TERAPIA SEXUAL
Hola Soledad soy lector frecuente de tu columna. El motivo de mi consulta es el siguiente: estoy teniendo relaciones con una joven de 28 años y yo tengo 38 años, el problema es que ella, por más excitada que esté no se lubrica como cualquier otra mujer y por eso yo tuve problemas en el pene, como que se me fisuró la membrana que sujeta el cuero del glande algo así como que se cortó teniendo sangrado, quedándome una muy pequeña puntita de cuero (3 a 4mm) muy minúscula, que aflora al llevar el cuero hacia atrás, además de producirme un dolor muy intenso cuando tenemos relaciones, sobre todo en la penetración y todo lo que eso conlleva, llegando el dolor a ser tan fuerte que me atemorizo y no puedo disfrutar como se debería. Ahora bien consulté con un médico que me recetó una pomada cicatrizante (CLORISALER o algo parecido) la cual me pongo 4 veces al día. Pero quisiera preguntarte si puede haber alguna crema que facilite lubricarla a ella para no seguir padeciendo el problema que te conté líneas arriba.
Agradeciendo tu respuesta y disculpándome por la ignorancia y las molestias que pudiera ocasionar, te agradecería me contestaras, en la medida de lo posible a mi correo o, en su defecto la publiques en tu columna.
Me es grato saludarte con un «hasta cualquier inquietud» y ¡sigue así!. Muchísimas gracias.
Una manifestación de la excitación de la mujer es la lubricación. Por lo que, si no lo logra, quizás le falten estímulos para ello. De todas formas, las glándulas de Bartolino, productoras de la humedad que facilita la penetración, se encuentran a la entrada de la vagina, es decir, pueden ser estimuladas directamente. Existen cremas evanescentes (como el bepanthen) o el lubricante íntimo en gel (K-Y), ambos se venden en las farmacias. Usalos mientras te curas, pero sería mucho mejor lograr la lubricación natural de ambos, porque tú también, al tener la rigidez adecuada para la penetración, tendrías que sentir que tu glande se lubrica, gracias a las glándulas de Cowper.
Por lo que me dices, la membrana a que haces referencia, sería el «frenillo», también llamado «rienda» y es frecuente que se rompa. Hay quiénes comparan esto con la pérdida de la virginidad femenina.
Hola doctora, tengo una preguna, mi marido toma alprazolan y paroxetina por la ansiedad, por ello, no puede eyacular y queremos tener un hijo, ¿podemos hacer algo?, estamos desesperados… Gracias.
Los dos medicamentos que mencionas figuran en la lista de los inhibidores del orgasmo y eyaculación masculina. Por lo tanto, si desean tener un hijo, pienso que deben conversar con el médico tratante y ver qué otro remedio podría tomar para que, sin dejar el tratamiento para la ansiedad, no afecte negativamente en la eyaculación y por lo tanto, puedan tener ese hijo. No sé si tienes la certeza de que es por los remedios que no puede eyacular, porque, de no ser por eso, existen programas de «fertilización asistida», a nivel público en el Pereira Rossell y también a nivel privado que podrían también consultar, como otra posible opción.
Tengo 22 años y hace año y medio que estoy en pareja. Nos queremos y disfrutamos juntos de nuestra relación sexual pero hay cosas como el sexo oral que no me gustan hacer ni que me hagan. Me siento una mujer de la calle haciendo eso. Pero a la vez, siento el disgusto de mi novio cuando se lo digo. Alguna vez lo hago, pero después me siento mal por eso. Me gusta mucho tu espacio y creo que a todos nos sirve pilas. Gracias desde ya por contestarme.
El sexo oral y/o el anal no son gratificantes para todas las personas, pero habría que ver por qué lo ves propio de «una mujer de la calle», qué te han enseñado al respecto, de dónde sale esa idea. Hay muchos prejuicios sociales y muchas ideas inculcadas en nosotros/as, por nuestros padres, madres, abuelos/as, educadores, religiones, etc. que no nos permiten vivir una sexualidad sana y placentera y que si las razonamos, podemos darnos cuenta que no tienen sentido pero, sin embargo, de alguna forma, nos siguen influenciando. Es bueno, tener claro eso.
En una pareja que se quiere, todo está permitido siempre que no existan presiones a hacer lo que no se desea o rechaza y no se hagan daño uno al otro. Es importante conversar sobre esos puntos de discrepancia y ver las formas de establecer acuerdos que contemplen, lo más posible, los intereses de ambos.
Por otra parte, hacer cosas que no deseas por que tu novio no se disguste es darle un arma muy importante de dominio sobre ti que puede no limitarse sólo a este tema, sino que vaya abarcando cada vez más áreas de tu vida, con la consiguiente pérdida de tus intereses y de tu personalidad toda.
Si ves que no puedes sola con esto, no dudes en pedir ayuda que para eso estamos los/las psicólogos/as y los/as sexólogos/as.
Compartí tu opinión con toda la comunidad