Tiene la Palabra

Agradecimiento al 911, al telefonista y al supervisor

Señor director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Por su intermedio deseo hacer público mi agradecimiento al Servicio Emergencia Policial 911, a la telefonista y al supervisor del mismo.

El día 12/08/08 alrededor de las 16.00 horas, llamé al mencionado servicio, donde fui atendido rápidamente, al instante, al caer la llamada por la telefonista, agente Mariana Umpiérrez, por un hecho que se estaba registrando en esos momentos en la calle Andrés Bello entre Ramallo y Santander.

No sólo fui atendido rápidamente por la mencionada telefonista, sino que fue muy rápida la repuesta: en 2 minutos ya estaban en la zona varios móviles de Radio Patrulla. Quiero destacar el excelente trato y cordialidad recibido de parte de la mencionada telefonista y del supervisor agente Núñez. Lo que ha quedado demostrado es el altísimo grado de profesionalismo, idoneidad, capacidad de desempeño de la tarea, además de la dedicación para el trabajo y compenetración para con el mismo.

Lo que habla a las claras de la excelente profesionalidad de ambos, y dedicación para el trabajo, el estar al servicio de la población, lo que indudablemente se refleja en los excelente profesionalidad policial que ambos poseen.

Esto sin duda merece ser destacado, en momentos en que a veces suele criticarse las demoras del servicio.

Una reflexión: considero que haciendo un buen uso del mencionado servicio, se podría repetir más a menudo este hecho.

Soy una persona que considera se deben destacar las cosas positivas y no quedar en el silencio.

Desde ya quedo muy agradecido por esta publicación.

Felicitación a todo el Servicio y personal y jerarquías del 911, ya que indudablemente considero que todo el personal que allí trabaja será igual y felicitación al señor jefe por el personal que tiene a su cargo.

Saluda un ciudadano agradecido de Malvín Norte

MANUEL AMBROSI [email protected]

 

Contra Luis Curbelo de Radio Sarandí

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hay un periodista de Radio Sarandí, llamado Luis Curbelo (programa «Es noticia» de 6 a 7 horas de lunes a viernes), que se limita a dar titulares de diarios y algunas revistas, luego de un fallido intento prohibido por la dirección de dicha emisora, de imitar a don Luis Carlos Cotelo de la 30 que en su espacio «Noticias con alma», de 4:30 a 7:30 de lunes a sábados, no sólo lee títulos sino que, además, hace participar a oyentes con sugerencias o iniciativas populares.

Este periodista Curbelo, oriundo de Mercedes y confeso hincha de Peñarol, vive criticando los titulares del diario LA REPUBLICA, que por lo visto, para él está plagado de errores, como por ejemplo decir hoy que se entregaron bombitas para ahorrar energía, por parte de UTE, cuando ese hecho ocurrió… ¡ayer! Todos sabemos qué tipo de gente se mueve en esa radio, otrora baluarte de grandes periodistas como Fontoura, Arellano, Villegas, Mario Da Rosa, en fin, la lista es larga. Las críticas al gobierno del Frente Amplio son de todos los días, pese a que la radio cuenta con mucha publicidad oficial que no se digna rechazar.

El más crítico de los integrantes del elenco de Sarandí, no sólo tiene groseras maneras de tratar al Presidente de la República, sino que además, ha sufrido juicios y pedidos de perdón por atacar a ilustres mujeres tanto colegas como figuras estelares del arte.

Volviendo a Curbelo, cuyo programa tendiente a lo popular fue cercenado por la dirección de Radio Sarandí, habría que decirle que si los titulares de LA REPUBLICA no le gustan se limite a leer los de «Búsqueda» o «El País» que de pronto le son más afines a sus sentimientos políticos.

¡Ladran Dr. Fasano, señal que cabalgamos!

Saluda cordialmente

ARISTIDES MELOGNO CI: 778.455-6

 

«Creo en Dios, en la Iglesia, no»

Señor Director  de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens:

«El es otra cosa, está más allá de Todo». Estas frases que escuchamos a diario, se me ocurre hilvanarlas a la coyuntura política que vive nuestro país en estos días. ¿Por qué? Porque las encuestas (todas), ponen al presidente de la República, Tabaré Vázquez, con un índice de popularidad nunca visto en sus antecesores, y no solamente en nuestro país, si no en la región y más allá. Por lo general, los que son ungidos con esa investidura, transcurrido parte de su mandato, ven decaer notoriamente su nivel de aceptación comparado con el que tuvieron cuando asumieron. Cincuenta y siete por ciento de aceptación (tras tres años y medio de gestión), es la cifra que marca la estadística de estudios realizados por las encuestadoras. Se advierte y se siente en la calle la popularidad de Tabaré. Es notorio que traspasó las fronteras de su partido (FA), para instalarse en los otros. Y aquí se da una paradoja, que no es fácil de entender. ¿Por qué? El Frente ha decaído en su índice de apoyo (42%), ya que obtuvo las elecciones con un 52%, aunque mantiene ventajas sobre los demás partidos políticos.

Y es aquí, con estas cifras que marcan las estadísticas, que me parece que lo del título se puede aplicar a esta coyuntura que vivimos.

Entonces me asaltan algunas interrogantes: ¿Quiénes llevan a la práctica y le dan andamiento a los planes o programas que llevaron al Frente a lograr con holgura las elecciones? ¿Es Tabaré un «ente autónomo», que trabaja solo? Los que lo acompañaron, los que lo acompañan en su gestión, ¿no existen? ¿Lo logrado por el Gobierno, lo ha hecho solamente el Presidente, con su honradez, con su firmeza en sus posturas, con su imagen seria, con su relacionamiento en el exterior? Los funcionarios de la más alta jerarquía, los parlamentarios, los intendentes, y demás que caminaron y caminan hombro a hombro con Tabaré ¿no hicieron nada?

Tabaré es el Presidente de todos, los que lo votaron y los que no. Es decir gobierna para todos los uruguayos. Los funcionarios que lo acompañan en este período, ¿no lo han hecho? Me cuesta pensar que no ha sido así. Estoy seguro que no. Con errores, que los ha habido. Con falta de cumplimiento de algunas pautas prometidas. Pero no nos olvidemos que despacito se llega lejos. Y que la impaciencia no es buena consejera. Pero la intención ha estado apuntando al mejoramiento del país (y está mejor), a lograr que los que habitamos al este del Río Uruguay, mejoremos nuestro nivel de vida (y se ha mejorado). No a los niveles que todos quisiéramos. Pero no debemos querer compararnos con otros países que vienen de lejos transitando este camino, y que además cuentan con riquezas naturales que los llevan a tener de por sí, algunas situaciones resueltas con más facilidad. Por ello, me pregunto y les pregunto: ¿Será posible creer en Dios y no en la Iglesia?

CARLOS SCOROVICH [email protected]

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