Pasión futbolera. Alberto Kesman: un relator y periodista, que se siente satisfecho con su vida y su trabajo

"El triunfo en el fútbol lo consigue el respeto y no las barras bravas"

En medio de la remodelación del Canal 12, conversamos con Kesman, que sin demasiados preámbulos, comenzó a recorrer en su relato décadas de carrera dedicadas al deporte y sobre todo al fútbol.

 

­Decinos qué te importa compartir en una sobremesa del domingo.

­El fútbol me ha impedido la sobremesa del domingo, que es cuando uno puede estar con los hijos. Soy un trabajador del periodismo, desde hace muchos años, creo que es una profesión como tantas otras, la diferencia es que la vida me ha dado la oportunidad de hacerme fama. Pero no me la creo, sino que siento que en esta vida hay gente que tiene muchísimo más méritos que uno y menos fama.

 

­Has tenido posibilidades de irte del país y no los has hecho, permaneciste 35 años en CX 22, otro tanto en Canal 12, mantenés prácticamente los mismos compañeros de tu equipo…

­Soy conservador, dicen que aquellos que están mucho tiempo en un lado no escalan lo que pueden, porque tampoco se juegan a escalar. Me niego a tener cambios muy violentos y marcados, estoy conforme con la gente que me rodea. Me voy encariñando y depositando cada día más confianza en quienes comparto el día a día.

 

­Sos primero relator y después periodista. ¿Hay una autenticidad espontánea en el Kesman periodista, seguramente porque sos relator?

­Es factible porque ya estoy dentro de mi carrera en los últimos quilómetros, tengo 40 años de relator de fútbol. Voy a transmitir hasta que Dios mande o hasta que la gente acepte. Sigo con ganas y soy vocacional, el que no lo es, no triunfa en la vida. Cuando empecé a transmitir fútbol, el relator no tenía que ser necesariamente un periodista profundo, sino tener opinión. Hoy hay más divisiones que antes, porque tenemos medios que pelean por el ranking y eso genera o impone distintos puntos de vista, hay más periodistas y más cantidad de medios.

 

Ranking

­¿Te parece que el ranking es un factor determinante a la hora de hacer programas de televisión?

– Es preponderante pero no hay que correr detrás del ranking, porque te caes. Tenés que tratar de ser coherente con vos mismo, si eso te ayuda a que el ranking te respalde es bueno. Ahora si vos estás pensando primero en el ranking y no te importa pisar la cabeza de quién sea, no funciona.

 

­¿Eso está sucediendo en la televisión uruguaya?

­No tengo dudas de que sucede y estamos viendo el «amarillismo» en todos lados. Cada vez hay menos respeto. Antes un paparazzi por ejemplo, te sacaba una foto a 5 kilómetros, como en la época de Jacqueline con Onassis. El día que le sacaron una foto desnuda, se armo un lío bárbaro. Hoy le sacan un desnudo a cualquiera y de cerca, porque posa para tratar de obtener rédito por esa foto.

 

Relator popular

­Para aquellos que nunca han relatado, ¿cuál es el disfrute de esa función?

­No sabés lo lindo y emocionante que es, llevar una emoción y lo triste de llevar una pena. Sos como el heraldo, tenés que transmitir lo que ves, con pasión y con cariño. Cada país tiene su tradición y sus características, en Uruguay cuando hablamos de relato de fútbol nos gusta los garganta con arena. Quizás Solé fue el patrón medida del relato uruguayo.

 

­Con el paso del tiempo has metido expresiones que se han ido popularizando y le diste contenido a esas palabras…

­Las cosas que digo nacen de las sobremesas con amigos, porque muchos latiguillos de los que he utilizado, de repente surgieron de una partida de truco, en un asado, en una reunión familiar o en la jerga popular.

Cuando comencé fui un imitador de Solé, como todos los relatores de fútbol de este país de mi época. Con el paso de los años fui agregando cosas que son mías.

 

­Una de tus últimas incorporaciones, ¿significa una actitud de vida frente a determinadas cosas, «es lo que hay valor»?

­Hay gente que cree que la felicidad está basada en lo que uno tiene de material. La felicidad se basa en lo que se tiene y te gusta tener. Eso significa «es lo que hay valor», no es la resignación por lo que tenés, y con eso tenés que conformarte. Es lo que tenés ahora, pero vos mañana podés salir a buscar más.

 

­Hasta qué punto el relato de radio es un espectáculo en sí mismo.

­Va en la calidad del comunicador, el no dejarte aburrir, diciéndote la verdad sin permitir que te aburras. Yo puedo decir este partido es tremendamente malo, ordinario, pero puede entretener a la gente buscando ciertos latiguillos.

Un partido de fútbol sin radio no tiene música.

 

­Te tocó relatar grandes hazañas, ¿cómo te las arreglas hoy frente a una situación totalmente distinta?

­Me calenté mucho cuando empezamos a fracasar tan seguido y tanto. Estábamos acostumbrados a que el Estadio Centenario fuera prácticamente inviolable. Un día le dije a Passarella que yo no festejaba empates como local y se enojó. Estaba acostumbrado a un Uruguay ganador, respetado a todos los niveles, en lo futbolístico y gerencial. Y este Uruguay de hoy no es respetado en ningún sentido. Eso es culpa nuestra y también de las circunstancias, porque se ha

ido un montón de jugadores.

Pero también tenemos que tener en cuenta, que se le van a los brasileños, a los argentinos, a los chilenos, a los ecuatorianos y sin embargo mantienen su fútbol.

 

­¿Cuáles son las diferencias fundamentales que ves entre el relato de la radio, en comparación con el de la televisión?

­Siempre digo que la radio es mi padre y la televisión es mi madre, los quiero a los dos por igual. Pero yo soy un relator de radio porque tiene otra vida. Viendo un partido por televisión te podés dormir, escuchando por la radio es más difícil. La radio te permite que a través de la distancia, sepas cuándo el relator te está comunicando una jugada peligrosa. La radio es más entretenida y la televisión es más lenta.

 

­¿La pasión es distinta?

­Totalmente, la pasión del relator es diferente, hay como una asociación con el escucha. Estoy convencido que a la gente le gusta más escuchar un partido por radio, que verlo por televisión. Creo que al comienzo de la televisión la gente se quedaba en su casa viéndolo, pero hoy en día la gente se va, escucha la radio, toma mate y luego vuelve a ver los goles en los compactos.

 

Pasado y presente

­¿Recuerdos de tu carrera?, aquellos goles o partidos que por una razón u otra fueron memorables…

­El primer gran triunfo a nivel de Selección mayor que yo transmití, la Copa de Oro. Sobre goles hay algunos que no marcan triunfos, pero los recuerdo. Me acuerdo de un gol en el campeonato mundial juvenil de Japón en 1979. Uruguay le hace a la selección soviética, con una temperatura cercana a los 40 grados, una jugada a los 5 minutos del segundo tiempo del alargue y Daniel Martínez mete el gol.

 

­¿Jugadores que te impresionaron?

­El más grande jugador uruguayo fue Abadie.

 

­¿Qué te gustaría cambiar hoy en el fútbol uruguayo?

­Me gustaría mejorar el respeto, en las tribunas, en la cancha, en los dirigentes, los jugadores. Es mentira que las barras bravas hacen los triunfos, al triunfo lo hace el respeto, la organización y la prolijidad.

 

JUGADORES Y AMIGOS

El periodista aseguró que tiene muchos amigos que son o fueron futbolistas. «He tenido una gran cantidad de amistades, Aníbal Montero fue uno de ellos, que jugó años en España y hoy está dirigiendo la cuarta división de Sudamérica, donde nació. Otros fueron con Juan Carlos Mameli, Alberto Martínez», explicó.

El relator ha tenido una muy buena relación con Ramos y Saralegui, «una vez hicimos una apuesta en un campeonato intercontinental, donde les dije que si ganaban les pagaba el asado y finalmente tuve que hacerlo», relató.

Kesman contó que también tuvo problemas con algunos jugadores y miembros del ambiente, pero «quedan r
ápidamente en el olvido, porque son cosas que suelen pasar, debido a discrepancias que se dan en el momento», aseguró.

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