Tres de cada cuatro adultos ejerce violencia psicológica hacia sus niños
Para el director de Infamilia, los valores más significantes son las cifras de la prevalencia crónica, cuando se da cuenta de conductas presentes y que se verifican de manera recurrente.
Carencia de información
El estudio «Prácticas de Crianza y Resolución de Conflictos Familiares. Prevalencia del maltrato intrafamiliar contra niños, niñas y adolescentes» fue realizado por el Programa Infamilia del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) en el segundo semestre de 2007. Sus datos se conocieron ayer.
Según el director de Infamilia, sociólogo Julio Bango, la investigación se desarrolló para conocer las características de las situaciones de violencia hacia niños, niñas y adolescentes en el ámbito familiar. «Básicamente, se cuenta sólo con información para aquellos casos que llegan a los centros de salud públicos», acotó.
Se realizó a través de una encuesta personal, sobre una muestra representativa de 1.100 mayores de 18 años residente en el área metropolitana que integren un hogar con presencia de uno o más niños o adolescentes. Para la medición del maltrato infantil, se utilizó la escala Parent-Child Conflict Tactic Scale (Ctspc).
La escala permite relevar tres tipos de maltrato infantil: violencia psicológica, maltrato físico moderado y maltrato físico severo. Para cada ítem, el adulto entrevistado debía responder la frecuencia: una vez, dos o tres veces, más de tres veces, no en lo que va del año pero había sucedido antes, nunca. Esto permitió diferenciar entre prevalencia general y prevalencia crónica. La primera refiere a situaciones excepcionales de violencia (una vez), mientras que la segunda da cuenta de conductas presentes y que se verifican de manera recurrente.
Resultados
«La violencia psicológica puede resultar tanto o más perjudicial que algunas formas de maltrato físico», aseguró Bango. La escala Ctspc considera varias formas de violencia psicológica: «le hablaste fuerte o le gritaste», «lo insultaste», «le dijiste que lo ibas a enviar fuera o echarlo de la casa», entre otras. El estudio revela una prevalencia general del 74,4% y una prevalencia crónica del 58,5%. Esta cifra crece a 63,3% cuando se trata de niños en edad escolar (6 a 11 años).
Para la violencia física moderada, al igual que para la severa, considera otro tipos de conductas. Para la primera, conceptos como «lo sacudiste», «lo golpeaste en la cola con un objeto duro», «lo pellizcaste»; mientras que para la segunda se toman en cuenta conductas como «le pegaste con el puño o lo pateaste fuerte», «le pegaste en alguna parte del cuerpo que no sea la cola», «lo tiraste al piso», entre otras.
El 53,7% de los entrevistados declaró haber agredido físicamente al niño o adolescente de referencia en alguna de estas modalidades, y el 36,5% de los entrevistados dijo haberlo hecho más de una vez en el período de referencia (prevalencia crónica).
Los datos revelan, además, que los sacudones y los golpes en la cola con la palma descubierta constituyen prácticas muy extendidas entre la población adulta entrevistada. La prevalencia resulta mayor nuevamente cuando se trata de niños en edad escolar. En tanto, considerando tanto las formas de maltrato físico severo como muy severo, la prevalencia general es del 13,8% y la crónica del 8%.
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