Sexo en verano
El subcomandante Marcos, líder de la guerrilla zapatista, retomó su faceta de escritor y acaba de publicar «Noches de fuego y desvelo». El libro, que tendrá una tirada inicial de 1.000 ejemplares, se compone de cartas y textos con «imágenes de sexo explícito».
Lo sensual, lo íntimo, lo excitante. Estas son las claves que todo buen relato erótico tiene que cumplir para sucumbir a los sentidos de los que disfrutan del placer que proporciona este tipo de lectura. La capacidad de conmover a las personas hasta la extenuación de sus cuerpos a través de las palabras es algo que sólo la literatura erótica consigue. Y Marcos lo sabe.
Esta vez el subcomandante se desnuda, aunque conserva obstinado su pasamontañas. Marcos, el hombre, emerge tras la figura del líder del Movimiento Zapatista mexicano. Marcos, el hombre, el escritor, el enamorado se aferra a las palabras tanto como a sus armas y a su lucha. Esta vez con el libro Noches de fuego y desvelo, en el que, ha dicho, no hay nada de política, «sólo sexo, pura pornografía».
Escudado en el traje de su personaje, Sombras, Marcos compone una melodía acalorada, entre cartas y textos en los que no teme al sexo explícito, la pasión y el erotismo. «El jefe rebelde del Ejército Zapatista de Liberación Nacional se muestra sin pudores», dice el diario La Jornada.
«Noches de fuego y desvelo» narra pasiones selváticas con sexo explícito.
Sus páginas son la apasionada búsqueda y conquista del objeto de deseo, de la persona amada. El héroe: un guerrero enamorado de un ideal, de una mujer.
Aunque esta sea su primera piedra arrojada al mar de la literatura erótica, el subcomandante ya ha conseguido sacudir, encender, crispar, enrojecer y hacer suspirar a sus lectores.
En un comunicado difundido a los pocos meses del levantamiento armado, el guerrillero se autodefinió: «Todo lo que incomoda al poder y a las buenas conciencias, eso es Marcos».
Madison larepublica.madison@gmail. com
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