TERAPIA SEXUAL
Tengo 23 años y cuando mantengo relaciones sexuales tengo una adecuada respuesta extragenital, con una excitación creciente pero, en determinado punto, invariablemente, comienzo a «enfriarme» sin llegar jamás al orgasmo. Esto me ha ocurrido con las dos parejas que he tenido, en todos los encuentros, a pesar de desearlos. He probado distintas cosas, como nuevas posiciones, pero creo que la traba es psicológica, ¿es esto posible? De ser así, ¿puedo solucionarlo? Desde ya muchas gracias.
El orgasmo implica una disposición de ánimo especial que a veces es necesario aprender… hay que dejarse ir, sin importar perder el control de sí misma y del medio que te rodea… si una se pone de observadora de sí misma, para ver qué va sintiendo o está muy pendiente de lograrlo, la ansiedad juega en contra y es cuando menos se consigue. Es diferente si nunca has tenido un orgasmo que si lo has tenido a solas, por medio de la autoestimulación. Como tú bien dices, «la traba puede ser psicológica»… y en ese caso, puede ser necesaria una terapia psico-sexológica, hasta resolverlo.
Siempre uso preservativos, pero van varias veces que he tenido que sacarlos de dentro de la vagina de mi novia. En este momento ella está tomando pastillas porque dice que ya no confía en que yo me cuide, pero a veces se olvida. Así que seguimos haciéndolo cada cual por su lado para estar más seguros. No nos ha pasado nada aún, pero no sé qué más hacer para estar tranquilo de que no vamos a tener un embarazo en este momento. Somos muy jóvenes y no podríamos enfrentarlo. Ah! Uso preservativos con nonoxinol por las dudas. Te agradezco si me aconsejas algo.
Para que el preservativo sea eficaz, hay que tener en cuenta varias cosas: primero que nada, que esté sano, que no esté vencido, que no haya estado expuesto ni al calor ni a la humedad, no agregarle lubricantes salvo que sean de base acuosa, usarlo una sola vez y descartarlo, sabérselo colocar… es decir: correr el prepucio o cuerito hacia atrás, apretar con dos dedos de una mano la tetilla e ir desenrollándolo con la otra, de tal forma que quede un espacio de aire en la punta y luego cubra todo el pene.
No se debe realizar ninguna penetración antes de ponérselo, pues las secreciones lubricantes de las glándulas de Cowper, pueden contener espermatozoides, por lo que, usarlo después puede resultar demasiado tarde.
En seguida de eyacular, hay que sujetar el preservativo con dos dedos, de tal forma que no se salga y terminar la penetración, antes de perder la erección, sacándolo con cuidado de no volcar su contenido.
El nonoxinol-9 es un espermicida (destruye las membranas de las células del esperma evitando el embarazo) y microbicida (elimina los agentes de transmisión sexual que pudieran filtrarse durante el coito), aumentando el efecto protector del preservativo, en caso de que éste se rompa o quede dentro de la otra persona.
Otras opciones de anticoncepción que pueden serles útiles son la inyección mensual o el parche que se adhiere al cuerpo de la mujer que exigen menos memoria pero son más costosas.
Soy casada y trabajo en una oficina hace ya cerca de 12 años. Allí conocí a un compañero, también casado y empecé a enamorarme de él. Sabiendo de su situación y él de la mía, nos permitimos algunos «mimos» durante varios años. Últimamente, noté que disponía cada vez menos tiempo para mí y, un día, en que dejó su saco en el vestuario, hice algo que nunca había hecho antes: revisé sus bolsillos y encontré una carta que escribió a otra mujer, que no es su esposa, en la que menciona besos y encuentros pasados, con palabras muy similares a las que solía decirme en los primeros tiempos. Desde ese día, todo me da vueltas… porque no me siento con derecho a exigirle nada ni hay ningún trato de fidelidad o cosa por el estilo entre nosotros… nunca hablamos de separarnos de nuestras parejas tampoco (con las que no nos llevamos mal, pero no nos completan) pero yo pensé que no iba a haber otras relaciones por parte de ninguno de los dos. Por supuesto que no lo he hablado con nadie y quisiera que me aconsejaras qué hacer porque me siento muy mal y no puedo ni concentrarme en mis tareas.
Se me ocurre que lo primero que tienes que hacer es conseguirte una licencia médica o solicitar, si aún no la has tomado, la que te corresponde anualmente, de forma de poner distancia y ver las cosas con más claridad. Ya lejos, hacer la evaluación de lo que te aporta este compañero y si vale o no la pena que lo encares o dejar las cosas como están, ya que, después de tantos años, de seguro que conoces muchas de sus reacciones, y piensa que tú vas a tener que confesar que le revisaste los bolsillos. Si él te ve como una amiga, posiblemente no entienda que estés molesta o celosa porque él tenga algo con otra y una ruptura puede hacerte sentir muy incómoda en tu lugar de trabajo. Sólo tú podrás saber si quieres o no continuar con los «mimos» en estas circunstancias o si prefieres alejarte afectivamente de esa persona.
Lo ideal siempre es la buena comunicación, poder dialogar pero, en este contexto que me planteas, no sé si es siquiera conveniente. Va a depender de cómo haya sido el vínculo hasta ahora. Además, el que disponga de menos tiempo para ti, ya te está indicando algo sobre el cambio de sus intereses.
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