Proponen que el FNR gestione la compra de medicamentos de alto costo
Los objetivos de la participación del FNR en la gestión de medicamentos de alto costo son varios. Uno es asegurar el acceso equitativo de la población a tratamientos con drogas muy caras. También se revisarán los protocolos que serán parte de la cobertura.
Uso racional
Además se verán las condiciones que deberán cumplir las instituciones y el seguimiento de los resultados, actualizando la información para el control del uso racional de los medicamentos.
Los fármacos elegibles deberán contar con evidencia científica, incluyendo períodos de seguimiento suficientemente largos para sustentar la decisión. «En los resultados tenemos que ver los impactos y las respuestas. Hay una tendencia a pensar que el Estado y la sociedad deben financiar todo, pero no hay que financiar lo inútil, lo que es poco efectivo», afirmó a LA REPUBLICA, el presidente del FNR, doctor Miguel Fernández Galeano.
Autonomía técnica
El sistema que propone el FNR requiere un marco de autonomía técnica. La incorporación de tratamientos a la cobertura sólo se debería hacer cuando estén acreditadas las condiciones generales definidas, evitando actuar al impulso de problemas individuales.
También se busca establecer mecanismos para asegurar la oposición de intereses entre el personal a cargo del programa, los proveedores que suministran las drogas y quienes indican los tratamientos. Son aconsejables las condiciones de alta dedicación y exclusividad.
En lo inmediato el FNR analizará a nivel de la Dirección Técnico Médica cuales son las drogas que pueden ser candidatas a ingresar a la cobertura del FNR.
El FNR tiene la posibilidad de incorporar determinada medicación a la cobertura pero con ciertas restricciones. La principal restricción para avanzar en este sentido es el límite económico.
Drogas nacionales
El FNR tiene interés en constituir un paquete de varias drogas, de diversos proveedores entre los cuales haya espacio para laboratorios nacionales, partiendo de descuentos iniciales del 50% sobre los precios «de lista» y mejorando luego las condiciones a medida que el programa se consolide.
A una situación de desigualdad en el acceso de la población a los medicamentos de alto costo, se suma hoy la irrupción de una nueva generación de drogas, con una efectividad que todavía es objeto de debate.
«Su elevadísimo costo es una amenaza grave para la estabilidad de los sistemas y la sustentabilidad de las políticas de salud», indica un documento del FNR.
En el mundo el 50% del gasto en esta tecnología está en manos del 5% de la población, mientras que el 50% de la población no tiene acceso ni a las drogas esenciales.
Juegan varios intereses
Los medicamentos innovadores tienen varias características en común. En primer lugar son drogas dirigidas al tratamiento de enfermedades de baja prevalencia, pero que implican un alto riesgo de vida para los pacientes que las padecen.
«Estos, además, suelen ser jóvenes, lo que incrementa el significado social del problema, y eso vuelve a los sistemas de salud muy vulnerables a las presiones», explica el documento.
En segundo lugar estos medicamentos son de incorporación muy reciente y si bien han superado las etapas de investigación, la experiencia todavía es escasa para poder afirmar cuál es la ganancia de vida que otorgan y en qué condiciones.
Una tercera característica de estas nuevas drogas es la existencia de estrategias de comunicación e implementación de gran despliegue, desarrolladas por una industria farmacéutica en general muy relacionada con grupos restringidos de especialistas y con asociaciones de pacientes.
Uruguay es una sociedad «medicalizada» y el contexto cultural tiende a ver en las organizaciones públicas o estatales una garantía de acceso a prestaciones casi ilimitadas.
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