Ambiente cálido
¡Pah! ¡Jauje la rompió! dijo Ruedita, que aún temblaba porque no había tomado la grapa de la mañana.
Jauri, Jorge Jauri… corrigió Epifanio.
Se’gual… La cosa e’que dijo que en lo’ próximo’ mese’ se puede armar flor de despelote…
¿Ah, sí? saltó el Facha Ruiz, dejando de sacarse pelusita negra del ombligo. ¿Y por qué, alpargata cerebral?
Y, primero por la condición de renta’…
Rendición de Cuentas, eslabón perdido… dijo Epifanio con sublime delicadeza.
¡Eso! Se’gual… insistió Ruedita. No hay recurso’ pa’ todo… Y despué ‘ta la liquidación que tenemo’ que hacé del AFAP, que dice que e’ ma’ difícil que sacar el 5 de Oro…
No sos más burro porque te levantá tarde le espetó el Negro Collazo desde el fondo, adonde lo habían confinado luego que expelió un sonoro y oloroso gas. Es el IRPF, ¿’tendés?
¡Eso! Se’gual… ¡La gilada ‘ta creída de que e’ un toque, pero dice este tipo, Jauje, que mucho’ van a pagá ma’ de lo que ‘tan calculando!
¿Y adónde querés llegar? se impacientó Epifanio.
Que’l coso dijo que en lo’ do’caso’ e’ fundamental un ambiente de tranquilidá pa’ que no haya lío…
¿Ambiente, dónde? preguntó el Negro, que, abanicándose los fundillos con una mano, se había venido acercando.
Y, será en el Parlamento por la Rendición y en locales de la DGI por el IRPF aportó Epifanio, sacándose un mocasín para medir el tamaño del agujero que tenía en la suela, que lo dejó estupefacto. Si hay un ambiente cálido, todo puede salir bien.
Ah, yo me moví dijo, de pronto, el Chiquito Otegui. Hablé con gente amiga a ver si hacemos un par de mesas de acuerdo acá.
¿En el boliche? ¿Estás loco? reaccionó Epifanio.
¡Loco, ésta! aulló el Chiquito. ¿Sabés las copas que voy a vender mientras liquidan los boloquis que se van a armar? ¡Y esto, si saco el ventilador, es más cálido que un sauna!
Se oyó el llanto de Ruedita. Era de alegría. Había descubierto que el Chiquito era un genio y merecía ser ministro de Economía.
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