Tienen la palabra
Un país de idiotas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Voy por A. Grande hacia Rivera, paseando, dicharachero, despreocupado y me encuentro, atisbando por una ventana (pura casualidad) y después puerta de acceso, montañas de libros apilados y por el suelo.
Señora mayor leyendo en hall de acceso –vigilando creo yo– rodeada de libros por todas partes y leyendo.
Me paro en la puerta y observo, pase –me dice– ¿le gusta la lectura?- agrega. Sí, –le digo–. Bueno aquí tiene para entretenerse. ¿Qué le gustaría leer?, ciencia ficción, comedias, dramas, etc., y seguimos conversando, etc. etc. Hace 29 años que estoy aquí. Mi padre tenía lo mismo en la rinconada de 18 pegado al Galón (en la rinconada). Oh, sí me acuerdo; la Feria del Libro creo que se llamaba, lugar que frecuenté cuando joven con asiduidad, muchas veces para «chismear» y otras para comprar. Mi padre fue el primero que sacó los libros a la acera. Seguimos conversando del pasado y en determinado momento le digo: no me alcanzan los años que me quedan para aunque sea «hojear» lo existente aquí, y más le digo: ¿a quién le va a vender todo esto? Con la competencia de la TV y la «compu», la gente lee cada vez menos. Verdad –me dice– por eso en 15 años tendremos un país de idiotas.
Respuesta rápida, concisa sin lugar a la meditación y que le salió del interior como una verdad sin discusión.
Hay apilados sabiduría, técnica, arte, ciencia, etc. Amontonados en pilas desprolijas a punto de caerse y que muy pocos van a leer. Por supuesto, no serán nuestros «gurises» –ellos tendrán una «compu». De US$ 100.
De ahí lo del título: Un país de idiotas.
Me recuerda una nota que LA REPUBLICA no publicó respecto a las computadoras para niños carenciados a US$ 100.- Una fuerte crítica a esa metodología de enseñanza y sobre todo en edad escolar. Niños sin vivienda, carenciados (pobres, pero pobrísimos), pero en un «rancho» de lata hay una «compu». No importa, Negroponte y el sistema del primer mundo siguen funcionando. No sé si será en 15 años, más o menos, pero de lo que no dudo es que tendremos más idiotas. Comparto la opinión de la señora en todos su términos.
Seguí caminando y pensando: ¿con cuanto dinero le compramos a la señora toda su librería? Pero además compraría todo lo que existe sobre Tristán Narvaja en otras librerías, para repartirla en escuelas y liceos del Uruguay. Debe ser una centésima parte de lo que se perdió con Ancap en Argentina, o en nuestros casinos.
La montaña de libros apilados en esta y otras librería no estarán en las «compus» de US$ 100. Se perderá parte de nuestra historia, durmiendo en los anaqueles esperando que algún «veterano» de vez en cuando compre lo que busca. El MEC tiene la palabra.
Arqto. JUAN C. SARASOLA
Gandini un grosero; Astori un señor
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Que lamentable resultó la actitud grosera del diputado Gandini en su interpelación al ministro de Economía Astori, por el caso Bengoa. Un caso que los blancos intentan sacar de la órbita de la Justicia, en actitud verdaderamente infantil.
Estamos seguros que Gandini no tiene ni idea de porqué un Casino puede perder plata. Lo mismo que un Hipódromo, caso del de Maroñas, para no ir muy lejos.
«El juego nunca pierde», bien dijo el contador Astori. Pero el juego necesita de una estructura edilicia y laboral, cuyo mantenimiento muchas veces supera lo que el juego deja de comisión legal.
Causó malestar la actitud agresiva en todo momento del diputado Gandini. ¿Por qué tanto odio? se pregunta mucha gente.
¡Vaya uno a saberlo!
Acaso porque en el Partido Nacional hubo mucho delincuente procesado y actualmente hay más de uno, que no se atreve a renunciar a sus fueros y presentarse ante un juez, que es lo que toda persona con la cola limpia, debe llevar a acabo sin temores; o la existencia de otros correligionarios de Gandini, que acusan ante la Justicia a un rival pero cuando la cosa se complica, retiran la demanda porque la Justicia no les sirve. (¿Y entonces, pregunta la gente, cómo es que si no le sirve a veces recurren a ella?)
El País, el matutino rey de la mentira, dice en su edición de hoy que según dijo un legislador frentista (sic) lo de Astori fue como «ver a Alfonsina entrando al mar».
¡Mentirosos! No existe un legislador frentista que pueda decir eso, y menos al diario de la dictadura, El País.
(La mentira fue reiterada en un programa de las 17.00 horas de Radio Sarandí. Programa que, aunque usted no lo crea, entrevistó ese día nada más ni nada menos que a Berch Rupenian, procesado y preso por estafar a la DGI).
¡Arriba Danilo! ¡Arriba el Frente Amplio!
DENEGRI – C.I. 780.678-6
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