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EL Biógrafo Venus

También cantaba Néstor Feria que con potente voz entonaba temas gauchescos. Muchos vecinos que tenían pasión por el teatro se presentaban todos los fines de años en la sala del Círculo Católico de Obreros y representaban comedias de enredos que hacían reír a toda la Unión. Por mediados de la década del 20 la explosión de la novedad cinematográfica llega a todos los barrios populares. En la Unión, una de sus salas pioneras fue el llamado «Biógrafo Venus» ubicado en 8 de Octubre y Larravide. Eran los días del cine mudo y la única música nacía de un pianista ubicado al costado de la pantalla. Este estoico músico soportaba los gritos y las risotadas y hasta alguna bolsa de bizcochos que se estrellaba contra la pantalla cuando aparecían los tenebrosos Nosferatu o el doctor Caligari. En ese biógrafo legendario se exhibió «El Reino de las Hadas, de Georges Meliés, que enmudeció a esa barullenta platea que admiraba la poesía y arte de se filme pionero. Cuando se exhibió «El Acorazado Potemkin» la platea se llenó de jóvenes entusiasmados con esa obra emblemática de la Revolución Rusa. La taquilla más fuerte eran los cortos humorísticos y si eran de Chaplín hasta los abuelos acompañaban a su familia.
Mientras los esforzados operadores cambiaban los enormes rollos y bobinas de las películas o en los entreactos se presentaban sobre el escenario varios cantores acompañados de guitarristas. También actuaban entusiastas recitadores y fue muy popular una gordísima señora que subía a escena con su arpa para tocar un variado repertorio. En ese «Biógrafos Venus», en época de Carnaval, todos los sábados de noche se levantaba la película para que actuara un troupe que llenaba la escena con sus numerosos integrantes. Después llegaron otras salas principalmente gracias al empuje empresarial del señor Gluskman que inauguró una enorme sala con su nombre sobre 8 de Octubre. Los vecinos más veteranos aún recuerdan a los cines Gaumont y el Universal que estaban ubicados uno al lado del otro.
Había para elegir y muchas de esas salas daban películas por capítulos. Con la implantación definitiva del cine sonoro, los artistas que se presentaban en los entreactos fueron desapareciendo.

La mayoría continuó en los numerosos tablados barriales de la Unión.

Y en sus canciones o recitados nunca se olvidaban de mencionar la época dorada del popular «Biógrafo Venus».

Con más recuerdos y música los esperamos en la 1410 AM LIBRE.

Coordinación:

ANGEL LUIS GRENE

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