Tiene la palabra …
De los trabajadores de El Popular
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por intermedio de estas líneas, el colectivo de los trabajadores del diario El Popular queremos hacerle notar el agradecimiento por haber recibido de vuestra parte, a través del prestigioso diario que usted dirige, la solidaridad y el apoyo de nuestra lucha por lograr ser amparados en la Ley de Previsión Nº 18.033.
Nuestra lucha y esfuerzo ha llegado a buen término, al ser aprobado por el Parlamento Nacional, una enmienda que nos incluye en dicha ley.
Por lo tanto, ante nuestra alegría y culminando un año de mucho trajinar, deseamos tenga usted un feliz término del que culmina y un próspero año nuevo.
Sin otro particular, lo saludan atentamente, con un abrazo fraterno los trabajadores de El Popular
¿Sirven algunos carnés de salud?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ultimamente han proliferado (además de las mutualistas y emergencias móviles) empresas dedicadas a la expedición de carnés de salud, inevitablemente requerido a los aspirantes a empleos, instituciones deportivas, etc.
Los precios varían de modestos a $ 180 a más de 500, siendo de destacar que las exigencias son distintas según el precio que paga el cliente.
En algunos laboratorios dedicados a su expedición, no se hace ni placa de tórax, ni electrocardiogramas, salvo que se trate de personas mayores de 40 años, como si en los jóvenes, no existieran patologías pulmonares o cardiológicas que más de una vez han provocado tristísimas sorpresas, ignorándose completamente la existencia de antecedentes que (como ha ocurrido en varios futbolistas últimamente) pueden llevar a la muerte.
Lógicamente que si se cobra poco, los gastos de quienes se dedican al negocio no pueden ser superlativos, en algunos sólo se hace un examen odontológico que determina el plazo de vigencia del carné, además de los análisis de sangre y orina, cuyos resultados se dan al cliente sólo en caso de presentar alguna anormalidad.
El tema es serio y pensamos que el Ministerio de Salud Pública debe tomar cartas en el asunto.
De un tiempo a esta parte, los ofrecimientos de carné de salud más o menos baratos han proliferado. Y por aquello de que «cuando la limosna es grande…» creemos que la doctora María Julia Muñoz y sus huestes, deben prestar atención al asunto.
QUINTO, EL LABORATORISTA C.I. 987.656-5
El caso Bengoa
Señor Director de LA REPUBLICA Dr. Federico Fasano Mertens
Juan Carlos Bengoa, director de Casinos, cuyo procesamiento fue decretado hace pocos días, puede al final del mismo ser tanto culpable como inocente. La prensa, sin embargo, como bien lo sostiene el vicepresidente de la República don Rodolfo Nin Novoa, ya lo ha condenado.
Mientras no se entiende el procesamiento «con prisión» (bastaba un cierre de fronteras) para implicados que aún no se sabe si serán condenados y que siguen sosteniendo que actuaron con la «vista gorda» de superiores jerárquicos, léase los actuales ministros Mariano Arana y María Julia Muñoz, han resultado infelices las declaraciones hechas ante un periodista evidentemente enemigo de la actual Administración, por la fiscal del caso doctora Olga Carballo, que pensamos debe merecer la atención de la Suprema Corte de Justicia.
No porque la fiscal no tenga derecho a dar una opinión, sino que, por las reservas procesales que conviene mantener en todo asunto judicial, dicha profesional, muy respetable, no debió brindar.
Menos aún ante un periodista cuya aversión por el actual gobierno (y sus simpatías inocultas por Pedro Bordaberry, hijo del dictador hoy preso a domicilio) son públicas y notorias.
El caso Bengoa, mientras tanto, ha motivado otras opiniones a nuestro juicio fuera de lugar, caso del senador Lorier, del propio partido de gobierno que exige conductas sin mancha cuando aun todavía no ha podido aclarar ante la opinión pública aquel hecho protagonizado junto a la ministra Arismendi en la fuga de internados en La Tablada.
Otros muchos se han anticipado a decir que Bengoa «es hombre de la noche», como si ello constituyera un delito, y que es afecto a los caballos de carrera, siendo los mismos que, a menudo, destacan éxitos de pingos de Gallinal, Larrañaga, Jorge Batlle y otros turfman, como si ser aficionado al hipismo fuera algo reñido con la moral. Que Bengoa conozca la noche y la timba no afecta para nada su actividad laboral.
¿De dónde quieren que salga un director de Casinos?
¿Acaso de la Universidad Católica o de gente del Opus Dei? ¿Qué pretendían, acaso un tipo que no sepa que 17-20 es una pareja negra o que, como dice el tango, «¿la media cabeza no es la que cuelga de un gancho?» ¡Vamos puritanos de pacotilla!
Es triste que alguna prensa, mucha, le haya dedicado más espacio al caso Bengoa que al torturador y asesino Goyo Alvarez. Pero, como suele decir Kesman, «es lo que hay, valor».
GILBERTO
¡Si tendrá razón Nin Novoa!
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los muchachos de la prensa quedaron calentitos con expresiones del vicepresidente Nin Novoa, a quien damos toda la razón, a la luz de reiteradas muestras de muchos medios engañando a la opinión pública en tren de desprestigiar a un gobierno que no les «cae» bien. (Aunque reciben de entes del Estado una generosa publicidad a la que nunca renuncian).
Les dio con todo Nin Novoa y lo aplaudimos.
Vemos a menudo títulos de prensa, incluso expresiones «entrecomilladas» que son falsas y un afán de crear el «bolazo» aunque a los pocos días este quede en la nada.
No obstante, el daño se logra pues la gente que se para en los quioscos, escucha radio o mira televisión, lo toma como verdadero mientras el agredido no sabe cómo defenderse.
El mal que ya es cosa nuestra, se reitera aquí cerca, en Argentina. Por poner un ejemplo, ayer vimos un gran titular en el «muy serio» diario «La Nación»: «Afirman que Antonini fue visto en la Casa Rosada».
Incluso hoy en Radio Sarandí a la hora 9.00, un corresponsal de apellido Fantino, también lo da como un hecho cierto.
Hay que decirles: Antonini nunca estuvo en la Casa Rosada. No hay constancia en el libro de entrada y el «bolazo», fue lanzado por la secretaria echada de Mario Uberti, funcionario de Enarsa que trajo a Antonini en un avión oficial por su cuenta y riesgo.Hay algo que llama a la jocosidad: ¿Ud. considera que el gordo Antonini, al poco rato de ser sorprendido en Ezeiza con una valija llena de dólares, podía ir de visita a la Casa Rosada de Balcarce 50? ¡Así miente la prensa en Uruguay y en Argentina. Se trata de perjudicar a los gobiernos de turno, para ellos todo vale. ¡No tienen vergüenza!
YAMANDU LERENA
Compartí tu opinión con toda la comunidad