Tiene la Palabra

Una gran injusticia en concurso de la Dirección Nacional de Correos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Primero que nada lo felicito por vuestro nuevo formato, y lo más importante es que no tienen pelos en la lengua a la hora e decir la verdad, que los hace grandes y esenciales, luego solicito y agradezco a su vez, la lectura y vuestra posterior opinión si fuera posible.

Deseo hacerlos partícipe del conocimiento de una injusticia (una de las tantas) que se cometen y comete el Directorio de la Administración Nacional de Correos, sobre todo por la insensibilidad e inoperancia de la presidenta, señora Cristina González.

El martes 27 de marzo de 2007, ante escribano público y miembros del sindicato, se procedió a realizar el sorteo para cargos de carteros. De entre aproximadamente 2.000 personas, se sortearon 200 para realizarles una la evaluación psicolaboral, y de allí, de acuerdo a un puntaje, saldrían las 20 personas para desempeñar la tarea de cartero; luego entre el 14 y el 18 de mayo se les dieron varias pruebas y secciones individuales con psicólogo. De entre las 200 personas, resultaron aprobadas 31, es decir que estaban aptas para el cargo, pero solamente tomaron 20 personas para trabajar, quedando 11 en un listado de pendientes a tratar, numerados por pequeños matices desde el Nº 21 al 31, sistema que confeccionó con buen criterio un gerente. Pero antes que comenzaran a trabajar los 20, por razones particulares, renunció uno de ellos y entonces subía la lista de 20 el Nº 21 que había quedado en la lista de 31, por lo que la lista de pendientes quedó con 10 personas.

En noviembre se vuelve a hacer un llamado para 20 carteros y, ¿sabe la sorpresa señor Fasano?, este llamado se realiza comenzando de cero, dejando de lado a aquellos 10 que ganaron el lugar con pruebas, evaluaciones psicolaborales, etcétera, y que en definitiva habían sido elegidos todos por tener el perfil para el cargo y que no ingresaron por falta de cupo en esa oportunidad, ¿es o no es una injusticia?

¿Es o no es un manoseo a tantos ilusionados que pusieron todo su empeño para lograrlo? Y que ahora se ven soslayados con total desprecio, y si desean tener una nueva oportunidad deben inscribirse y pasar por todo de nuevo.

Además no reparan en los gastos en tan deficitario Correo, porque el preparar a estos 10 le costó al Estado gastos que ahora se podrían ahorrar, pagos especiales, horas extras, viáticos, a instructores, licenciados, psicólogos, etcétera, porque estas personas ya fueron recontraevaluadas y aceptadas por perfil.

Sólo deseaba informarles esta injusticia cometida por el Directorio del Correo y que lamentablemente el sindicato desestimó tratarlo y pelearlo, vaya a saber porqué, quizás porque 10 personas no representan una masa interesante.

Los saluda muy atentamente.

TERESA DEBALI C.I. 1.246.2444-6

 

Nombre de calles

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Esto surge con motivo de las inquietudes del Partido Nacional de resaltar una figura ilustre de su partido y del país.

Es un tema apasionante enfocado globalmente. No es tan fácil borrar 8 de Octubre y colocarle el nombre de Gral. Oribe. Así de sencillo, borramos del mapa un nombre y colocamos otro. No es así, y aquí hay varias puntas:

1) una valoración es que 8 de Octubre es menos importante que el Gral. Oribe, por lo tanto el cambio se justificaría;

2) hoy no deben existir lo que pusieron el nombre a 8 de Octubre y no tienen cómo defenderse;

3) en aquel momento cuando se coloca el nombre (habría mayoría supongo), el mismo justificaba algún acontecimiento o hecho relevante en el desarrollo del Uruguay;

4) pasa que los «políticos» siempre quieren estar en el candelero y por supuesto en lugares significativos del medio urbano;

5) se pide 8 de Octubre, arteria principal que vincula Montevideo con el NW del Uruguay. No es una «callecita» cualquiera, ni de barrio como el Borro. Entramos en otro tema: ¿la jerarquía del personaje histórico (para el Partido Nacional), le corresponde un lugar jerárquico en Montevideo? En este caso Avda. Importante. Acaso, 8 de Octubre no era importante en su momento?

6) Pregunto: Zelmar, ¿es más o menos que Oribe? ¿Cuánto más o menos? Se cambia de nombre a la media de Cuareim (o sea 8 cuadras), ¿Zelmar vale 8 cuadras, y Oribe toda una avenida.? Germán Araújo no tiene ninguna calle con su nombre (creo). No me digan que es más o menos importante que los nombrados. Sabemos de la enorme participación desde su medio de difusión en la lucha contra la dictadura. ¿Quién valora si vale la pena poner una calle con su nombre? El Gral. Rivera, ¿realmente merece tener un calle con su nombre? Traicionó a Artigas, asesinó a los charrúas, ¿lo merece?

En cada momento histórico del desarrollo del Uruguay siempre hubo criterios para nombrar plazas o avenidas con personajes de relevancia histórica (según gobiernos del momento). Eran referencias históricas, o de personajes «importantes» o fechas relevantes. Esos nombres nos recuerdan hechos sucedidos que son parte de la «memoria», y quedan como parte de la historia.

Pregunto: ¿se puede borrar así como así el nombre de una avenida? ¿Es tan sencillo es?

Hoy es Oribe, pero mañana serán: Sanguinetti, Lacalle, Vázquez, Mujica, Batlle. Por supuesto no estaremos nosotros ni ellos. Otros le pondrán el nombre.

Hagamos una encuesta hoy: ¿a qué calle le cambiarían el nombre para colocar algunos de los personajes nombrados? Creo que habría tremenda sorpresa. Hay gente a la que le gustan las encuestas y viven de eso.

Borrar la historia, como dijimos, los nombres significan algo, tienen contenido, por ejemplo Propios, hoy Batlle y Ordóñez.

El Ejido y los Propios son parte de desarrollo colonial de Montevideo; al eliminar Propios se elimina una referencia histórica plasmada en el territorio.

¿Que había antes y después de Propios? ¿qué marcan los Propios? La «gurisada» de hoy no sabrá el límite físico del Montevideo Colonial porque se borró el mapa. Propios no existe. La evolución urbana sin esas referencias físicas en el territorio se hace más difícil de entender.

Con el mismo criterio borramos: Ejido, Ciudadela.

Tema atrapante y con muchas puntas. Plantearé una solución:

a) no deseo borrar la historia. Los nombres puestos, puestos están y su justificativo existe mal que bien.

b) los nombres existentes quedan, pero le puedo agregar un segundo nombre a la Avda. o al Bvar. Ej: 8 de Octubre-Oribe, Yi-Quijano, no borro la historia, sino que agrego la historia de hoy para el futuro. No borro nada. Sumo.

c) Reconocimiento del pasado justificando el presente para el futuro. Todos representados sin borrar nada. La historia continúa, los unos suceden a los otros en íntima relación (de acercamiento y/o oposición), sin borrar a ninguno. Todo plasmado en el territorio.

Es una idea y creo que traerá cola, pero pensemos un instante que en el futuro no habrá más calles «importantes» para los «importantes» de los partidos políticos. Saluda muy atte.

ARQUITECTO  JUAN C. SARASOLA

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