ENTREVISTAS A LOS FAMOSOS

­Usted ha hecho cientos de entrevistas a actores y directores de cine.

­Sí, muchísimas. A Will Smith le hice una ahora, por quinta vez. Pero también he perdido varias, porque en un tiempo me atreví a hacer teatro («Las quijotadas de Esmoris», en 2006). Fue una experiencia valiosa, de la cual no me arrepiento en absoluto.

 

­¿Cuál fue la mejor de todas?

­La mejor fue en Colonia del Sacramento, cuando Marcello Mastroianni vino a filmar «De eso no se habla (1993)», de María Luisa Bemberg. Estaba bajo lluvia, con un cámara y editor emblemático como Dardo Rivas, esperándolo en el Hotel Plaza Mayor. Cuando salió y vio nuestra cámara, la reacción fue de furia: era tal el odio que le tenía a la televisión, porque la consideraba una basura, una mierda.

Pero yo lo agarré del brazo y le dije: «Yo a usted lo amo, amo a Federico Fellini, amo «Otto e mezzo (1963)». Entonces me mira y me dice: «Es la mejor película de la historia del cine». Hice la entrevista de mi vida: reímos, lloramos, nos abrazamos, fue bárbara. Puteó abiertamente contra todo; era una furia contra la televisión.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje