Preocupa violencia en liceos 13 y 57
Tal cual efecto dominó, la violencia en los centros liceales no se despertó en las últimas semanas, sino que lo que despertó fue el interés de los docentes por denunciarla. Mientras tanto, los hechos de violencia se siguen conociendo.
Ayer Telenoche 4 informó sobre una nueva pelea entre los estudiantes de la UTU de Arroyo Seco y un grupo de estudiantes del liceo 21, en la cual tuvo participación la Seccional 6ª de Policía, disolviendo el problema. Para la presidenta de Secundaria, Alex Mazzei, «éste es un problema que está instalado en toda la sociedad», tal como dijo ayer en rueda de prensa. Sin embargo los docentes denuncian «inacción de las autoridades» a la hora de resolver estos conflictos.
Mientras tanto, los reclamos de los profesores se siguen sumando y se piensa en conformar un equipo gremial para resolver el tema. A las denuncias de violencia se sumaron ayer los profesores del liceo 13 de Maroñas. «Acá es difícil estudiar», dijo un estudiante que pidió no ser identificado pero compartió la visión de sus profesores.
Allí, hace cuatro años, la estudiante Fiorella Buzeta fue baleada por un compañero de clase dentro del mismo centro «y nada ha cambiado», especificaron los profesores. El motivo de las quejas son los constantes hechos violentos que suceden dentro del centro, producto de la conformación de barras, lo que se traslada dentro del liceo.
Asimismo, los alumnos de esta institución realizaron ayer por la mañana una marcha en reclamo de respeto a la actividad gremial, algo que también reclaman alumnos del liceo 57, ubicado a dos cuadras del 13. En la marcha de ayer, los estudiantes del liceo 13 que manifestaban pacíficamente, fueron atacados por un grupo de cuatro personas ajenas al centro de estudios, hecho que no pasó a mayores. La constante presencia de personas ajenas al liceo ha alertado tanto a los docentes como a los padres, que según los profesores se sienten «intimidados».
Liceo 57
Los docentes del liceo 57 reclamaron ante LA REPUBLICA por la actitud de la dirección frente a un confuso hecho protagonizado por los estudiantes el pasado miércoles. Ese día un grupo de estudiantes comenzó a quejarse por la falta de limpieza en el liceo. Posteriormente, el reclamo incluyó la quema de papeleras y «un intento de motín» dentro del centro, declaró una de las docentes consultadas por LA REPUBLICA. Según sostienen los docentes y estudiantes, la dirección del centro ordenó que las clases siguieran adelante aunque el edificio estaba «lleno de humo».
Según pudo saber ayer LA REPUBLICA, los docentes mantuvieron una reunión con dirigentes de ADES, donde se les planteó el hecho, a la vez que se reclamó más personal docente y de servicio, para mejorar las condiciones del local. De todas formas, si bien los profesores lamentaron el hecho, destacaron que el liceo 57 «es un liceo más tranquilo, y no tiene tantos problemas como los otros que esta semana estuvieron en la opinión pública».
Investigación
Secundaria investiga los hechos de violencia sucedido tanto en los liceos 55 de La Blanqueada y 62 de Colón. En este centro se detectaron tres estudiantes con armas de fuego, hecho que según los docentes fue denunciado ante la dirección liceal.
Virginia Pereira (ADES) explicó que «constantemente se detectan armas blancas y de fuego en las mochilas de los alumnos». Dijo que se le entregó una carta a la directora denunciando otros hechos de violencia «pero es imposible localizarla». El consejero de Secundaria Martín Pasturino dijo a LA REPUBLICA que el caso de los tres estudiantes armados ya estaba siendo atendido y que la dirección le comunicó que no se había elevado ninguna nota.
El otro de los casos de violencia que estudia Secundaria es en el liceo 55, donde trabaja la inspección liceal para estudiar el confuso caso ocurrido el miércoles, cuando un grupo de jóvenes apredreó los vidrios del centro. Según Pasturino, el hecho se dio después de una pelea entre estudiantes del liceo y personas ajenas a él.
Asimismo, el jerarca resaltó que la situación de los liceos 38 y 62 sigue en investigación del Consejo. Por su parte, el liceo 38 de La Teja, donde el jueves se reiniciaron las clases luego de haberse completado las jornadas de reflexión entre alumnos y estudiantes, tuvo ayer un día de clases «normales», mientras los docentes y psicólogos trabajan con los alumnos que estuvieron involucrados en el hecho del pasado jueves. Ese día el liceo 38 fue el escenario de un violento hecho, cuando una veintena de alumnos se enfrentaron a la Policía luego de que la directora suspendiera los recreos.
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