Tiene la palabra …

¿Y si no hubiera estado LA REPUBLICA?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Soy suscriptor de LA REPUBLICA desde hace tiempo –la cual recibo regularmente todas las mañanas– lo que me ha creado un tipo de adicción positiva que mucho valoro.

El motivo de la presente es hacerle llegar mi más sincero agradecimiento y admiración por su larga trayectoria en defensa de las causas progresistas y los derechos humanos, esperando que siga en la brecha, por muchos años más.

Me pregunto si hubiera sido posible el maravilloso triunfo del Frente Amplio de octubre de 2004, si no hubiéramos contado con el invalorable apoyo de LA REPUBLICA bajo su dirección, batallando e informando todos los días sin claudicaciones. Hago desde aquí un llamado a todas las personas progresistas para que contribuyan con todas sus fuerzas a la permanencia en el tiempo de LA REPUBLICA, suscribiéndose, avisando y apoyando a todos aquellos que confían su publicidad a nuestro –diría yo– diario imprescindible.

Más allá de algunas discrepancias circunstanciales que podamos tener, fijar nuestra atención en un solo árbol, puede hacernos perder la perspectiva del maravilloso bosque que tenemos a nuestra disposición.

El diario es una extraordinaria herramienta a utilizar en favor del progresismo para concientizar y dar batalla a la insidiosa campaña de la derecha. Temerosa de perder sus privilegios obtenidos a través del tiempo por medio de todo tipo de componendas, no vacilará en emplear los medios más ruines para tratar de mantenerse en la cresta de la ola.

Reciba Ud. Dr. Fasano y todos sus colaboradores el profundo agradecimiento de un simple frenteamplista veterano y que por muchos años más sigamos contando con su incondicional y valioso apoyo.

Un mundo más humano, justo y solidario es posible.

VICENTE

 

Tributo a la memoria de Francisco Piria

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Este empresario y luchador social nació el 21 de agosto de 1847 y fue el que creó el balneario más pintoresco de nuestro país, llamado Piriápolis.

Hijo de emigrantes genoveses, en 1890 compró 2.700 cuadras, de cuya extensión, que iba del Cerro Pan de Azúcar hasta el mar, surgió la inspiración de la explotación turística de las costas uruguayas. En 1897 se terminó la construcción del «castillo», su residencia particular. Este castillo contaba con un extenso parque con fuentes y numerosas estatuas. La vegetación estaba compuesta de una gran variedad de especies exóticas. También en el año 1897, compró predios en la ciudad de Montevideo y los fraccionó en parcelas, fundando 78 barrios. Hizo diseñar por un arquitecto francés, el barrio Jardines del Hipódromo. Compró el predio de lo que hoy es la Plaza Guayabos y la denominó Plaza Roma, donde realizó el monumento a Colón. Además la Junta Departamental y la Intendencia le concedieron el predio perteneciente a lo que hoy es el Estadio Danubio, que se denominó en aquel entonces Plaza Francisco Piria.

En 1910 inicia la construcción de la rambla. En 1912 realizó el primer remate de solares en Piriápolis donde se construyeron numerosos chalés.

En 1913 comienza a funcionar el pintoresco tren a vapor, que iba de Pan de Azúcar al puerto de Piriápolis. A este puerto se permitía el arribo de vapores que traían los veraneantes desde Buenos Aires.

La piedra fundamental fue colocada en 1920, por el presidente Baltasar Brum y el 24 de diciembre de 1930 se inauguró el Argentino Hotel de Piriápolis.

Este gran visionario de férrea voluntad también construyó su casa en Plaza Cagancha. Fue un hombre que tuvo un sueño, lo hizo real y vivió en él.

La Comisión Vecinal de Bella Italia le rinde este pequeño homenaje al patriarca emprendedor que murió a los ochenta y seis años en Montevideo y que nos dejó como legado su preciada y majestuosa obra.

MIGUEL GUTIERREZ PRESIDENTE

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