TERAPIA SEXUAL
Disculpame si te molesto, pero pienso que debe ser maravilloso acostarse con una persona que sabe tanto del sexo como tú y ese va a ser mi sueño toda la vida… en tanto no lo realice. Quedo a tu disposición…
Un/a sexólogo es alguien que, si bien ha estudiado mucho sobre la sexualidad humana, no tiene por qué haber perdido sus valores, es decir, que por tener esos conocimientos, los deje de lado en su vida personal. No por «saber» cómo funcionan las cosas, necesariamente va a renunciar a lo que considere importante en el momento de tener relaciones sexuales y se prestará a vivir cualquier tipo de experiencia para satisfacer las fantasías de otras personas. Tampoco es seguro que pueda aplicar y vivenciar todo lo que sabe ni aún deseándolo. O sea, es un ser humano común y corriente, que trata de compartir, en la forma que le es posible, lo que ha aprendido.
El o la sexólogo/a puede ser Especialista en Educación Sexual y/o Especialista en Sexología Clínica y usar, desde ese lugar, sus conocimientos para ayudar a quien lo requiera, a vivir mejor su sexualidad, de acuerdo a sus necesidades y dificultades en este sentido.
Puede ser Especialista en Educación Sexual, cualquier persona que, habiendo terminado 6º de liceo, realice los cursos que lo habiliten, en los institutos reconocidos por la FLASSES (Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual), ya que no existe aún la carrera reconocida a nivel universitario en nuestro país ni reglamentación que la controle. Para ser Especialista en Sexología Clínica se requiere además de lo anterior, ser médico/a o psicólogo/a.
Puede haber personas que usen el título sin los estudios ni reconocimientos suficientes. También puede haber «sexópatas» entre los y las sexólogos/as, que aprovechen de «sueños» como los tuyos, para satisfacer su propia patología. Como en todos los gremios humanos , hay personas que vale la pena conocer y otras que no.
En el Uruguay no existen «los terapistas sexuales», al menos oficialmente, pero en otros lugares se ha intentado preparar personas para que «colaboren» en las terapias, llevando a la práctica las indicaciones del sexólogo/a, con el o la paciente. El parecido con la prostitución y el proxenetismo ha hecho que se cuestione éticamente esta «profesión» y que no sea aceptada públicamente.
Siento que mi pareja ya no tiene el mismo interés sexual que cuando comenzamos la relación. Por lo general, acepta cuando se lo propongo pero es como si lo hiciera por mí, no por interés de ella. ¿Qué puede estar pasando? ¿Qué puedo hacer para que sienta más entusiasmo? Gracias por tu respuesta, que espero sea un miércoles en el diario, que es el día que puedo leerte.
Las razones por las que tu pareja ya no tenga el mismo interés que al comienzo pueden ser muchas pero voy a intentar mencionarte algunas:
– que haya ira, es decir, malestares varios, entre ambos, sin solucionar, que no es posible hablarlos sin que surja una nueva disputa. Puede deberse a temas en que no se pudieron poner de acuerdo, frustraciones que no encontraron una solución, esperanzas que no se cumplieron… y muchas otras más que tú podrías detallar si eres buen observador de sus reacciones.
– que requiera de más estímulos previos, es decir, que haya varios «mensajes» de tu deseo para despertar el de ella, antes de intentar nada genital… puede ser un roce, puede ser una llamada, puede ser un mensaje o un pequeño regalo… según sus gustos y tus posibilidades.
– puede ser que ella no se sienta tan linda ni tan atractiva como hace un tiempo atrás y que eso genere una baja de su autoestima… y necesite muchas más manifestaciones de que te gusta, que te excita, que la quieres, que te sientes feliz de estar con ella… La comunicación verbal es fundamental en la relación de pareja, no basta con los gestos y actitudes, aunque por supuesto que también son necesarios.
– que el contexto en el que se están dando las relaciones no sea de su gusto y aquí pueden entrar el tiempo, horario, lugar, etc. Si fuera esto, tendrías que intentar cambiarlo en alguno de esos puntos. Muchas veces, durante el tiempo de conquista, se va a moteles, se buscan lugares románticos, se destina tiempo especial, que después, cuando se convive, se pierden y todo debe ser en el cuarto y sobre la cama… Piensa qué cosas cambiaron en este sentido y trata de volver a las del principio, al menos en algunas oportunidades.
– que necesite «ser conquistada» … porque se siente insegura de la relación… quizás porque alguna vez recibió un «no» a su propuesta y no lo olvidó, Puede ser que le guste hacerse desear y que tú desistas demasiado rápidamente. Quizás requiera de más pruebas de afecto, de interés por sus cosas, de hacerla sentir que es muy importante para ti, tanto que en oportunidades puedes anteponerla a otras actividades que te gustan si ella te lo pide.
Puedes proponerle venir a conversar conmigo, como forma de enriquecer el vínculo con algunas técnicas pues, quizás esté cansada o aburrida de hacer siempre lo mismo.
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