El crucero Armonía: un paraíso flotante
Un sistema de alta seguridad garantiza al turista felices vacaciones. Cuando se ingresa al barco se recibe una tarjeta magnética que por computadora controla las salidas y las entradas de cada persona al buque. Además se controla el ingreso de equipaje con un moderno escáner donde también por computadora se ve lo que se ingresa al barco.
Pese a que es notoria la falta de un puerto donde estos hoteles flotantes puedan atracar, autoridades del Armonía aseguraron que los 2.100 pasajeros que trajo esta vez el buque bajaron a tierra y conocieron Punta del Este.
Cuenta con 736 tripulantes entre oficiales y personal de servicio que están las 24 horas trabajando para que no falte nada. En este caso el crucero tiene una duración de siete días y une los puertos de Rio de Janeiro con Buenos Aires, con un 95% de ocupación de turistas brasileños.
Todo por el cliente
El MSC Armonía tiene lo inimaginable en sus 11 pisos para que el pasajero piense nada más que en disfrutar. Camarotes con baño privado y amplias ventanas con vista al mar; la categoría del alojamiento va de acuerdo al precio, que también es diferencial, ya que cuando se sube al barco se cuenta con las mismas comodidades que en un hotel cinco estrellas.
Posee cinco restaurantes donde se sirven platos de nivel internacional, cuatro bares, piano bar, biblioteca, spa con salón de belleza completo, peluquería, baño turco, hidromasaje, naturalmente todo a cargo de experimentados profesionales. También hay sala de juegos para grandes y guardería para los chicos, donde no falta nada.
De todo por hacer
Hay dos discotecas de primer nivel, tiendas con ropa de moda europea y un free shop digno del más exigente.
Tiene un moderno teatro con capacidad para 700 personas en el que por las noches se brinda un espectáculo siempre distinto; y aquel que quiera escuchar música al aire libre, puede hacerlo con una orquesta que integran nueve músicos, o en dos cómodos café concert.
El sistema es «all inclusive» donde todo lo que es comida está pago, además del acceso a espectáculos y los distintos servicios a bordo.
Los cuatro bares cobran vida por la noche y desembocan en un moderno casino con 50 máquinas slot, tres mesas de ruleta y tres de black jack que por razones legales no funcionan en aguas jurisdiccionales uruguayas. Completa esta joya de los mares una cubierta con cuatro piscinas diferentes donde hay tres barras en las que se puede beber el trago más exigente junto a un amplio solarium con cómodas reposeras y la mejor vista de Punta del Este o la ciudad que el crucero esté tocando. Si a usted le gusta el deporte, no se haga problema. Hay una cancha al aire libre completamente cubierta por redes puede errarle al arco sin que la pelota caiga al mar donde se puede jugar al fútbol, al básquetbol, al tenis o al voleibol.
Claro que, si estas disciplinas no le gustan, puede practicar golf en una mini cancha, o en caso contrario, correr en un lugar adaptado a estos efectos en la cubierta o concurrir a un gimnasio con los más modernos aparatos.
El MSC Armonía tiene absolutamente todo para que se pueda disfrutar sin otra preocupación que vivir unas vacaciones que seguramente serán inolvidables.
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