Tiene la palabra

Respuesta al Dr. EDVC

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

A raíz de una nota publicada por el suscrito en este prestigioso matutino, con el cual colabora desinteresadamente de cuando en cuando, en tono en cierto modo despectivo, un lector cuyo nombre y apellido omite, si bien da iniciales y su documento, se refiere a nosotros como «un tal Cubón». Y no comparte nuestra visión sobre el tema de los médicos estresados o que tienen multiempleo. Al parecer el «tapado» es médico y tiene serios problemas económicos en el desempeño de su profesión, al punto de que cobra el Salario Vacacional en cuotas y que ni siquiera lo tiene en el MSP.

No comparte nuestros conceptos (lo que no nos molesta), y nos pide nos jubilemos para como en aquel famoso tango, «piantarse de la cancha y dejarle el puesto a otro». Ignora el «tapado» que nosotros no tenemos años para jubilarnos como periodistas y que sí, estamos jubilados en otra actividad, justamente con una Caja que afronta graves problemas financieros para subsistir.

Lo de los médicos y sus reclamos de los últimos tiempos, todos sabemos tiene más un «tufillo» político que profesional. Creo que el médico que nos critica debería ocuparse que su Sindicato no estuviera presidido por un colega que se ha declarado «lacallista», lo cual le resta objetividad para presidir un conglomerado de galenos que lucha por reivindicaciones, a veces justas y otras no tanto. Peor aún, el gremio médico como el municipal, últimamente con sus «lamentos» infundados se ha puesto en contra a la gente, que suele afirmar: «No conozco ningún facultativo que viva en un cantegril».

Se queja el galeno que nos tilda de «un tal Cubón», de que en el MSP no haya Salario Vacacional. Que sepamos, el SMU nunca ha alzado su voz para atender dicho reclamo. Pero, de todos modos, a la vuelta de nuestra amiga la Dra. María Julia Muñoz de su gira por el exterior, le preguntaremos si hay posibilidades de obtener por los médicos esa conquista. De paso, de acuerdo al documento que menciona el doctor que nos responde, trataremos de averiguar, ya que no lo dice, quién es, cómo se llama y en qué función se desempeña así como cuál es, si lo tiene, su posgrado. Cuando la gente no da la cara, como nosotros, tratamos de averiguarlo. Curiosidad periodística, que le dicen.

Tengo muchos amigos médicos. Los conseguí a través de muchos años de labor junto a ellos. Algunos muy famosos como Ruiz Liard, Cagnoli, Bonavita, Suero, Vázquez Rolfi, Ardao y otros más actuales, muy talentosos como Croci, Pérez Penco, Bilardo, Bozzolo, Gastambide, Nin Novoa, Castillo, Carrera, Elbaum, ¡en fin la lista es larguísima y muy brillante!

Perdón si mis notas lo molestan Sr. Dr. EDVC. Son gajes del oficio. Un oficio donde cada día que pasa más cuesta ser objetivo. Y si lo duda, hable con Kesman o Mauro Más, ¡que le pueden aclarar más el panorama! Atte.

MILTON CUBON – C.I.: 1.252.178-7

 

Demoras en consultas en Hospital Evangélico

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Una querida amiga que tiene un niño que necesita asistencia psicomotricista, hace mucho tiempo no puede lograr en el Hospital Evangélico, de donde es socia, hora con la urgencia que el caso requiere, con la Dra. Lucía Colino, neuropediatra de dicha mutualista. Los horarios que se disponen para la consulta son para dentro de tres o cuatro meses, lo que no permite solucionar problemas que necesitan de dicha asistencia con la mayor premura.

El problema que tiene el niño es una desatención en clase escolar, que pone en peligro su pase al grado superior al final del año, todo lo que hace que la consulta y el tratamiento se lleven a cabo cuanto antes mejor.

No hay quejas para la atención que brinda dicha corporación de asistencia médica, pero el problema de plazos tan largo para la consulta de algunos especialistas, origina inconvenientes a los cuales de cualquier manera, hay que tratar de poner coto.

Gracias por vuestra atención.

ALICIA B. de RODRIGUEZ – C.I. 1.678.666-5

 

Tala ilegal de árboles en Costa de Oro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Agradezco este espacio de expresión. Nuestro planteo refiere a la impune destrucción de la naturaleza que se esta llevando a cabo en los balnearios de Ciudad de la Costa. Concretamente en Médanos de Solimar donde vivimos. Desde hace ya 2 años la tala de árboles en terrenos vacíos, zona costera y espacios públicos es evidente y notoria.

Existen personas que hacen esto para ganar mucho dinero y están dejando sin vegetación al balneario, árboles que tienen más de 40 años.

Como ejemplo relato lo acontecido el sábado 30 de agosto a las 9.30 de la mañana cuando escuchamos cómo talaban un árbol de la vereda del predio contiguo al nuestro; con mi esposo salimos corriendo a ver y pescar al infractor, pues estamos cansados y tristes de ver cómo en minutos talan grandes árboles, se llevan el tronco, dejan al resto del monte desprotegido, se llenan sus bolsillos y dejan la basura en el lugar. Las acacias playeras de seguir así dentro de 5 años no existirán, pues cortan para llevarse sólo la parte más gruesa y dejan el resto que luego arriesga incendios.

Encontramos al leñador y su ayudante a quienes hemos visto en otras oportunidades pero no pudiéndolo pescar infraganti ya con el árbol derribado, teléfono en mano dispuesta a llamar a la Policía y mi esposo tomando fotos del árbol, leñador y camioneta del mismo. Cuando le preguntamos quién le había permitido, nos mostró a una vecina de la vereda de frente del árbol, recién mudada de la ciudad, quien como la comuna le demoraría, hizo cortarlo por cuenta propia por miedo a que cayera sobre su casa (cosa que no llegaría a ser pues hicimos mediciones).

Pero esto no es lo peor, estaban dispuestos a cortar otros dos contiguos al derribado, y al preguntarle por qué lo haría, ya que no llegaban a su casa, me dijo que como pago le daba esos otros dos árboles (de espacios públicos y unos cuantas decenas de años de edad). Tanto el leñador, que se fue del lugar abandonando todo lo cortado, como la señora, están en falta. Hemos hecho la denuncia a la Seccional 27ª, y ellos saben quién es el leñador.

Esta tala de árboles es ilícita, deja desprotegidos al resto, pues el monte se cubre entre sí para no caer, y la señora dispone de la naturaleza como suya, el leñador es impune y se enriquece efectuando estos delitos.

Quienes vivimos aquí pagamos más de locomoción y perdemos varias horas del día para ir al trabajo a cambio de aire puro y naturaleza, ante una vida tan artificial y con estrés estos lugares hacen más sana nuestra existencia.

HEINE PRATO – C.I. 981.358-3

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