En Uruguay hay 30.000 celíacos; nueve de cada diez no lo sabe
El lunes se celebra el Día del Celíaco con una jornada en el anexo del Palacio Legislativo denominada «Enfermedad celíaca, realidad nacional».
En nuestro país existen alrededor de 30.000 celíacos, pero solamente uno de cada diez está diagnosticado.
Apoyo constante
Los objetivos de Acelu son varios, como el apoyo al celíaco y su familia, la implementación de clases de cocina para estos enfermos y otros.
Actualmente están gestionando que el Ministerio de Salud Pública (MSP) otorgue agilidad a los trámites para que las empresas coloquen con prontitud en sus productos, un sello que diga que éstos no tiene gluten y son aptos para celíacos.
La asociación reclama por el alto precio de estos productos, que vuelve la dieta bastante inaccesible.
A su vez, piden que las empresas tengan beneficios especiales por su esfuerzo.
Otro problema que los integrantes de la asociación plantean a las autoridades es la mala manipulación de los alimentos para celíacos que se realiza en varios sectores (centros de salud, hospedajes, casas de comida, etcétera), donde, sin percatarse, pueden llegar a contaminarse los alimentos para celíacos con otros que contienen gluten.
Ojo con la milanesa
«Por ejemplo, si se frita una milanesa sin gluten en el mismo aceite que se fritó una común, la primera se contamina. En ese caso es mejor ordenar la fritura poniendo primero la sin gluten y luego las milanesas comunes», explicó a LA REPUBLICA una de las integrantes de Acelu, Isabel Bonilla.
La persona celíaca no tolera el gluten (trigo, avena, cebada y centeno) durante toda su vida. La enfermedad se padece desde el nacimiento y en algún momento de la vida se manifiesta. A veces sucede en la niñez y es más fácil de detectar.
En el adulto, el gluten puede generar osteoporosis, aftas en la boca, infecciones, soriasis, dolores de cabeza, cambios en el carácter, pérdida de peso, entre otras dolencias.
«El celíaco, al ingerir gluten, es como si comiera veneno. Es muy común que las personas con esta enfermedad vayan de médico en médico, sin que se le diagnostique que la padecen», explicó Bonilla.
Los celíacos pueden comer harinas de mandioca, fécula de maíz, papa, arroz, carnes, frutas, verduras, soja, etcétera. La dieta puede ser muy variada, pero no es económica.
Sin pan, ni bizcochos
«Lo que más siente la gente es la falta del pan y bizcochos. Hay que reaprender a cocinar y para eso están los cursos», indicó Bonilla.
«Los alimentos son caros y la gente lo siente mucho en su economía. Generalmente se adquieren en casas especializadas. En el interior del país es peor, porque no hay acceso y la mayoría tienen que pedirlos a la capital», agregó. Con los medicamentos también hay que tener cuidado: muchos tienen gluten para espesar el contenido de los comprimidos.
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