En Nuevo París Norte elaborarán la torta frita más grande del Uruguay
Actualmente los detalles ya están muy adelantados, dijeron los organizadores del evento a LA REPUBLICA. En un principio se necesitarán unos 200 quilos de grasa y 250 de harina, para elaborar una torta frita que tendrá unos 30 metros de circunferencia.
El acontecimiento ya ha despertado gran interés y apoyo en los habitantes de Nuevo París y barrios adyacentes. En la jornada también se desarrollarán espectáculos musicales de rock, murgas y canto popular además de una feria artesanal. Los organizadores dijeron que «es una manera de referenciar el barrio, y presentar una manifestación de los vecinos a Montevideo para saber que también existimos».
Esta propuesta será llevada adelante por un grupo de familias, que viven actualmente en las proximidades de la Cañada Jesús María en su intersección con Islas Canarias.
El lugar elegido para el evento en su extenso predio, limitado por las calles Felipe Pérez de Sosa, Camejo Soto, Alonso Castellano y María Orticochea.
Serán unas 40 las personas que fritarán la torta de considerable dimensión. Para este acontecimiento se cuenta ya con el apoyo de diferentes empresas e instituciones tanto públicas como privadas.
Variada receta
La torta frita, conocida por los descendientes de alemanes como krepel, es un bocado típico de Argentina, Uruguay y otros países en los que se la conoce con un nombre diferente.
Se compone básicamente de harina de trigo, levadura química o natural, -huevos en algunos casos- leche y agua, ingredientes que se mezclan y se fríen en grasa vacuna. Por lo general, su forma es circular o en rombo y tiene un pequeño corte en el centro, como si fuera un ombligo.
Este diseño la caracteriza y su función es facilitar la cocción.
Según costumbre, son dulces o moderadamente saladas, ya que a la masa se le agrega solamente una pizca de sal en algunos casos.
Otras recetas, siguiendo el proverbio de que sobre gustos no hay nada escrito, adicionan dulce de membrillo dentro de la masa antes de freírlas o hasta hay quienes las untan con dulce de leche una vez terminadas. Las tortas fritas son de rápida preparación y cocción. Su alto contenido calórico no ha derribado la costumbre ya que su consumo esporádico no implica mayores consecuencias y además son muy sabrosas.
En el imaginario colectivo se refuerza la idea de consumirlas como un alimento de ocasión, con la propuesta de que los días de lluvia son ideales para comerlas para acompañar el mate. Además, se pueden comprar en puestos, en ferias o en las calles siempre a precios módicos que rondan los ocho pesos. En Chile existe un pan frito similar, llamado sopaipilla.
Origen
El origen de estas pequeñas tortas es germano. Sin embargo, no fue a través de ellos que llegó a América en una primera etapa, sino con los españoles y los árabes. Estos últimos llamaban «sopaipilla» a esta torta, que a su vez proviene del germano suppa y significa «pan mojado en líquido». Los árabes habían tomado esta receta durante su tiempo en Europa Central y el vocablo fue traducido al español como «masa frita». Posteriormente, cuando la invasión árabe a España, la costumbre fue adoptada y más tarde llevada a algunos sectores de América. Posteriormente, los alemanes del Volga que emigraron a la Argentina y Uruguay a partir de 1878 trajeron exactamente la misma receta, aquella que habían aprendido de sus ancestros desde la Edad Media. Como consecuencia de esto, en las ciudades cuya población está compuesta por mayoría de descendientes de alemanes el Volga, las tortas fritas son conocidas como kreppel que es la forma en que se las denomina en el originario alemán.
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