
El primer fin de semana de octubre se realizará una nueva edición del Día del Patrimonio, actividad que cada año moviliza a miles de personas en todo el país y consolida la conciencia de los ciudadanos de su patrimonio cultural.
En esta edición, será homenajeado el filósofo Carlos Vaz Ferreira, a 50 años de su muerte.
La Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), cada año es responsable de la organización de las actividades que hacen del fin de semana del Patrimonio una verdadera fiesta nacional.
Desde la Comisión apuestan a la calidad de las actividades, antes que a la cantidad. Este año, a la lista de lugares emblemáticos de la capital, se suman importantes edificaciones que podrán ser recorridas por primera vez.
Una de las edificaciones más atractivas para recorrer será la Quinta de Vaz Ferreira, del Prado (Carlos Vaz Ferreira 3610). La casa del filósofo fue construida por la empresa Alberto Reborati, ampliada en 1928 por Bello y Reborati y restaurada recientemente por la Comisión, obra que costó un millón de pesos. El taller del escultor y pintor José Zorrilla de San Martín, que fuera declarado Monumento Histórico, podrá ser visitado, al igual que los yesos y piezas que posee. Está ubicado en Zorrilla de San Martín 96.
El sábado 4 de octubre, la Embajada francesa reabrirá sus puertas al público. Ubicada en avenida Uruguay 853, entre las 10.00 y las 16.00 horas, se podrá acceder al primer piso del edificio por la escalera de honor de mármol blanco de Carrara.
Las actuales oficinas de la empresa Katoen Natie, antigua casa de los Arteaga donde antes funcionaba el consulado de Francia, declarada Patrimonio Nacional, recibirá a los visitantes todo el fin de semana, de 10.00 a 18.00 horas. Además, desde la puerta del lugar saldrá un ómnibus con destino a la terminal del Puerto de Montevideo, para una visita guiada gratuita.
Hoy a la hora 11.00, la Comisión del Patrimonio lanzará el Día del Patrimonio en el Club Uruguay.
El presidente de la comisión, William Rey, explicó que para que una pieza o edificio tenga valor patrimonial, tendrá que ser “singular”, tanto por su “valor cultural, arquitectónico e histórico”, afirmó. Por otra parte, manifestó que el término “monumento histórico”, a lahora de denominar una obra arquitectónica o pieza artística, es muy “rígido”. “El término apunta al objeto pero muchas veces importa el edificio y su contexto. De repente salvamos tres edificios de la Ciudad Vieja y derrumbamos todo el barrio; ahí todo pierde valor”, afirmó.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



