Escrito por: Tercera época Por Antonio Pippo
Mujica me ganó. Le ganó a mi sorpresa inicial, a mi posterior perplejidad y a mi rechazo reciente. Su único recurso ha sido la redundancia.
Me explico: no se cansa de responder la misma pregunta siempre de igual forma, con lo que les ha sacado una enorme ventaja a otros políticos, de distintos partidos, también mencionados repetidamente como candidatos. Se me ocurre que no hay mejor recurso para entender esto que imaginar las respuestas de esa otra gente, y compararlas con la de Mujica.
Por ejemplo, supongo que Larrañaga, algo gangoso, declamaría:
-Como ya lo hemos dicho, somos hombres políticos, con experiencia, hombres del Partido Nacional que quieren dar su aporte para todos los uruguayos. Ya llegará el momento de las candidaturas, pero tenga por seguro que estaremos ahí, dando una batalla frontal, pensando sólo en la unidad. ¡Nadie más blanco que nosotros!
Lacalle, mentón en ristre, expondría algunos matices:
-Es un honor que mi sector me haya nominado y trabajaré, con las armas más nobles, para ser el candidato. Ya fui presidente, sé de qué se trata y, además, lo vivido en estos años me dice que es tiempo de ir más allá de sectores y buscar acuerdos para el bien común. Tiempo de ideas, no de eslóganes. ¡Con los blancos se vivió mejor!
Pienso que Sanguinetti contestaría así:
-Mire, el Partido Colorado ha hecho la historia de este país. Ahora estamos en una etapa de renovación. Todo a su tiempo. Los cambios no son sencillos y hay que asegurar la unidad. ¿Candidatos? Los habrá, no se preocupe. Hay mucha gente con capacidad en el partido. ¿Yo? Je, je…
Jorge Batlle, en cambio, discursearía de otro modo:
-¡Pero querido! Yo fui y vine de Carnelli y en el camino perdí a unos cuantos. Hay que recrear al Batllismo Unido… ¿dónde andás, Julio? Vení, dame un abrazo que están las cámaras… ¿Qué soy yo, el hijo de la pavota?
¿La respuesta de Mujica? La que sigue, aunque, eso sí, en variados tonos y gestos camperos:
-¡Y yo qué sé…!
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



