TIENE LA PALABRA
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Como decía el flaco Alfredo, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
Yo publiqué el 11 de febrero en La Republica una nota titulada «Una actitud reincidente contra la ética» en que me refería a las actitudes de Chifflet en tanto miembro del TCP. Posteriormente Chifflet declaró que las críticas contenidas en dicho artículo lo habían llevado a presentar renuncia al TCP. Dos medios de difusión requirieron mi parecer sobre este hecho. Respondí que mi opinión estaba contenida en el artículo referido. Y punto.
El director sabe que sobre ese tema no improvisaba opinión.
La otra cosa es que, sin razón alguna, en forma absolutamente extemporánea, fui objeto de una vil calumnia por parte de Brecha, que me acusó de integrar una patota de mala gente que quiere «barrer para debajo de la alfombra cualquier caso de corrupción que surja» (los habidos y los por venir). Y contraponía a mi actitud, y a los de los otros pecadores, la de las vestales de la pureza, la moral y las buenas costumbre del 26 de Marzo y la CI (a las cuales el TCP acaba de mandar a freír espárragos).
Yo respondí y lo vuelvo a reiterar -que eso era una ruindad incalificable, una muestra de periodismo basura, una falsedad total, un engendro malévolo de pies a cabeza en el cual no había un átomo de verdad.
Al autor de la N de la D que sigue agregando apostillas a mis cartas (con el mismo argumento con que otrora justificaban ese método para caer siempre parados, como los gatos) no le gusta el lenguaje de mis réplicas. Está en todo su derecho.
Por eso, y atendiendo a su gentil sugerencia, le voy a dar mi opinión sobre la publicación del semanario con un verso de Quevedo. Se trata de las Décimas contra don Luis de Góngora. Salteo la primera, aunque viene muy a cuento, y le transcribo la última:
Y a mi parecer, sin duda,
Es que las coplas pasadas,
Según estén de cagadas
Las hicisteis con ayuda.
Pues aunque vos tengais muda
La lengua, con necedades
Dejéis las bascuosidades,
Mirad que sois en tal caso
Albañal donde al Parnaso
Purga sus necesidades.
NIKO SCHVARZ
¡Basta de hablar de «debut» de Saralegui!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Luego del gran triunfo de Peñarol, tanto en radio como televisión y diarios, hemos oído hasta el cansancio hablar del «debut de Saralagui» en Peñarol. Vamos señores periodistas, ¡debut hay uno solo! Y decimos esto porque Mario Saralegui, hace no mucho tiempo ya actuó como director técnico en Peñarol. Por lo tanto no hay «debut», sino ¡regreso! Como veterano burreros, el retirado error de los periodistas deportivos nos trae al recuerdo una anécdota del turf. Hace más de 50 años, un cronista hípico entrevistaba al entonces exitoso Edmundo «El Gaucho» Moreira, caracterizado Jockey, muy buen domador y que tenía un rigor tipo Walter Báez en los finales. Haciendo un raconto de sus inicios como jinete, el periodista le preguntó «¿cómo fueron tus comienzos?» A lo que «El Gaucho» respondió: «Yo debuté con un zaino de don Pepe de Giuli. Y a los 15 días, volví a debutar con un potrillo de Juan Gómez», ¡lo que causó la risa general!
No fue esa la única pifia del «Gaucho» Moreira, después de todo un hombre venido del interior y, como era casi característico en aquellos tiempos, apenas con algún añito de escuela y nada más. Al preguntársele sobre si le gustaba el cine, Moreira le respondió a su entrevistador: «¡Claro que me gusta! Anoche fui al centro a ver una película muy buena, «sangre de pato». Ante el asombro del cronista, que no conocía ninguna película con ese nombre, un amigo del «Gaucho» le hizo la aclaración: «No… la cinta que fuimos a ver anoche se llama ¡»pacto de sangre»! Todo dicho.
OMAR LATEGUY «El Viejo»
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