
“Dependiendo de la concentración de los tés o infusiones preparados con hojas o raíces del paico, ésta puede ser peligrosa, existiendo casos de intoxicaciones agudas, incluso mortales, sobre todo en niños pequeños en varios países de Latinoamérica”, advierte el MSP.
El consumo de esta hierba, así como de su aceite, es peligroso para los más pequeños, no sólo por sus propiedades, sino también porque puede interferir con la medicación habitual del paciente. Por lo tanto, es preciso no dar ningún tipo de té o infusión de cualquier planta medicinal a los niños.
El paico (chenopodium ambrosioides) se usa sobre todo para tratar las afecciones estomacales, como el “empacho”, dolores de estómago o gases, y también para la eliminación de los parásitos intestinales.
A pesar de que los médicos advierten todo el tiempo sobre las consecuencias que acarrea el uso indiscriminado de las hierbas medicinales, su utilización popular está muy difundida, incluso desde los tiempos previos a la llegada de los españoles al continente americano.
En nuestro país, la venta de plantas medicinales es libre, e incluso se las puede adquirir en puestos ambulantes y, por supuesto, en los supermercados, además de las farmacias.
El uso de “yuyos” es muy común, sobre todo en el interior, donde crecen a las orillas de los caminos rurales y en cualquier jardín.
El componente activo principal del paico es un aceite esencial que se forma en los pelos glandulares que existen en sus hojas, flores y frutos. Originaria de América tropical, esta planta se halla naturalizada en todas las regiones templadas del mundo. Se la encuentra a orillas de caminos, en la periferia de las ciudades y cerca de las contrucciones.
Nuestra región no es ajena. En Argentina, actualmente, la venta libre de esta planta está prohibida debido a diversas intoxicaciones producto de la automedicación. Las plantas más usadas en ese país para el tratamiento de problemas intestinales entre los niños son la yerba de pollo y el paico.
En Bolivia, por otra parte, también ha habido varios casos de intoxicación causados por esta planta, sobre todo en la ciudad de Santa Cruz.
Los resultados son más graves en los niños menores de un año, porque tienen menos desarrollado su aparato hepático. Según los médicos bolivianos, el paico ha ocasionado varias muertes a causa del consumo de altas dosis.
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