INAU reducirá horas de encierro en Ser y Piedras a través de tareas grupales
La jueza María Luz Vila, del Juzgado de Familia Nº 16, acogió el pedido de amparo del fiscal Enrique Viana y determinó una batería de medidas que el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) deberá desarrollar en un plazo de 60 días. El pedido de Viana fue consecuencia del informe del Comité de los Derechos del Niño, que denunciaba encierro compulsivo y violaciones a los derechos humanos en los hogares Ser y Piedras de la Colonia Berro.
«Metas compartidas»
El presidente del INAU, Víctor Giorgi, indicó que el instituto no apelará la decisión de la jueza, cuyas exigencias constituyen «metas compartibles», en opinión del jerarca. Por ese motivo, hoy presentará ante la Justicia las medidas que se desarrollarán para alcanzar esas exigencias, que incluyen la disminución de las horas de encierro, la regulación de psicofármacos a los adolescentes (tildada de excesiva en el informe del Comité de los Derechos del Niño), la creación de normas de convivencia interna y un sistema de monitoreo de estos centros, que actúe de forma independiente. Con respecto a este último punto, Giorgi ya había manifestado a LA REPUBLICA, semanas atrás, que existe la intención de instalar un comité de monitoreo, formado por la institución, legisladores y el propio Comité de los Derechos del Niño, que hasta entonces no había respondido a la invitación.
«Estamos de acuerdo con lo que se solicita. De hecho, algunos de los puntos fueron levantados de nuestro plan de trabajo», dijo Giorgi.
El jerarca subrayó que ya se estaba trabajando en la misma dirección que se plantea. El fallo, por lo tanto, «sólo hará que se acorten los plazos y que se ajusten cosas ya planificadas», afirmó.
Menos encierro
El informe del Comité de los Derechos del Niño señalaba, como uno de los rasgos más nocivos del funcionamiento de los hogares Ser y Piedras, el encierro de los jóvenes, casi permanente.
Las actividades educativas son, actualmente, casi inexistentes, en parte debido a carencias de personal y según el informe a que se prioriza la seguridad por sobre la reinserción social de los jóvenes. La jueza Vila pide la reducción de horas de encierro, aunque la nueva cifra no se estipula.
Giorgi explicó que, junto con los equipos directivos de Ser y Piedras, se comenzará a trabajar para dar más apertura a los adolescentes, aunque teniendo la «precaución de no descuidar la seguridad». La primera propuesta del instituto será generar grupos de tres o cuatro muchachos que realicen diversas actividades educativas, recreativas y de mantenimiento del lugar, de forma rotativa durante la semana.
El jerarca admitió que para concretar esta medida se requiere más personal.
«La cantidad limitada de funcionarios va a condicionar el proceso», dijo Giorgi. Aun así, recordó que sigue en pie tal como informara LA REPUBLICA un llamado para que ingresen más funcionarios. Señaló que el ingreso de la primera tanda se concretará, casi con seguridad, en un plazo de entre 60 y 90 días, aunque aclaró que este número no puede garantizarse «porque depende de plazos administrativos ajenos al INAU».
Esta reducción del encierro irá de la mano con la revisión de las normas de convivencia otro de los puntos exigidos por la Justicia, que se instaurará a medida que se avance con la concreción del plan.
MEDIDAS Y TRABAJO CONJUNTO
Los funcionarios de la Colonia Berro señalaron a las autoridades del INAU que no están dispuestos a atender más adolescentes en cada hogar. El sindicato anunció que, en caso de que ingresen nuevos jóvenes, pasarán a realizar sólo las tareas esenciales, como alimentación o higiene. Giorgi aseguró que existe un acuerdo con el sindicato (Suinau) para «abrir un compás de espera hasta que ingresen nuevos funcionarios» que reforzarán «los hogares más complejos». Sin embargo, Jorge Pérez, integrante de Suinau, dijo que las medidas se tomarán de cualquier modo en caso de que los cupos se excedan.
El sindicato se manifiesta a favor de que se reduzcan las horas de encierro. Pérez subrayó que esperan que las autoridades «tengan el sentido común para crear las condiciones necesarias» para ello, por lo que trabajan junto al directorio para acelerar el ingreso de más personal.
Estrategia: más hogares y medicación controlada
Paralelamente, el INAU prepara un conjunto de acciones para mejorar la habitabilidad de la Colonia Berro. Ayer realizaron una recorrida por el lugar para determinar las necesidades prioritarias, que incluyen refacciones en los baños, mejoras en la higiene y la instalación de agua corriente. Hasta el momento, la colonia utiliza agua de pozo, «lo que provoca inconvenientes, como algunas interrupciones en el servicio», dijo Víctor Giorgi.
Por otra parte, el jerarca recordó que se está trabajando en la remodelación de dos viejos centros del instituto para albergar adolescentes privados de libertad. «Para habilitarlos estamos esperando el ingreso de más recursos humanos. Hasta entonces, no va a ser posible», dijo el presidente del INAU, quien recordó, no obstante, que la llegada de los nuevos funcionarios y, por lo tanto, la creación de los nuevos hogares, se concretarán en un breve lapso. Asimismo, se planifica la creación de un nuevo hogar que, a mediano plazo, sustituirá lo que hoy es Ser, en la Colonia Berro.
En cuanto a la administración de psicofármacos -que, según el informe del Comité de los Derechos del Niño, son excesivos-, Giorgi adelantó que se trabajará junto a la Clínica de Psiquiatría Pediátrica de la Facultad de Medicina, con el fin de revisar los criterios y controlar cada caso.
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