Justicia citará autoridades de ASSE y Pereira Rossell
El caso de los médicos procesados por realizar abortos tiene nueva etapa. Mientras los médicos del Pereira reclaman respeto a la confidencialidad, uno de los procesados denunció el uso de misoprostol en el centro hospitalario.
El procesamiento con prisión de varios médicos y parteras por realizar abortos trajo como consecuencia la denuncia de uno de los profesionales procesados. Aseguró que en la Policlínica de Salud Reproductiva y Sexual del Hospital Pereira Rossell se indicaba un fármaco abortivo: el Misoprostol.
Citación
La jueza letrada en lo Penal de 9º Turno, Gabriela Merialdo Cobelli, indicó en su sentencia que «en atención a lo referido en el numeral 7 del Capítulo III de la presente resolución, cítese al director de ASSE, al director del Hospital Pereira Rossell y al director de la Policlínica de Salud Reproductiva y Sexual del Hospital Pereira Rossell». En dicho numeral, uno de los médicos procesados dijo, textualmente: «(…) Hago asesoramientos para la interrupción de embarazos desde el punto de vista farmacológico, como lo realizan mis colegas en el Hospital Pereira Rossell… como ser la ingesta de Misoprostol… Ese asesoramiento lo hacen en la Policlínica de Salud Reproductiva y Sexual, la propia Policía interviniente en estos hechos lo ha comprobado, me dijeron que, en un procedimiento en el Pereira en busca de vendedoras de pastillas, preguntados los enfermeros estos les contestaron: usted busca la policlínica de abortos, es allí».
Complejo
Este caso judicial levantó polvareda en varios aspectos. Uno de ellos tuvo que ver con el secreto médico.
Por ese motivo, el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se reunió ayer con la Suprema Corte de Justicia (SCJ), para hacer hincapié en las diferencias entre un médico y un perito, «funciones totalmente distintas, para eso la Justicia tiene un Instituto Técnico Forense», indicó a LA REPUBLICA Francisco Cóppola, uno de los médicos que estaba de guardia en el Pereira Rossell, el día en que la Policía llevó a las mujeres acusadas de realizarse un aborto para que fueran examinadas. Los médicos insisten en la confidencialidad del paciente y la necesidad de defenderla para que no se vea resentida la relación entre el profesional y el usuario. Indican que si no se mantiene el secreto profesional, los pacientes no van a decirles la verdad sobre su situación sanitaria.
Malos tratos
Por otra parte, las indagadas por practicarse maniobras abortivas indicaron a la Justicia que fueron maltratadas por uno de los médicos que las atendieron en el Pereira, identificado como D.F.
Una de ellas expreso a la Justicia: «… El ginecólogo no me trató muy bien que digamos. Su trato fue poco amable y entró en ámbitos en los cuales no tenía que hacerlo, ni en Jefatura me preguntaron por qué lo había hecho. Por ejemplo, me preguntó por qué me hice un aborto, cosa que es muy personal…», dice el documento judicial.
El Misoprostol
Registrado originariamente para la prevención y tratamiento de úlceras gástricas, el Misoprostol era de venta libre en Uruguay. Cuando en 2005 se conoció que también tiene utilidades ginecobstétricas induce contracciones uterinas, por lo que puede emplearse en tratamientos de pérdida de embarazos tempranos, abortos incompletos y retenidos y provocación de ellos entró en algunos servicios de salud para uso intrahospitalario. Paralelamente, la Conferencia Episcopal uruguaya recurrió al Ministerio de Salud Pública para que se evitara su uso con fines de aborto, y el Misoprostol pasó a ser un medicamento de venta con receta sólo de gastroenterólogo.
LA REPUBLICA informó, tiempo atrás, que del libro «Entre el alivio y el dolor», de Elina Carril y Alejandra López, surgen evidencias sobre cómo acceden las mujeres tanto a la información como al uso del fármaco cuando enfrentan un embarazo no deseado. Mayoritariamente, el conocimiento se adquiere en la policlínica de atención pre y post aborto que por ahora sólo funciona regularmente en el Hospital Pereira Rossell y algunas clínicas periféricas, aunque de acuerdo a la Ordenanza 368/004 del Ministerio de Salud Pública, el servicio tendría que existir en todas las instituciones públicas y privadas de salud.
Otras fuentes de información, no siempre correctas ni completas, son Internet y el boca a boca.
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