CONFUSIONES COMUNES
Lustemberg aclaró que es muy común que se confunda un resfrío con una gripe. «El niño, en esa etapa de su vida y en invierno, se enferma mucho, pero por otros virus y no el de la gripe. La tos, el resfrío o una infección respiratoria alta no son una gripe», aseguró.
La gripe es una enfermedad potencialmente grave. El niño tiene fiebre alta, dolores musculares, mal aspecto en general, tos y hasta complicaciones graves. Es una patología que al bajar las defensas puede abrir la puerta de entrada al organismo a bacterias como la del neumococo, que causa una neumonía.
«La vacuna puede combinarse con otras, aunque inyectadas en diferentes lugares», explicó la especialista. Una de las contraindicaciones es la alergia probada al huevo. «Nos gustaría que la población nos tenga confianza. Que la familia entera, padres, abuelos, y sobre todo aquellos que se han vacunado, promuevan la vacunación de sus chicos», señaló.
Por otra parte, la pediatra recordó a los padres que si el niño tienen una tos o un resfrío, ese no es motivo para no vacunarse. Los menores de 3 años suelen tener alrededor de 6 infecciones respiratorias por año, y eso es normal.
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