las autoridades del diario me van a poner como en el carné escolar: «Debe escribir menos y ser más conciso». Chau chicos. Hasta muy pronto. ¡Viva la vida! Siempre.
Con mis más cordiales saludos
CARMI RAUCH C.I. 866.784-6
Debemos construir entre todos y cuidar lo que tenemos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
He vuelto a mi país luego de 32 años de ausencia, en los que estuve en Australia, y veo con mucha preocupación el estado de las cosas aquí, vine e instalé un negocio y de las promesas que me hicieron que al volver tendría ayuda, nada de eso sucedió en ningún término, solamente fui presionado y acorralado por impuestos que en nada contribuyeron a que regrese para hacer algo por este país. Pero esto no viene al caso, he escrito a la IMM denunciando cosas mal hechas brindando mis conocimientos adquiridos fuera de aquí para poder adaptarlos pero, como suponía, nada de ello sería tomado en cuenta por lo que desistí del mismo. Ahora bien, hay cosas que saltan a la vista por la falta de autoridad de la IMM en lo que se refiere más que nada a la preservación de la ciudad; hay veredas que desde que me fui hace 32 años continúan rotas. Otra de las cosas denigrantes son los carros con caballos deambulando por doquier, tirando basura sin que nadie intervenga. Señor Director, ya que gastan miles de dólares en recorrer el mundo para saber cómo organizarse, ¿dónde están los conocimientos adquiridos en red vial?, ¿en veredas? ¿en reconstruir el centro de Montevideo, que es una vergüenza nacional? Antes de hacer refugios costosos deberían primero hacer toda la calzada, veredas, poner palmeras, que gustan a los turistas, sacar los carros, mantener la limpieza, hacer jardines no sólo cuando se acerca la fecha electoral. Yo soy frenteamplista y recomiendo esto más que nada para tapar el hocico del señor Lacalle, por sus afirmaciones que ya conocemos perfectamente lo irresponsables que son, pues estando él en el poder fue la era más nefasta vivida por el país. Ese señor solo se vale de refranes o pone a Wilson de pantalla, cuando de él no se acuerda ni de día ni de noche. Debemos estar preparados, pero si seguimos así con los problemas de Adeom, por ejemplo, a ningún lado llegaremos y esos señores que se llaman gremialistas están haciendo el caldo gordo a gente que nadie quiere, solo un grupo de admiradores comprados. El FA debe tener mucho cuidado, el señor intendente mucho más, ellos se están amparando en la inseguridad, en una ciudad mal vista para el turista, para aplicar su ponzoña y destruir lo hecho hasta ahora. Si no se toma en cuenta eso lamentablemente, ese señor hará de las suyas porque nuestro país tien
e muy mala memoria a veces. Muy agradecido por su publicación y deben tener en cuenta que escuchar otras voces a veces construye.
VICTOR [email protected]
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