Tiene la palabra

Los militares deberán cambiar su actitud

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

«En la vida en general y en la vida política no cuentan tanto las intenciones sino cuanto cuentan los hechos que se producen», Seregni

Esto viene a raíz del artículo del Sr. Carlos Scorovich publicado en la página 10 titulado: «Pacto de no agresión».

Con la mejor buena intención el autor se pregunta: «¿no serán horas de intentar un pacto social?»

Esta intención nace por su olvido del libro «Investigación Histórica sobre Detenidos Desaparecidos».

Este documento de más de 1.500 páginas en el que la Comisión para la Paz, en pro del esclarecimiento y búsqueda de justicia, en un trabajo, prolijo y notablemente documentado por las declaraciones de familiares y compañeros señala que: «En función de que existen elementos de convicción coincidentes y relevantes que permiten asumir que las personas que se individualizan en Anexo Nº 31 fueron detenidos en procedimientos no oficiales o no reconocidos como tales, fueron sometidos a apremios físicos y torturas en centros clandestinos de detención y fallecieron en definitiva, sea como consecuencia de los castigos recibidos –en la mayoría de los casos– o como consecuencia directa de actos y acciones tendientes a provocar su muerte en algún caso excepcional.

1. La Comisión para la Paz considera confirmadas las denuncias sobre desaparición forzada del ciudadano uruguayo Félix Sebastián Ortiz (del departamento de Tacuarembó), porque ha recogido elementos de convicción coincidentes y relevantes que permiten concluir que: a) Fue detenido en la vía pública el día 16 de setiembre de 1981. b) Fue sometido a torturas en dicho centro de clandestinidad de La Tablada, falleciendo a consecuencia de las mismas, en ese lugar el día 17 de setiembre de 1981.

2. Sus restos –según información recibida– habían sido primero enterrados en el Batallón 14 de Toledo y después exhumados a fines del año 1989, incinerados y tirados al Río de la Plata».

No voy a seguir detallando testimonios pero basta saber que las FFAA y el gobierno dictatorial contestaron siempre que actuaron dentro del Art. 26 de la Constitución y las leyes.

Hasta ahora los comandantes en jefe que hemos tenido siempre han respondido «que no tienen conocimiento» de nada, pero igual todos desconocen el esfuerzo honesto de la Comisión para la Paz.

Sr. Director, o los militares cambian su posición o será que tendremos gritar bien fuerte, para que aquellos sordos que no quieren oír escuchen otra vez nuestro grito de ¡Viva la Patria, viva la democracia!!

Atentamente lo saluda Dino, un lector preocupado por estas preocupaciones.

BERNARDINO DO VALLE

 

Sr. y Sra. Kirchner, ¿quieren repetir la historia de Las Malvinas?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quiero aprovechar su generosidad, para escribirle desde Israel al Sr. presidente de Argentina y a su distinguida señora, la futura presidenta de los hermanos argentinos Sra. Cristina Fernández de Kirchner.

Le escribo con mucha tristeza, porque nunca me imaginé que el conflicto por una papelera llegara al extremo que está llegando, después de leer las últimas declaraciones de la futura presidenta, en quien confiábamos que iba a traer un cambio positivo, y también leer las declaraciones, cada vez más insultantes de los ignorantes ecologistas y de todos los perjudicados de ambos lados.

Comerciantes y trabajadores, además de gente que parece que no tiene otra cosa que hacer. Alguien dijo, que cuando se termina de discutir por la razón, se sigue discutiendo por amor propio, y veo que es lo que está sucediendo aquí. Quiero aclararle que yo no soy nadie para darle consejos, a un señor presidente. Lo mío son simples pensamientos de alguien que trata de ser objetivo con sus pensamientos, y los dice. Siempre trato de ponerme en lugar del otro, para darme cuenta del por qué de muchos actos.

Y aquí me pongo en el lugar del matrimonio Kirchner, y sinceramente no me cabe en mi mente que dos personas tan inteligentes actúen de esta manera.

Les están dando manija a un grupo de piqueteros ignorantes, donde faltará, ojalá que no, alguno que prenda la chispa, que provocará un incendio, cuyo final es impredecible. Me hace recordar, en la época de la dictadura argentina, cuando el dictador de turno, para granjearse la simpatía del pueblo, invadió las Islas Malvinas o Falklands.

Yo justo estaba como muchas veces de paseo por Buenos Aires, y quedé asombrado por el fanatismo de mucha gente, sobre todo vi gente humilde, llegar en taxi al centro con banderas argentinas, uniéndose a la locura. Y ¿cuál fue el final? Miles de jóvenes argentinos, muertos y amputados, física y psíquicamente. Un navío de guerra hundido y toda la euforia pensando que se había conquistado el mundo, se fue al diablo. Sr. y Sra. Kirchner, ¿quieren repetir la historia? Supongo que ambos pretenden quedar en la historia argentina. Pregunto: ¿cómo quieren que Argentina y el mundo los recuerde? ¿Como el matrimonio que sacó al país del estado catastrófico que estaba? ¿O prefiere que los recuerde, como los que llevaron al país a una guerra innecesaria con sus hermanos uruguayos y de cuyas consecuencias futuras nunca se sabe? Usted que se dice peronista, ¿recuerda cuando Perón prohibió a los argentinos venir al Uruguay? ¿cuánto le costó eso a los dos pueblos? Porque así como muchos uruguayos van a Argentina, a muchos argentinos les gusta venir a Uruguay, y no quiero dar nombres.

Ustedes que son dos personas inteligentes, pueden pensar, que una empresa que ha invertido más de mil millones de dólares utilizando la mejor técnica del mundo, y que ya está produciendo sin problemas, solo algún accidente casual, por causa humana, va a cerrar la industria y trasladarse, porque se le ocurre a algunos locos?; quienes no se dan cuenta que estamos en otro país teniendo más cerca en su casa 15 industrias obsoletas y en pleno Buenos Aires al Riachuelo, uno de los ríos más contaminados del mundo.

Y sin embargo, nadie se murió, ni nació con malformaciones. Por favor, señores presidentes, actual y futuro de la Argentina, bajen la pelota al piso. Demuestren su inteligencia y su cristiandad. Si hasta la Iglesia confesó que se había equivocado, ustedes que son políticos, ¿no lo pueden hacer? En la vida, se gana mucho más, reconociendo errores que encaprichándose en cosas que no tienen valor. Volvamos a lo antes.

Nosotros paseando y trabajando en Argentina, ustedes paseando y disfrutando de Uruguay y también, por que no, muchos argentinos trabajando en Uruguay. Así como en el fútbol, comenzamos ganando nosotros y ahora ustedes están mejor. Deje que la vida siga normal. Y le quiero recordar algo, a usted que quiere tanto a su país. Al hacer tanto problema, por la instalación moderna en un país vecino. Me imagino que nunca más permitirá la instalación en Argentina de una fábrica de celulosa, por más moderna que sea. No se siga echando tierra encima.

Que todo el mundo lo está mirando. Y está echando a los futuros inversores. Me despido de ustedes, desde Israel, pero que sigue queriendo mucho a su país, que lo vio nacer. Espero que esta le llegue a sus manos y por lo menos lo haga pensar un poco. Porque de su decisión, dependen muchas vidas, y el futuro de dos países. El vuestro y el mío. Me despido como se estila en Israel con un shalom, es decir paz, para este mundo que buena falta nos hace.

ABRAHAM ALISKEVICH

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