Tiene la Palabra
¡Bienvenidos, uruguayos!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
A los uruguayos que retornen.
Retornad, volved hermanos que les estamos esperando.
Venid, llegad, retornad que hace varios decenios que os estamos esperando… esperando.
Estallan nuestros corazones al leer este mensaje. ¡Regresen uruguayos!
Brilla el sol y cae la lluvia y traen el mensaje de vuestro retorno, es el tiempo en el que ríe el alma…
Y nos lleva al pasado, la voz se apaga, los ojos se llenan de lágrimas…
Partían… sí partían; estaba el barco australiano en el puerto, nuestros hermanos esos, que obligados a partir allí estaban… partían con el alma y la vida destrozada.
Cubríase de rostros la dársena; habíamos perdido la voz, solo las manos entrelazadas, no había palabras para expresar cuánta era la esperanza.
Partían los uruguayos de la patria que los rechazaba, iban en la búsqueda de justicia, paz y esperanza.
Era un barco australiano que estaba ahí junto a la dársena, ahí miles de corazones latían acelerados, ahí las lágrimas nos ahogaban, enmudecía el alma.
Nuestros hermanos uruguayos partían porque mentes insanas los repudiaban.
Llegó la hora, el silencio marcaba el latido de un pueblo que lloraba lágrimas, sus hijos partían a tierras lejanas.
Y en ese silencio el barco leva anclas y el barco corta la línea de aguas uruguayas y ahí rompe el silencio cuando en el barco se iza junto a la bandera australiana la uruguaya. Y cruza de proa a popa una gigantesca leyenda que la mano insana no pudo borrarla «Volveremos, uruguayos».
Quedamos en el puerto aquellos que les entregamos el alma y hoy esperamos ansiosos su retorno con la bandera uruguaya en ristre y el alma alborozada.
Ñangapiré C.I. 2.619.219-0
Y por casa ¿cómo andamos?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La Oficina Anticorrupción en Argentina, donde se mueven muchas multinacionales que también actúan en Uruguay, acaba de llegar a la conclusión de que el 75% de las compras durante el gobierno de Kirchner se hicieron sin llamado a licitación, es decir, en forma directa.
Los principales «agraciados» con dicha manera de proceder, fueron: YPF-Repsol, Abbot Laboratories, San Cor, Mastellone, Verónica Saciafe, Roche, la Sibila, etc. Como puede verse, tres de esas empresas aparentemente favorecidas frente a otras competidoras tienen representantes en Uruguay, caso de Laboratorios Abbot y Roche y de manera indirecta, San Cor. Ante lo cual cabe preguntarse: Y por casa, ¿cómo andamos?
La «trampa» radica en que según la ley vigente, cuando las compras no superan ciertas cifras, pueden hacerse directamente, algo que también ocurre en Uruguay. De ese modo y como vulgarmente se dice: «Hecha la ley, hecha la trampa».
Alguna voz se ha alzado (en radio al menos), en lo que tiene que ver con los laboratorios antes mencionados, el tema de la suba continua de los precios de los medicamentos realmente preocupa a los usuarios.
Pero a nivel de autoridades, nadie parece preocuparse del tema. Los medicamentos suben todas las quincenas prácticamente y el drama viene detrás: usuarios que deben recurrir a marcas más baratas, muchas veces en medicamentos que lógicamente, no reúnen las condiciones de los «buenos de verdad».
La prensa no suele ocuparse mucho del asunto. Más aún, cuando desde dichas empresas multinacionales los avisos publicitarios son más que generosos. También hay «generosidad» para con los médicos que se «preocupan» de recetarlos y para aquellas mutualistas, a las que se hacen llegar tras el pedido, «docenas de 14″ siempre bienvenidas.
Pero volviendo a las compras de productos de cualquier ramo, ¿hay en Uruguay una controlada acción para evitar «vivezas» al estilo de la del gobierno argentino? El tema preocupa. Y esperamos que a quien corresponda, le llegue esta inquietud.
Hay empresas multinacionales, digamos para terminar que a uno y otro lado del Río de la Plata, tienen a un mismo personaje a nivel cero o gerencial dirigiendo la empresa. ¿No convendría investigar?
Carlos María C.I. 1.444.786-5
Fuimos y somos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Fuimos de los que en el 71 creíamos que tener el carné del Frente te hacía ser «bien», somos de los que sabemos que al ser del Frente no podemos ser «mal».
Fuimos de los que despertamos tras la gran demostración popular que acompañó a Líber hasta su morada final, somos de los que fuimos con Serra hasta el Buceo, porque gente testaruda peleó hasta saber la verdad.
Fuimos de los que creíamos que el uniforme de la escuela militar era un orgullo vestirlo, que te acercaba a Artigas, que era lindo desfilar, somos los que hoy sabemos que el ejército fue concebido para sostener en el poder a un puñado de familias, muy lejanas a aquellas montoneras artiguistas.
Fuimos de los que alguna vez desfilamos embanderados,
somos de los que hoy marchamos junto a familiares con banderas de verdad y justicia.
Fuimos de los que pensábamos que sólo en «nuestras» murgas estaba la verdad, somos de los que comprobamos que en cualquier grupo encontrás un crack.
Fuimos de los solidarios que tratamos siempre de estar, somos de los que nos preguntan ¿por qué si hay tanta gente, vos no estás?
Fuimos apasionados de la comunicación, somos de los que seguimos tendiendo puentes con pasión.
Fuimos de los que acudimos prontamente sin dudar, cuando la radio de la gente se empezaba a gestar, somos de los que supimos en el Filtro resistir.
Fuimos los que nos quedamos sin laburo pa’ morfar, somos los que dudamos de ese dudoso final…
De por qué el filtro con el filtro y no poderla pelear, de los que con alguna marca, nos quedamos en orsay, de los que sin nuestra radio, nos quedamo’ en el armario.
Fuimos testigos plenos de aquella noche fatal, somos de los que exigimos que no se podía callar…
Fuimos de los que siempre queremos estar, somos de los que nunca la queremos ver pasar.
Fuimos de los que creíamos en esa realidad, somos de los que empujamos para que sea real.
Fuimos de los que creímos en Artigas, Sendic, Zelmar, somos de los que repudiamos hoy la inmoralidad.
Fuimos de los que decíamos que esto no podría pasar, somos de los que sentimos vergüenza ajena y pesar.
Por algunos compañeros que le erran de accionar, algunos los he escuchado y sin salir del asombro,
pienso las cosas que dicen y no las puedo creer:
Que si Botnia contamina pero sale algún laburo, espero tranquilo el cáncer total yo no tengo apuro, o me compro un celular de cualquier marca total, yo ya una vez hice a mi pueblo firmar, ahora me da lo mismo, comer en cualquier mantel y me compro el más lindo aunque no sea de Ancel.
Fuimos los del compromiso hasta debajo de la cama, somos los que hoy escuchamos: «tal es un mal necesario».
Nunca será necesario, tener un mal con nosotros, pues se trata de otra cosa, de no ser como los otros.
Fuimos de los que pensamos la bondad del hombre nuevo.
Somos los que combatimos la suciedad de lo viejo.
Fuimos de los que pintamos en más de un callejón, que el camino nuestro era, el de la revolución.
Somos de los que opinamos que debemos continuar, y por eso le ponemos la razón y el corazón.
Fuimos de los que siempre quisimos poner la cara, somos de los que creemos que la estrella es Tupamara.
Tito Dangiolillo
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