Calendiario

SABADO 20 DE SETIEMBRE

1975.- Dime con quien andas y te diré quien eres. Hacer buenas migas. Vender el alma al diablo. Todo vale para la visita que Juan María Bordaberry, figura civil de la dictadura uruguaya, realiza en Santiago al sanguinario Augusto Pinochet.

En la capital chilena no solo se encuentra con el salvaje, sino también con muchos de los ultraderechistas que le apoyaban. Y debe aceptarse, hay que hacer buena letra, para creer que los demás estén seguros de sus malas intenciones.

En uno de sus discursos en Chile deja en claro su posición: » Vivimos ciertamente días difíciles enfrentando una forma de agresión nueva y distinta (…) es la infiltración lenta pero constante, dirigida a los valores esenciales que conforman una nacionalidad, a la destrucción de las defensas morales de los pueblos (…). Hemos visto como en nuestro pueblo se sembraba día a día semillas de discordia en nombre de conflictos ajenos. Hemos visto inculcar a nuestros jóvenes la necesidad de imponer lejanas fórmulas y consignas para resolver nuestros problemas… el pueblo uruguayo demostró cuánto valen las reservas morales conformadas por el amor a la patria, por el culto a sus tradiciones y a sus héroes y por el ansía de libertad… Estoy persuadido que el Uruguay y Chile, cada uno por su propio camino soberano, harán una contribución invalorable a la construcción de una nueva democracia».

Si así vivía él, imagine como viviría el pueblo uruguayo con una «orientalidad» trucha.

El fulero verso de las fórmulas lejanas es conmovedor. ¿Quién puede quedarse quieto, petrificado, inconmovible ante las barbaridades importadas? Y su persuasión amistosa de una contribución invalorable con la dictadura trasandina, para una nueva democracia ¿de que le sirvió? No se sabe que le dijo Pinochet pero no le sirvió de nada. Poco menos de un año después, JuanMa debía irse, despedido por sus mentores. El chileno no le mandó ni siquiera una carta de condolencias. Le podría haber servido de analgésico, por lo menos.

 

1976.- El PVP (Partido por la Victoria del Pueblo), fundado en la vecina orilla en julio de 1975, tuvo poca calma en este año ya que fue prácticamente capturada toda la dirección y hubo secuestros y desaparecidos que continúan en ese vacío de la información.

En este día son capturados por los represores argentinos y uruguayos la pareja de Roger Julien y Victoria Grisonas y sus dos hijos, Anatole, de cuatro años, y Victoria, de año y medio. De acuerdo a «Tiempos de dictadura» de Virginia Martínez, Julián muere en el operativo mientras que su mujer y los hijos desaparecen. Reaparecen en Automotora Orletti y luego los niños son trasladados a nuestro país. Se sabe que estuvieron en la casa de Bulevar Artigas y Palmar hasta que, tras un par de meses en ese enterradero, José Nino Gavazzo los entrega a un sargento. A fines de año los niños son llevados a Chile y luego abandonados en una plaza de Valparaíso.

 

FELIZ DIARIO

1928.- Nace Diego Legrand, músico, compositor, gustador de los sonidos clásicos, con su famosa «7 composiciones» y con obras en que la guitarra juega papel relevante, una, dos, cuatro guitarras son parte de su creación. Tiene un montón de obras sinfónicas y de cámara que han sonado y suenan por muchos escenarios del mundo.

1933.- Nace Adela Gleijer, actriz de vasta recorrida por los teatros uruguayos desde El Galpón a la Comedia Nacional, ganó el Florencio por «Tío Vania», se fue a Buenos Aires y allí además de seguir cosechando aplausos en los teatros porteños ingresó a la televisión donde, por supuesto, se sobró por su calidad (la deben recordar en «Los buscas»). Muchos de esos trabajos para la pantalla chica no llegaron a nuestro país porque fueron censurados por la dictadura. Entre sus presentaciones recordamos «No hay que jugar con fuego».

 

LO PIENSO, LO DIGO

«Manda el que puede y obedece el que quiere». Alessandro Manzoni, novelista italiano.

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