En Uruguay hay 16.000 personas afectadas por un enemigo silencioso
«Esta infección que se trasmite por vía sanguínea es poco sintomática. Se descubre si se busca en un examen de sangre o porque con los años aparece una enfermedad hepática crónica», indicó a LA REPUBLICA la jefa de Hepatología del Hospital Militar, Solange Gerona.
Silencios que matan
Se estima que en el mundo la hepatitis C afecta a 170 millones de personas y en Uruguay son 16.000 los enfermos. «Esta enfermedad va generando, de forma acumulativa, enfermos de hígado en forma silenciosa, hasta hacer eclosión en formas importantes de la enfermedad», explicó la experta.
Es diferente de la infección por la hepatitis A, que produce cuadros agudos, por lo general en la infancia y con una forma de contagio a través de las manos, por inadecuado servicio sanitario. Por otra parte, el 90% de los enfermos de hepatitis B se cura luego de una afección aguda.
La infección por el virus de la hepatitis C queda latente en más del 80% de los pacientes. Por eso pueden llegar a sufrir cuadros graves, como cirrosis o cáncer de hígado, y requerir un trasplante hepático.
Tratamiento disponible
El Fondo Nacional de Recursos (FNR) resolvió financiar el tratamiento de los pacientes más comprometidos. En nuestro país se han tratado 150 pacientes en instituciones privadas, en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas y en el Hospital Policial.
Gerona indicó que «el tratamiento disponible es efectivo hasta en un 80 o 90%. La terapéutica utiliza Interferon Pegylado más Ribavirina. Aún no hay tratamientos disponibles en el mundo que hayan superado la eficacia de esta asociación».
La experta y coordinadora del Programa de Trasplante Hepático de la Unidad Biinstitucional de Enfermedades Hepáticas recomienda a la población que, en caso de haber recibido transfusiones antes del año 1993, recibir diálisis, haber sufrido intervenciones quirúrgicas, usar inyectables, tatuajes o drogas endovenosas, solicitar una determinación en sangre de hepatitis C.
Recomendaciones
En caso de tener hepatitis C, la doctora Gerona recomienda adelgazar y dejar absolutamente el alcohol. «Son los dos cofactores que determinan, junto con el virus y sus defensas, la progresión de la enfermedad», afirmó.
Las afecciones hepáticas pueden ser ocasionadas por el alcohol, sustancias tóxicas y medicamentos, pero uno de los orígenes más frecuentes es el viral. Los tipos más comunes de hepatitis virales son las A, B y C.
La hepatitis C puede ocasionar daños graves y permanentes en el hígado. Se trasmite primordialmente por el contacto con sangre humana infectada. Es más común en determinados grupos de riesgo, como drogadictos intravenosos, pacientes dializados, trabajadores de la salud, enfermeros y médicos.
Ojo con los tatuajes
El mal también se puede contraer por el uso de instrumentos contaminados, como los que se utilizan para realizar tatuajes o perforar cualquier parte del cuerpo.
Esta enfermedad figura entre las 10 que causan más muertes en el mundo. No hay una vacuna disponible para la hepatitis C, pero sí medicamentos para combatirla. En el año 1994 se contaba con solo una droga, el Interferón convencional, que se usaba para la hepatitis B con resultados que iban entre el 15 y el 20%. Al año siguiente apareció otra combinación, la Ribavirina, que lleva la tasa de curación global al 30%. El asunto mejoró con la aparición del Interferón Pegilado (Pegasys).
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