LA INFLUENCIA DE LOS FACTORES INTERNACIONALES Y DEL TIPO DE CAMBIO

El gobierno del Frente Amplio con 38 meses de instalado ha conseguido una excelente evolución económica. Un ritmo de crecimiento económico de 7% acumulativo anual, inusitado en la historia del Uruguay, con significativos descensos del desempleo abierto y aumentos de los salarios reales que demuestran claramente los éxitos alcanzados. Pero es importante analizar las causas de estos resultados e interpretar objetivamente los factores centrales que facilitaron esta destacada mejora económica. Los factores internacionales juegan un papel preponderante en esta favorable evolución. Es absolutamente objetivo que en estos años Uruguay tuvo términos de intercambio desfavorables que sin duda bajan los ingresos globales. Pero esta pérdida de los términos de intercambio ­relación entre la evolución de los precios de los productos importados con respecto a los productos exportados­ no tiene las mismas características de los pioneros trabajos de la Cepal. Los análisis de esta institución mostraban que los precios de los productos manufacturados, exportados por los países del centro, subían, mientras que los precios de los productos primarios que exportaba la periferia, bajaban.

La situación que estamos viviendo en estos últimos años es distinta. Suben los precios de los productos primarios, pero los precios del petróleo suben más que los precios de los alimentos.

En esencia los países afectados por el deterioro de los términos de intercambio somos los importadores de petróleo. Pero a su vez fuimos enormemente favorecidos por los elevados precios internacionales de nuestros productos de exportación, como la carne, la soja, el trigo, los lácteos y el arroz.

Esta suba de los precios internacionales está en el centro del elevado crecimiento económico, que muestran tanto Uruguay como los demás países de América Latina. En nuestro país, el aumento de los precios internacionales permitió mayores ingresos fiscales que determinaron una política de aumentos del gasto público y facilitaron las mejoras de los salarios reales.

La política económica influye para el aumento de la demanda interna, vía mejoras del empleo, mayores gastos públicos y mejoras salariales con diferencias nítidas de las ideologías imperantes y políticas de los partidos tradicionales.

Y el crecimiento económico se sustenta en los aumentos de las exportaciones, estimulados por los precios internacionales y la demanda interna.

La política económica del gobierno del Frente se fijó como objetivo el equilibrio fiscal, minimizando el déficit global del sector público, atendiendo también la herencia que significaba la abultada deuda en moneda extranjera. Nuevamente factores internacionales facilitaron la colocación de títulos emitidos por Uruguay en el mercado financiero internacional que permitieron el alargamiento de los plazos de amortización. La deuda del sector público no bajó. Se incrementó entre 2004 y 2007 en más de 2.000 millones de dólares. Por lo tanto también aumentó el total de los intereses de la deuda del sector público. El significativo descenso del déficit fiscal se vio favorecido por los mayores ingresos fiscales derivados de los altos precios internacionales y el consiguiente crecimiento económico. Pero también se vio favorecido por la caída del tipo de cambio, que permitió menores gastos para el pago de los intereses comprando la moneda extranjera más barata.

La caída del tipo de cambio nominal significa una baja de los intereses pagados por el gobierno en términos de moneda nacional, una baja del superávit primario y una menor participación de los intereses en el gasto total. También permite un descenso del coeficiente de deuda sobre el PBI porque sobreestima el producto medido en dólares.

Si tengo 100 de PBI en moneda nacional y el tipo de cambio es 33, el producto en dólares es 3, pero si el tipo de cambio está a 20, el mismo producto en dólares es 5.

La caída del tipo de cambio, además de atender los objetivos anteriores vinculados a la política fiscal y a la relación deuda con respecto al producto, también influye positivamente en el combate a la inflación. Pero lo relevante es si afecta la competitividad. La caída del tipo de cambio comienza en julio de 2004 por efecto de una política monetaria restrictiva que llevó el dólar de $ 29,46 a $ 26,58, en diciembre de 2004.

No había expectativas de nuevas caídas, tal vez de recuperación. Los inversionistas y los exportadores no podrían imaginarse nuevos descensos del tipo de cambio nominal. Sin embargo el nuevo gobierno lo dejó seguir cayendo y en diciembre de 2005 alcanzaba a $ 24,48 por dólar. En ese año el tipo de cambio real caía más de 15%.

En 2006 el tipo de cambio nominal prácticamente se mantiene y el tipo de cambio real sólo baja un 3%. Pero en el año 2007 vuelve a tener una pronunciada caída hasta abril de 2008, donde llega a cotizarse a 19,93 pesos por dólar. Si tomamos como base diciembre de 2004, la apreciación del peso debe ser de las más altas del mundo. Si tomamos como base diciembre de 2006, la apreciación del peso uruguayo con respecto al dólar supera a Argentina, Chile, Colombia, México y Perú, siendo solamente superada muy levemente por la apreciación del real en Brasil.

Es verdad que en el plano internacional hay una depreciación del dólar, pero con respecto a 25 monedas internacionales, en la actualidad el dólar se ubica en valores similares al período 1988-1996. No creo que este sea un factor relevante en la caída del tipo de cambio en Uruguay. En cambio pueden influir la entrada de capitales y la suba de la tasa de interés de setiembre de 2007 que fijaron las autoridades económicas. En los hechos se dejó caer el tipo de cambio nominal favoreciendo las cuentas públicas, la imagen en el mercado financiero internacional bajando la relación deuda sobre producto y contribuyendo a la baja de la inflación.

Para determinados rubros de exportación la competitividad no se vio afectada porque sus precios internacionales crecieron cercanos a la inflación en dólares, y nos ayudan la apreciación del euro y del real brasileño. Por ello siguen creciendo los sectores agropecuarios e industriales. Pero muchos se ven afectados. Si cambiara la tendencia alcista de los precios internacionales quedará en evidencia la insólita inflación en dólares de 66,7% registrada desde diciembre de 2004 a la fecha actual.

|*| Economista, senador del MPP-FA

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