Tiene la palabra
Los limpiasueldos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Desde mi ingreso al banco, allá por 1958 (hablo del Banco República), la vieja Caja Nacional otorgaba préstamos para los funcionarios. Recuerdo como si fuera ayer, que a los pocos meses, un compañero me entusiasmó para que ingresara al «pequeño Fondo Monetario».
El cajero que era un poco conservador, me dijo esas palabras, que fueron una profecía: «Amigo Carlos, si usted, «entra» en la Caja Nacional no sale nunca más».
Y fue así nomás. Sin embargo, en esos tiempos (al menos, a partir de enero de 1960, tuvimos aumento de 90%), y tuvimos algunos años de esplendor económico.
Por eso, no importaba demasiado un descuento, y nadie disminuía el nivel de vida, por «la acción de los limpiasueldos».
El calificativo del título, es de estos últimos 20 o 30 días, que he visto en los diarios. Y por cierto, que se aplica muy bien.
Mis experiencias muy amargas desde 2002, hacen que esté luchando desde hace años, para escapar del «calvario».
Y estoy teniendo modestos éxitos, recién desde el mes de abril del corriente año. Sé que si no estuviera el Frente en el gobierno, el suscrito era «candidato» a morir en la indigencia.
Un sistema financiero implacable ha hecho que el nivel de vida de mi familia y el mío propio, descendiera enormemente. En esa situación, se encuentran algunos ex compañeros.
Yo sugeriría a las autoridades de bancos y financieras, que cambien su política. Porque hay algunos, que merecen esa calificación de «limpiasueldos» mencionada.
Señores y directores de bancos y financiera: ¿por qué no ayudan realmente, a trabajadores y jubilados? Descontar del sueldo o de la jubilación, significa rebajar sueldos. Hay personas que no necesitamos que nos anden llamando para pagar; y sin embargo, recibimos toda clase de humillaciones, porque a veces no podemos cumplir correctamente, en fecha.
Mi caso debe ser igual al de muchas personas, que se les hace descuentos muy fuertes; por eso perdemos capacidad de pago.
Al principio de la presente, relataba como era el panorama de un bancario del Estado; se tenía muy buena capacidad de ahorro, entonces no era muy difícil tener automóvil, vestir bien, «bancar la suegra» e «aínda mais», pero en estos tiempos, (después de 2002, no sólo no se puede hacer lo de darse esos lujos, sino que para el endeudado, no se puede ni tener servidumbre); -y se vive pagando cuentas sin fin…
Aclaro que ahora, el Banco República, me efectuó una refinanciación muy importante, con rebaja de cuota, a la tercera parte. Pero la Caja Bancaria, recién dentro de algunos meses, espero que me rebaje una cuota alta. A partir del mes de abril comenzó mi recuperación, pero todavía lucho con las financieras para lograr rebaja de cuotas, y en otras no.
Yo deseo que a mis compañeros les arreglen, mejor que a mí, la afligente situación. Tengo un amigo, que tiene menos posibilidades que yo de mejorar su problema, y continúa cobrando, la tercera parte, de su pasividad.
Esto no es humano, y podría arreglarse con alguna disposición, por la cual se diera un período de gracia, 6 meses o un año. También podía ser, que se permitiera abonar con sus propios ahorros, las cuotas de los créditos sociales a quienes somos voluntarios para efectuar los pagos.
En mi caso, hace varios años que saco préstamos para pagar préstamos. Esa es una manera perversa de apoyar la recuperación económica de la gente. Si mi amigo y yo no hubiéramos estado 6 años cobrando sólo un tercio de la jubilación no habríamos tenido que vender nuestros inmuebles, y yo mi automóvil, además. Y conste que yo soy ferviente partidario de los impuestos, con algo más, de las 2/3 partes de la jubilación, «me río de Janeiro».
LUIS CARLOS PIEDRA BUENA CHAVES – C.I. 3.400.065-0
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